Bloqueo a la prensa en la Casa Rosada: una decisión inédita, tomada a última hora y con una filmación a escondidas como justificación
La decisión de que los periodistas acreditados en la Casa Rosada no entraran a cumplir sus funciones este jueves se tomó en lo más alto del poder el miércoles por la noche, sin comunicárselo o...
La decisión de que los periodistas acreditados en la Casa Rosada no entraran a cumplir sus funciones este jueves se tomó en lo más alto del poder el miércoles por la noche, sin comunicárselo oficialmente con los afectados, pudo reconstruir LA NACION en una jornada inédita para la relación de un gobierno argentino con la prensa.
La medida se reveló cuando los primeros acreditados quisieron entrar a trabajar y fue comunicada a través de las rejas que delimitan la Casa Rosada con la Plaza de Mayo. Enseguida se anoticiaron los casi cincuenta periodistas acreditados ante la sede del Poder Ejecutivo Nacional. Una decisión sin precedentes en democracia.
Atribuida en la práctica a la Casa Militar, el órgano mixto de civiles y militares que custodia la Casa Rosada y la residencia oficial de Olivos, la decisión estuvo consensuada con las más altas esferas de Balcarce 50, según intentaron explicar a este diario fuentes al tanto de lo conversado.
El presidente Javier Milei y su hermana, la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, habían llegado en la tarde del miércoles de su gira por Israel. Desde poco antes de su arribo, el mandatario compartió los mensajes en la red social X que ponían la mira en los dos periodistas de la señal TN, que el domingo mostraron imágenes de los pasillos de la sede de Gobierno, grabadas, sin autorización, a través del uso de anteojos con inteligencia artificial. La furia era total.
El mandatario encadenó insultos con los que desde días antes también había apuntado a otros periodistas.
Ese mismo material fue, a su vez, objeto de una denuncia penal por presunto espionaje. El jefe de la Casa Militar, el general de montaña Sebastián Ibáñez, presentó la denuncia en los tribunales de Comodoro Py. Por sorteo recayó en el juzgado de Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
La forma en que se obtuvo ese material y lo que mostró sobre el interior de Balcarce 50 forman parte de la presentación de nueve páginas que Ibáñez materializó ante la Justicia. Y hacia allí apuntaron en el transcurso de este jueves las justificaciones respecto de por qué se prohibía el ingreso a la Casa Rosada de los periodistas.
Fuentes de Balcarce 50 aseguraron que la Casa Militar llevaba adelante “medidas” tendientes a determinar aspectos relativos a la grabación y al posible material que tendrían los periodistas en base a una frase del programa “Y mañana qué”, en la que se deslizó que habrían otras tomas. Por eso, aseguraron, se habían suspendido “provisoriamente” los ingresos.
“La Casa Militar tiene que hacer medidas de prueba, hay detalles técnicos”, dijo una de las voces consultadas, que además explicó que “se tomarán algunos días” y que necesitan “la Casa vacía para hacer trabajos de investigación”. No dieron mayores detalles de los mismos o su extensión en el tiempo.
En esa línea, las fuentes consultadas por LA NACION agregaron: “La Casa Militar tiene que asegurarse que la seguridad del Presidente esté garantizada”. No lograron explicar por qué, si eran esos los motivos, no podía estar la prensa acreditada en el edificio. Se explayaron al sostener que la baja en los accesos de los periodistas es “una medida preventiva”.
Además, las fuentes se esforzaron en distinguir que lo que se había suspendido momentáneamente eran las huellas dactilares y que no se dieron de baja las acreditaciones.
Adorni no aparecióA casi 50 días de comenzada la serie de revelaciones sobre los viajes y el patrimonio de Manuel Adorni, el jefe de Gabinete y portavoz apareció corrido del tema y no se expresó a través de sus redes sociales sobre lo sucedido. Algo que sí venía haciendo con temas de gobierno, pese a no dar conferencias desde el 25 de marzo pasado.
El funcionario que tomó el tema, en medio de la creciente polémica, fue el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari. Hombre de extrema confianza de Adorni y los hermanos Milei, usó sus cuentas de la red social X. “Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional...”, consignó.
Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional...
— Javier Lanari (@javierlanari) April 23, 2026De perfil bajo, Lanari pasó durante la tarde a dar la explicación oficial a los acreditados que trabajaban desde un café cercano a Plaza de Mayo. Desde allí siguieron la noticia de que Milei recibió al empresario germano-estadounidense Peter Thiel, en el primer evento con presencia del mandatario que no se pudo cubrir desde la sede de gobierno. Y en medio de la incertidumbre ante una medida inédita.