Abucheos, aplausos y reacciones durante el discurso de Cifelli en la Feria del Libro: “No vinimos a realizar marketing cultural”
El Secretario de Cultura de la Nación Leonardo Cifelli pronunció esta tarde en la inauguración de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires un discurso político, entre gritos y reac...
El Secretario de Cultura de la Nación Leonardo Cifelli pronunció esta tarde en la inauguración de la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires un discurso político, entre gritos y reacciones del público, que fue vivado por un sector a la vez que abucheado y silbado por otro. En la carpa, que se montó especialmente para la celebración en la pista central de La Rural, el funcionario saludó por los cincuenta años al evento cultural, hizo varios anuncios y, sobre todo dio un fuerte respaldo a la política del gobierno nacional, que cree que “la cultura también necesita de una administración responsable”, subrayó. Entre los invitados se sentaron tres filas de personas que acompañaron al funcionario y aplaudieron hasta el final cada una de sus intervenciones. “Argentina, Argentina”, alentaron.
Un año más, la apertura del principal encuentro cultural del país, que conmemora una edición especial por su medio siglo, tuvo su momento candente en los discursos. “Chicos, basta, son cuatro”, se quejó Cifelli de las interrupciones durante la lectura. También pidió: “Bajen las pancartas”, en alusión a carteles que llevaban escrita la leyenda “hasta cuando nuestros libros junto a Martínez de Hoz y la Sociedad Rural”. En distintos momentos, el Secretario de Cultura agradeció “a Javier Milei y a Karina Milei” y retrucó a quienes lo silbaban por eso. “Por si no entendieron, se los repito de nuevo. Gracias a Javier Milei y Karina Milei”.
En un pasaje de su discurso político, advirtió: “Frente a quienes buscan instalar que para nuestra gestión la inversión en cultura no es una prioridad, les digo que se equivocan, que nosotros elegimos otro camino: el del orden, la responsabilidad y el del trabajo sostenido. Nosotros no vinimos a realizar marketing cultural: vinimos a ordenar y a hacer que la cultura funcione”, dijo, enfático, después de informar que este año Cultura destinarán “$2.300 millones de pesos para el programa Libro%, lo que significa un aumento del 50% respecto del año pasado”.
Después de una apertura musical con Fito Páez al piano, tras las palabras del presidente del Fundación el Libro Christian Rainone y del embajador de Perú, Carlos Chocano Burga, y antes de las palabras del jefe de Gobierno porteño Jorge Macri, el secretario de Cultura pronunció un discurso que provocó reacciones entre el público.
El discurso completoPalabras del Secretario de Cultura de la Nación, Leonardo Cifelli
Autoridades de la Fundación El Libro, autoridades nacionales y provinciales, autoridades de la República del Perú, representantes del mundo editorial, escritores, libreros, bibliotecarios, a todos: Muy buenas tardes.
Es un honor participar de la edición número 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, uno de los eventos culturales más importantes de nuestro país y de toda América Latina.
Durante medio siglo, esta feria ha sido un punto de encuentro entre autores, lectores y editores; un espacio donde la palabra escrita encuentra su lugar natural y donde el libro vuelve a recordarnos que la cultura es un territorio de libertad.
Este año celebramos sus 50 años en un momento muy particular de la Argentina: un momento de transformación profunda, donde el país decidió ordenar sus prioridades, recuperar la confianza y volver a poner en el centro la libertad de cada persona.
Es, en ese rumbo, que desde la Secretaría de Cultura sostuvimos una idea muy simple: la cultura también necesita de una administración responsable.
El año pasado, en este mismo acto anunciamos un récord histórico de apoyo al programa Libro% cuando duplicamos los fondos que se destinaban a las bibliotecas populares de todo el país. Fueron más de 1.500 millones de pesos para la compra de libros durante la feria.
Y este año, vamos a dar un paso más. La Secretaría de Cultura, junto a la CONABIP, destinará en el año 2026 $2.300 millones de pesos para el programa Libro%, lo que significa un aumento del 50% respecto del año pasado.
Un nuevo récord histórico. Pero esto no es solamente un anuncio presupuestario. Es una decisión estratégica que fortalece a toda la cadena del libro.
Sabemos que el sector está atravesando un tiempo de profunda transformación. Un tiempo de cambios en el modelo de producción, en los hábitos de lectura y en las formas de circulación de los contenidos.
En ese contexto, queremos reconocer el enorme esfuerzo de editores, autores, libreros y todos los actores de la cadena.
Ese esfuerzo lo acompañamos con una política federal activa, que impulsa ferias, mercados y espacios de formación en todo el país, para que el desarrollo del sector no quede concentrado, sino que crezca con raíces en cada provincia.
En esa línea, junto al Fondo Nacional de las Artes vamos acompañar a editoriales independientes para que puedan formar parte de la Feria de Editores 2026.
Creemos que fortalecer el vínculo entre ideas, creación y presente también implica acompañar de manera concreta a quienes producen la cultura hoy.
