Acusan a su marido: conmoción en Inglaterra por el asesinato de una de las médicas de la Familia Real
El crimen de Hannah Terry conmueve a Inglaterra. Esta médica de 45 años apareció muerta en la planta alta de su casa del tranquilo pueblo de Dersingham en la madrugada del pasado domingo 4 de oc...
El crimen de Hannah Terry conmueve a Inglaterra. Esta médica de 45 años apareció muerta en la planta alta de su casa del tranquilo pueblo de Dersingham en la madrugada del pasado domingo 4 de octubre. Primero se habló de un robo, pero los investigadores cambiaron la hipótesis y ahora el acusado de haberla asesinado es su propio marido, Mark Cain.
El trágico caso tomó especial relevancia en el Reino Unido porque esta mujer, madre de tres hijos, era una de las médicas de cabecera de la Familia Real Británica cuando esta se encontraba en su residencia de campo, en la finca de Sandringham, muy próxima a la localidad donde vivía Hannah, en el condado de Norfolk.
Los medios ingleses aseveran, incluso, que la médica asesinada había atendido a la mismísima Camila Parker Bowles, reina consorte de Inglaterra, esposa del rey Carlos III de Inglaterra.
Inconsciente y sin respirarA las 02:25 de la madrugada del domingo, la policía de Dersingham recibió un llamado del servicio de emergencias que reportó un incidente, posiblemente un intento de robo, en la casa de los Cain-Terry y que el dueño de casa había sido herido con un arma blanca.
Al llegar al lugar, los agentes se encontraron con el marido de la médica, de 45 años, quien declaró que había tenido un enfrentamiento con un hombre en la planta baja de su hogar mientras su esposa dormía en el primer piso. El hombre presentaba heridas superficiales.
Entonces, al subir a uno de los dormitorios en el piso superior, la policía encontró a Hannah tendida, sin respirar e inconsciente. Fue en vano cualquier intento de reanimación.
Para ponerle mayor dramatismo a esta tragedia, esa misma noche, también en la planta alta, distribuidos en otras habitaciones, se encontraban los tres hijos del matrimonio, de 13, 11 y 8 años, con otros amigos. La propia víctima había organizado una pijamada para todos ellos.
Golpe con un hacha y estrangulamientoSegún los forenses, la médica que atendía a la Familia Real había muerto tras recibir un golpe contundente en su cabeza, posiblemente producido por un hacha y también presentaba en su cuello signos de haber sido estrangulada.
“Los resultados iniciales de la autopsia indican traumatismo craneoencefálico y lesiones cervicales compatibles con compresión del cuello”, indicó el informe oficial transcripto en el Daily Mail, aunque los investigadores todavía no pueden arriesgar cuál fue la causa exacta de la muerte.
Poco tiempo duró la versión del intento de robo. El mismo domingo, el esposo de Hannah fue arrestado bajo sospecha de ser el asesino de su mujer. Y el pasado martes fue acusado formalmente en el tribunal de primera instancia de Norwich.
Si bien compareció un par de veces ante los investigadores y agentes de la justicia, el señor Cain no se ha declarado aún culpable ni inocente. Se encuentra detenido preventivamente.
Hannah Terry trabajaba en el Centro Médico de Grimston, una localidad cercana a su pueblo, también en Norfolk. Ella, al igual que otros profesionales de esa entidad de salud, estaba designada desde hacía varios años para atender a los miembros de la Familia Real cuando ellos estuviesen pasando sus días en Sandringham.
De hecho, los medios británicos aseveran que tanto Carlos III como su esposa Camila fueron informados sobre la trágica muerte de la médica de cabecera, aunque todavía no han emitido una opinión sobre este caso.
“Estamos devastados”Mientras tanto, la comunidad del pequeño y silencioso pueblo de Dersingham se encuentra conmovida por el episodio. En tanto, la familia de la médica expidió un comunicado para expresarse ante esta tragedia: “Estamos devastados por la pérdida de nuestra querida Hannah. Era amable, generosa y cariñosa; una madre, hija, hermana, tía, nuera y amiga muy querida. Estamos increíblemente orgullosos de la mujer que fue y del gran cuidado que brindó a todos sus pacientes, quienes la conocían como la Dra. Terry”.
En el centro médico de Grimston, donde ella trabajaba, cerró sus puertas el lunes y lanzó un breve comunicado en redes sociales: “Lamentamos informar que el centro médico de Grimston, incluyendo el dispensario, permanecerá cerrado temporalmente debido a circunstancias extremadamente difíciles que afectan a nuestro equipo. Pedimos disculpas por las molestias y agradecemos su paciencia y comprensión en estos momentos tan difíciles para nuestros compañeros”.
Acorde con este mensaje, los pacientes y colegas de Hannah la despidieron con flores y palabras de cariño. La recordaron como una persona empática y comprensiva, que siempre tenía tiempo y el oído dispuesto para cada necesidad de sus atendidos. “Era una médica increíble y una persona increíble”, resumió una de sus pacientes.
La policía de Norfolk, en tanto, informó que agentes especializados continúan brindando apoyo a la familia de Hannah Terry; especialmente, a los tres pequeños.