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Adrián Suar y Fernán Mirás: el regreso al teatro, la amistad en los sets y el deseo de que vuelva la ficción a la TV

Adrián Suar y Fernán Mirás se conocen mucho y desde hace muchos años. Fueron amigos en La banda del Golden Rocket, en televisión. Fueron hermanos en la película Mazel Tov, y ahora son primos ...

Adrián Suar y Fernán Mirás se conocen mucho y desde hace muchos años. Fueron amigos en La banda del Golden Rocket, en televisión. Fueron hermanos en la película Mazel Tov, y ahora son primos y socios en Sottovoce, la comedia que puede verse de jueves a domingos en el Teatro El Nacional y que Suar escribió junto a Mariano Pensotti, y produce y protagoniza con Mirás, Carla Peterson y Lorena Vega.

LA NACION conversó con los actores apenas unas horas antes del estreno, que fue el miércoles, y durante la charla abundaron las risas, los chistes, la complicidad, la camaradería y también las chicanas. Se nota que se quieren y se respetan, y tal vez por eso Suar hace un tiempo que busca trabajar con Mirás. Durante la charla hablan de este reencuentro, reflexionan sobre el oficio del actor y cuentan los proyectos que los esperan.

-Trabajaron en una tira, en una película y les faltaba compartir un escenario…

Suar: -Apenas lo recuerdo de La banda… Casi no teníamos escenas juntos, ¿o sí? (risas). Pero en Mazel Tov sí compartimos mucho. Y varias veces nos encontramos como productor y actor. Me enriqueció muchos programas y me arruinó algunos otros (más risas).

-¿Cómo se dio juntarse en Sottovoce?

Suar: -Lo venía buscando desde hace tiempo. También lo quise en la producción anterior, Felicidades, y no sé qué le pasó que no pudo. Dice que no encontró mi llamado (risas). Es verdad, me dijiste esa tontería. “No recibí tu llamado”, me dijo.

Mirás: - ¿Me estás hablando en serio? ¿Querés que hable? (risas). Porque prefiero no contar…

Suar: -Lo venía buscando para hacer teatro, después se dio trabajar en cine y la rompió. Lo quiero, somos amigos, lo adoro, lo respeto, lo admiro. Teníamos una idea con Mariano Pensotti, con quien también hicimos Felicidades, y apareció el título Sottovoce… Una obra que habla de los secretos a partir de una familia. Todo lo que pensamos en aquel momento, en un acto de fe, se está dando. Arrancamos una comedia de cero, la armamos, la escribimos con Mariano que además la dirige, y ahora la interpretemos.

-Muchos productores eligen historias de autores extranjeros, pero en Sottovoce se habla de cosas que nos pasa a nosotros, los argentinos…

Suar: - Sí, es verdad. Hace varios años que trato de gestionar historias con autores nacionales. A veces sale mejor, y otras veces sale peor. Pero son cosas que nos pasan a nosotros. También hay muchos autores nacionales en el circuito independiente y ahora empieza a haber en el circuito comercial, cosa que festejo muchísimo. Y no porque no se puedan hacer obras de autores extranjeros, que hay buenísimas… Hay comedias que me hubiera encantado hacer y otras te habrán llegado a vos, Fer… Y veo comedias que podemos hacer acá porque no hay nada tan original que no se le pueda ocurrir a un autor o autora argentina. Yo lo festejo porque siento que es la historia de la dramaturgia argentina. Además, hay mucha demanda… Es impresionante la cantidad de teatro que se hace en Buenos Aires. Entonces, no es tan fácil encontrar obras… Y hay muchísimas cosas muy reideras.

Mirás: - Buenos Aires es la tercera ciudad con más teatros en el mundo. Están Nueva York, Londres y Buenos Aires. Hay que encontrar obras para llenar todos esos teatros.

-¿Cómo es este reencuentro?

Suar: -Muy bien. Se trabajó mucho. Le tengo confianza porque encontramos el timing para la comedia. Somos un cuarteto que promete con Fernán, Carla y Lorena. Imagino que la gente espera que los hagamos reír. Trabajamos bastante, y en los últimos seis días apareció lo que queríamos. Y la verdad que la rompemos.