Por eso, abrimos nuevas líneas de fomento con un objetivo claro: reconocer, jerarquizar y premiar la creación de obras en todo el país.
En ese marco, avanzamos con la convocatoria de dramaturgia para piezas teatrales, para obras de ficción y ensayos; fortalecimos el concurso de Letras del Fondo Nacional de las Artes, que alcanzó premios de hasta 9 millones de pesos, y promovimos nuevas convocatorias para guionistas del Instituto Nacional del Cine, con reconocimientos que superan los 150.000 dólares.
Además, en 2026 volveremos a convocar los Premios Nacionales, con dos ediciones en un mismo año, y un total de premios de hasta 90 millones de pesos, para saldar una deuda que se arrastra desde hace demasiado tiempo.
Porque ordenar también es cumplir. Y cumplir, en cultura, es reconocer a tiempo el talento, el trabajo y la trayectoria de nuestros creadores.
Este año, también, cuidando los recursos de todos los argentinos, la Secretaría de Cultura de la Nación acompaña a la Feria del Libro con un mayor despliegue de actividades.
Estaremos presentes con el Escenario Móvil de Cultura, con talleres de promoción de lectura, escritura, teatro y música, y con una jornada completa de programación en el escenario principal.
Y junto con la Agencia Argentina de Inversiones, vamos a disponer varias mesas de negocios para que las editoriales argentinas puedan generar vínculos con el mercado internacional.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia que venimos desarrollando junto a la Agencia y la Cancillería para acompañar al sector editorial argentino en las principales ferias del mundo.
Durante 2026, Argentina estará presente en espacios clave como la Feria del Libro de Bolonia, Frankfurt, Nueva York y la Bienal de San Pablo, entre otras.
Porque creemos que el libro argentino tiene un enorme potencial de crecimiento en el mundo, y que el rol del Estado es abrir puertas, facilitar encuentros y transformar ese potencial en oportunidades concretas para todo el sector.
Y lo hacemos también a través de herramientas como el MICA, una plataforma concreta de financiamiento y negocios que conecta al sector editorial con inversores, mercados y oportunidades de crecimiento.
Porque hoy el desafío es fortalecer toda la cadena de valor.
En esa misma línea, avanzamos también en la eliminación de trabas burocráticas que durante años dificultaron la circulación de libros en nuestro país.
Gracias al trabajo conjunto con la Fundación El Libro, el Gobierno Nacional eximió los impuestos para el ingreso de libros extranjeros destinados a esta edición de la Feria.
Todo lo que he mencionado, entre otras cosas, forma parte de un proceso más amplio que la Argentina viene llevando adelante durante estos tres años de gestión.
Un proceso que busca dejar atrás décadas de desorden, recuperar la estabilidad y volver a construir sobre bases sólidas.
Un desarrollo que ha sido posible gracias al liderazgo del Presidente de la Nación, Javier Milei, y al acompañamiento constante de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
Argentina empezó a liberarse de problemas estructurales que funcionaban como un límite permanente para pensar el futuro —como fue, por ejemplo, el caso de YPF—.
Cerrar esas etapas no solo es una cuestión económica o jurídica: es, sobre todo, la posibilidad de planificar mejor, de recuperar confianza y de proyectar políticas públicas con una mirada de largo plazo.
Sabemos que todavía queda mucho por hacer.
Pero también sabemos que las transformaciones verdaderas no se construyen de un día para el otro.
Por eso, frente a quienes buscan instalar que para nuestra gestión la inversión en cultura no es una prioridad, les digo que se equivocan, que nosotros elegimos otro camino: el del orden, la responsabilidad y el del trabajo sostenido.
Nosotros no vinimos a realizar marketing cultural: vinimos a ordenar y a hacer que la cultura funcione.
Para cerrar, a 40 años de su muerte, es imposible no recordar al gran escritor argentino Jorge Luis Borges, cuya obra estamos llevando a todo el país. Con lecturas en los Museos Nacionales y con la reedición de “El Aleph” en las bibliotecas populares.
Borges es uno de los autores más universales que ha dado nuestra lengua y decidimos honrarlo desde el primer día, porque otros lo habían olvidado.
En esa misma línea, en 2026 vamos a reeditar el libro *Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina*, de Juan Bautista Alberdi, uno de los grandes pensadores de la Argentina.
Un texto que sigue iluminando los principios sobre los que se organizó nuestro país y que hoy vuelve a dialogar con el presente.
Porque así como Borges sostuvo que “nuestro patrimonio es el universo”, Alberdi nos apunta las ideas del proyecto de país que decidimos ser. Los libros nos recuerdan que cada sociedad se construye también a partir de las ideas que es capaz de imaginar.
Por eso hoy celebramos los 50 años de esta Feria del Libro, un espacio que durante décadas ha reunido a millones de lectores. Y lo hacemos convencidos de que la Argentina está escribiendo un nuevo capítulo de su historia. Un capítulo que —como diría Borges— todavía está lleno de páginas por descubrir. Muchas gracias.