“Arriesgué todo para hacerlo”: vendió su auto, dejó su trabajo y apostó por una idea que ahorra gastos en el campo
Dejó un trabajo estable, vendió su auto y tomó deuda para apostar por una idea propia. Emanuel Bravi tenía poco más de 20 años cuando decidió usar sus ahorros para crear junto con Juan Cruz ...
Dejó un trabajo estable, vendió su auto y tomó deuda para apostar por una idea propia. Emanuel Bravi tenía poco más de 20 años cuando decidió usar sus ahorros para crear junto con Juan Cruz Bonino una empresa de tecnología para el agro. Los dos eran programadores, vivían en Corral de Bustos, Córdoba, y, aunque ninguno había estudiado una carrera relacionada con el campo, querían emprender en el sector. “Arriesgué todo para hacerlo”, contó Bravi. Hoy, con 25 años, junto con su socio esta al frente de Avansys, una startup que desarrolló un sistema que usa inteligencia artificial para analizar imágenes tomadas con drones, detectar malezas y hacer mapas que permiten aplicar herbicidas solo donde hacen falta.
En los últimos días, el proyecto llamó la atención del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El funcionario conoció a Bravi durante una visita a la Bola de Comercio de Córdoba y después contó el caso en sus redes sociales. “El viernes estuve en Córdoba y en una reunión un chico de 25 años me cuenta que armó una empresa que mapea malezas con drones. Información que se le pasa al dron que fumiga, con ahorros de hasta 90% en la aplicación. Tranca el ahorro. Esto es Argentina mirando al futuro”, escribió el funcionario en su cuenta de X.
Bravi había sido reconocido el año pasado por la Bolsa de Comercio de Córdoba como joven sobresaliente en la categoría Emprendedurismo y por eso fue convocado a la reunión.
Bravi y Bonino no venían profesionalmente del agro. Sin embargo, crecer en Corral de Bustos, una zona muy ligada a la producción agrícola, hizo que conocieran de cerca la actividad. “Como programadores estamos todo el tiempo solucionando problemas. Si bien nosotros no venimos del agro, no estudiamos una carrera para el agro, tenemos amigos que son ingenieros agrónomos. Yo tengo parientes que son productores y mis veranos eran en el campo”, explicó.
Cuando decidieron emprender, cada uno tenía una idea distinta, pero ambos querían desarrollar algo para el sector. La propuesta de trabajar con drones fue la que finalmente los convenció. Compraron uno y durante cerca de un año prestaron servicios en el campo. Ese tiempo les sirvió para conocer mejor cómo trabajaban productores e ingenieros agrónomos y detectar dónde podían aplicar sus conocimientos como programadores.
“Con la experiencia que relevamos y teniendo bien identificada la oportunidad de qué manera armar un software para los drones y de qué forma ejecutarlo, nos pusimos a desarrollarlo”, relató.
A comienzos de 2025 se dedicaron de lleno al proyecto y en cinco meses ya tenían un producto listo para salir al mercado. Lo hicieron principalmente con recursos propios. En el caso de Bravi, eso implicó dejar su trabao, vender un auto y tomar deuda. Más adelante recibieron un aporte de capital de su hermano y una coinversión de la Agencia Córdoba Innovar y Emprender de aproximadamente US$10.000.
“Para mí significa mucho porque yo la verdad arriesgué todo para hacerlo. Arriesgué todo para quedarme en el país principalmente y arriesgué todo lo que tenía, tanto un trabajo estable, un vehículo e incluso hasta la estabilidad emocional por desarrollar algo, por una apuesta, por algo que sentíamos que podía funcionar”, señaló. Actualmente, explicó, la empresa se mantiene y crece principalmente con lo que vende.
El sistema funciona a partir de las imágenes que toma un dron cuando vuela sobre un lote. Esas imágenes se cargan en el software de Avansys y, mediante inteligencia artificial, se detecta dónde están las malezas y se arma un mapa que indica los lugares donde es necesario aplicar herbicidas. Así, en vez de usar el producto en toda la superficie, la aplicación puede hacerse solo en los sectores donde hace falta.
“Nosotros lo que vendemos es software, 100%”, explicó Bravi. Tienen una plataforma web en la que se cargan las imágenes y el usuario recibe un mapa, un informe y las indicaciones para realizar la aplicación con la maquinaria. También cuentan con una versión que se instala en una computadora y puede utilizarse sin conexión a Internet. Sus principales clientes son ingenieros agrónomos y productores que tienen drones.
El año pasado Avansys cerró con unas 10.000 hectáreas mapeadas y este año ya superó las 40.000, incluso antes de que comience el período de mayor actividad de la campaña, según contó Bravi. En los lotes donde utilizaron el sistema para detectar malezas, el ahorro de herbicidas fue, en promedio, del 75%, aunque el porcentaje varía según cada caso.
De acuerdo con sus cálculos, hasta ahora se evitó utilizar alrededor de 40.000 litros de herbicidas y se ahorraron unos 900.000 litros de agua. El porcentaje depende de la cantidad de malezas que haya en cada lote. Sturzenegger habló de ahorros de “hasta 90%”, mientras que Bravi explicó que el promedio de todos los trabajos realizados está en el 75%.
Avansys también forma parte de CREA Lab y fue seleccionada para participar de un programa de sustentabilidad de Google for Startups, donde trabajan para medir el impacto ambiental de la herramienta. Los socios, además, evalúan abrir una ronda de inversión para seguir con el crecimiento de la empresa.
Para Bravi, lo que consiguieron hasta ahora tiene un valor especial por todo lo que implicó empezar el proyecto. “Todo lo que va pasando con el tiempo es más que satisfactorio y me pone obviamente muy contento”, dijo.