Mirás: -¿Te parece?

Suar: -Hay algo de eso en este grupo. Y está la responsabilidad de hacerlo bien. Es mucha la presión.

-El título también invita…

Suar:- Sottovoce… Las cosas que se dicen por debajo. Eso de “no se lo cuentes a nadie”.

-¿Con qué se sintieron identificados en esta comedia?

Suar: -A mí me enganchó la mezcla de lo familiar y lo oculto. Los secretos guardados que uno no sabe. Y el vínculo familiar.

Mirás:- En la obra somos primos, y ellas son nuestras esposas, y hay algo ahí que siempre complica. Hay una venta de una empresa familiar y una historia medio trágica en la infancia. Algo que quedó en el pasado, pero te deja en deuda. Mi personaje quedó medio en deuda con él, que se aprovecha un poquito. Da para muchas situaciones cómicas.

Suar:- Hay algo de presión… Nos pasa a muchos actores y actrices que sentimos el cariño de la gente. Soy militante del agradecimiento y, en mayor o menor medida, cada uno de nosotros ha tenido varios momentos de mucha cercanía con la gente. Parece que no tomamos conciencia, pero es lo lindo de este oficio que no tiene trampas. A algunos puede gustarle una película y otras pensarán que es mala, pero hay honestidad y un vínculo de reconocimiento y de fama, entre comillas.

-Hacía casi dos años que no se subían al escenario, ¿hay adrenalina todavía?

Mirás:- Siempre. Y también hacer teatro te modifica mucho la dinámica con tu familia. Cuando hacés funciones estás muy acostumbrado a ser el último que llega a un cumpleaños el sábado y entonces, te calientan los fosforitos en el microondas porque ya comieron todos. O cuando descansás, te quedás en casa con los chicos.

-Claro, hay un reacomodamiento familiar.

Mirás:-Mis hijos ya saben que cerca del estreno casi no me hablan (risas).

-La gente los vio crecer porque los dos trabajan desde chicos, ¿cómo fue crecer como actores?

Mirás:-A mí me encanta esa parte de volver a encontrarte porque a medida que trabajás te das cuenta que conocés al otro desde hace tanto tiempo… Que hicimos tal cosa o tal otra, y aparecen chistes recurrentes. Hay chistes que hice con Carla en una película hace 10 años y vuelven ahora y pensás “¡jodíamos con esto!”. O me entero de que el hijo de Carla ya está en la facultad y por ahí trabajás con una actriz que hace unos años estaba en el camarín dándole la teta a su hijo que ahora es un adolescente. Está bueno porque vemos pasar la vida también

Suar:- O te toca trabajar con una camada de actores con los que sos más afín o sos contemporáneo con algunos y otros son muy jóvenes y no los tenés tanto. A algunos los conozco desde los 16 años… Los que están entre los 45 y 55 son mi camada y nos conocemos muy bien. Me da mucho placer... Siempre me dio placer, como productor y como actor. Me aliviana mucho conocerlos. Con ellos soy el verdadero Adrián y puedo hablar como hablo yo, porque sé que no hay problema y que no hay susceptibilidades, que hay cariño. Confianza con cariño. Eso me hace bien… Porque los actores somos bravos… Siempre le digo al productor “ojo como le vas a hablar a un actor”. Hay que saber cómo hablarle.

-¿Por qué son bravos los actores?

Suar:- Porque somos susceptibles. Tenemos nuestras manías. Es un oficio como cualquier otro, pero con sus mañas. Sé que puedo meterme tranquilamente en la jaula de los leones y voy a estar en confianza.

Mirás:- A mí pasa lo mismo como director. Sé cuándo un colega necesita estar solo un rato, cuando tiene que descansar o cuándo ya es hora del catering (risas). O de la charla.

Suar:- Con algunos necesitás sacarte la chancleta y otros necesitan el abrazo. Es interesante este oficio… Son muchos años viviendo con muchos actores.

-Adrián, sos productor de esta obra, participaste del libro y además protagonizás Sottovoce, ¿te relajás en algún momento?

