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Científicos dejaron una pantalla táctil en la selva y 16 monos capuchinos descubrieron cómo lograr recompensas con bananas

Investigadores de la Universidad de Emory y el Instituto Tecnológico de Georgia dieron un paso disruptivo en la primatología al implementar un sistema experimental basado en Inteligencia Artifici...

Investigadores de la Universidad de Emory y el Instituto Tecnológico de Georgia dieron un paso disruptivo en la primatología al implementar un sistema experimental basado en Inteligencia Artificial directamente en el hábitat natural de los primates. Según el estudio publicado en American Journal of Primatology, el proyecto, denominado CapuchinAI, permite evaluar las capacidades cognitivas de los monos capuchinos en un entorno salvaje sin recurrir a las condiciones de aislamiento propias de un laboratorio tradicional.

El sistema fue instalado en la Reserva Forestal de Taboga, Costa Rica, donde conviven cerca de 100 ejemplares de monos capuchinos de cara blanca. La tecnología, diseñada por el estudiante doctoral Federico Sánchez Vargas y la profesora Marcela Benítez, combina un modelo de reconocimiento facial basado en software de código abierto YOLOv7 con una pantalla táctil integrada a una microcomputadora Raspberry Pi. Este mecanismo automatizado detecta la proximidad de los animales, inicia la grabación de video y presenta estímulos visuales que, al ser correctamente respondidos, activan un dispensador de alimento.

El equipo científico logró resultados que superaron las expectativas iniciales, ya que durante las dos semanas que duró la prueba piloto, 16 monos interactuaron de manera voluntaria con el dispositivo, diez lograron activar la entrega de comida y ocho establecieron una asociación sólida entre el contacto con la pantalla y el beneficio obtenido. Marcela Benítez, autora principal del estudio, señaló a través de Phys.org que el cerebro de los primates no evolucionó en un laboratorio, sino en entornos complejos y competitivos, por lo que estudiar su cognición en la naturaleza resulta crucial para comprender su evolución.

Por su parte, Sánchez Vargas destacó que el sistema permite observar a los individuos como protagonistas con personalidades únicas. “Ahora podemos automatizar las pruebas cognitivas y cuantificar los resultados; es una forma de adentrarnos en las mentes que hay detrás de las personalidades”, afirmó el estudiante doctoral.

16 monos interactuaron de manera voluntaria con el dispositivo

La versatilidad de los animales sorprendió a los investigadores, donde si bien el objetivo inicial era que los monos tocaran el cuadrado azul que aparecía en la interfaz, algunos ejemplares fueron más allá. Según el reporte, varios monos exploraron la pantalla con sus labios y aprendieron a besarla para recibir la rodaja de plátano, lo que demuestra una rápida adaptación. Asimismo, se observó que el sistema cumple una función pedagógica social: algunos individuos prefieren mantenerse a distancia y observar cuidadosamente cómo sus congéneres manipulan el dispositivo antes de acercarse a probar suerte.

El rigor técnico del proyecto es otro de sus pilares, donde el modelo de inteligencia artificial alcanzó una precisión del 97% en el reconocimiento facial de los ejemplares, un avance significativo al considerar los desafíos de iluminación y movimiento propios de una selva tropical. Para evitar que un solo animal dominante monopolizara el acceso al alimento, los desarrolladores configuraron el sistema para limitar la cantidad de recompensas por individuo en cada sesión. Además, el software tiene la capacidad de distinguir a los capuchinos de otras especies, como los coatíes, lo que impide que animales ajenos al experimento activen el dispensador.

El modelo de IA alcanzó una precisión del 97% en el reconocimiento facial de los monos capuchinos

Este método no reemplaza el trabajo de campo humano, sino que para Sánchez Vargas lo potencia: “Es fundamental contar con conjuntos de datos observacionales completos, recopilados por personas que trabajan sobre el terreno”. Los investigadores, quienes construyeron la carcasa protectora del dispositivo con materiales económicos, publicaron el código y los planos de forma abierta para que otros científicos puedan adaptar la tecnología a distintas especies y hábitats alrededor del mundo. Con el objetivo de profundizar en estudios de memoria, control de impulsos y flexibilidad cognitiva, el proyecto se consolida como una herramienta clave para comprender la complejidad de las mentes primates en su estado natural.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/cientificos-dejaron-una-pantalla-tactil-en-la-selva-y-16-monos-capuchinos-descubrieron-como-lograr-nid14082026/

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