Suar:-Ya estoy acostumbrado. Me sale. A veces mejor, a veces peor. Pero lo hago feliz. Me relajo y también disfruto el proceso de trabajo que tiene que ser con cariño, con amor, con rigurosidad. Y no le tengo miedo a la pelea artística. Cuando eso sucede sabemos que nada es personal y queda en ese espacio. En un proceso de trabajo en el teatro hay muchas reglas, hay mucho estrés, mucha presión. Es un laburo raro… En televisión o en cine podés cortar y hacer la escena de nuevo, y en el teatro no. Tiene eso de maravilloso, y que lo hacés con la gente. Y tiene el estresazo del estreno. Es algo fantástico de la profesión porque te mantiene despierto. No te podés dormir. Por ahí le errás y te sale mal… Ese riesgo también genera una presión que tenés que bancarte. Nosotros estamos para dar pelea, nos vamos a subir al escenario para dar lo mejor. Y somos un espectáculo de los muchos que hay en la calle Corrientes. Vengan que se van a reír. Fernán ha hecho dramas, además de comedias… Lo mismo que Carla y Lorena… Creo que soy yo el que casi no hice drama… Quizá solamente la película El día que me ames, un poco dramática.

-¿Qué es lo que más te atrae de trabajar con Fernán?

Suar:- Lo que más me gusta es que es un trabajador. Tiene humor, es buena gente. Tiene sus procesos propios de trabajo. Esta es la primera vez que nos subimos a un escenario para actuar juntos y me doy cuenta que tenemos maneras parecidas en cuanto a la rigurosidad, pero con un proceso distinto. A veces digo “¿por dónde va Fernán?”. Y a unos días del estreno veo que le pegó la vuelta. Me da alegría. Por eso lo venía persiguiendo para que trabajemos juntos. Y también me da mucho placer trabajar con Carla y con Lorena, que hace teatro desde hace muchos años y este es su hábitat.

-Y a vos Fernán, ¿qué te gusta de compartir escenario con Adrián?

Mirás:- Me pasa algo que también me sucedió en Mazel Tov y tiene que ver con reencontrarme con alguien después de muchos años. Ya está en edad de retirarse (risas). No, de verdad. Es increíble. Tiene una gran carrera como actor y como productor, y se mete a dirigir películas y lo hace muy bien. Es un quilombo ponerte a dirigir películas, además de producir y encima estar haciendo teatro. Tiene una capacidad multifacética que me resulta muy interesante. Me atrae ver cómo combina todo eso. Un día estábamos en una pasada técnica y, en el final de la obra veo que mira el reloj. Empecé a reírme porque estábamos actuando y apareció el productor que quería ver cuánto duraba la obra.

Suar:- La cabeza a veces tiene esos caminos que son tremendos. Me ganó la ansiedad.

Mirás:- Ahí está… Me resulta interesante ver cómo combina todo eso… Ya tiene un nombre y podría hacer la plancha pero no, sigue arriesgándose.

-¿Cómo sigue el año laboral?

Suar:- Con Guillermo Francella vamos a hacer una película. Y después tengo algunas producciones audiovisuales para plataformas. Y puede ser algo más en teatro, como productor.

-¿Fantaseas con volver a producir para la televisión abierta?

Suar:- Lo extraño. Fueron muchos años lindos. Fue una época que me marcó a muchos actores… Va a volver en algún momento. Ahora la plataforma empuja muchísimo, pero faltan ficciones para ese público que se crio viendo comedias, novelas, dramas. Yo espero un cambio, un mix entre la plataforma y el canal abierto. Creo que viene eso.

Mirás:- ¿Crees que vuelve la ficción de aire? Porque en otros países sigue produciéndose.

Suar:- Creo que la Argentina va a volver a encontrar la economía para poder hacer eso. Siento que el año que viene puede suceder. Yo estoy haciendo toda la fuerza.

-¿Tenés proyectos Fernán?

Mirás:- Terminé una miniserie de Netflix hace poco, y ahora estoy escribiendo porque voy a dirigir una película el año que viene. Entonces, voy a hacer las funciones y escribir, nada más.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/adrian-suar-y-fernan-miras-el-regreso-al-teatro-la-amistad-en-los-sets-y-el-deseo-de-que-vuelva-la-nid21052026/

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