Dennis Hopper y Michelle Phillips: flechazo, excesos y la cronología de un matrimonio que duró apenas ocho días
En Hollywood abundan los amores fugaces, pero pocos fueron tan desconcertantes como el de Dennis Hopper y Michelle Phillips. Él venía de coronarse como un “enfant terrible” de Hollywood tras ...
En Hollywood abundan los amores fugaces, pero pocos fueron tan desconcertantes como el de Dennis Hopper y Michelle Phillips. Él venía de coronarse como un “enfant terrible” de Hollywood tras el estreno de Busco mi destino; ella era conocida por ser parte de la agrupación de folk rock The Mamas & The Papas y buscaba abrirse camino como actriz. Lo que comenzó como un apasionado romance durante un rodaje terminó convirtiéndose en uno de los matrimonios más breves y comentados de la industria.
Flechazo en el set y matrimonio expressLa pareja se conoció en 1970 durante la filmación de The Last Movie, el ambicioso proyecto que Hopper dirigió y protagonizó tras el enorme éxito de Busco mi destino. Allí, el actor encarnó a un doble de acción desilusionado que abandona el mundo del cine para encontrar consuelo en los brazos de una mujer local. El rodaje, realizado en Perú, transcurrió en medio de un clima caótico debido a las fiestas desenfrenadas y los excesos por parte del intérprete, quien años después reconocería que atravesaba una de las etapas más oscuras de su adicción a las drogas y el alcohol.
Para Phillips, que hacía allí su debut cinematográfico con un papel secundario, el magnetismo de Hopper resultó irresistible. “En ese momento de mi vida estaba tan sobrecargada emocionalmente que no sabía lo que hacía”, reconoció sobre aquella relación que nació en un momento de enorme vulnerabilidad emocional. Es que, por ese entonces, ella venía de terminar un mediático matrimonio con John Phillips, líder de The Mamas & the Papas y padre de su única hija Chynna.
El caso de Hopper no era muy distinto. El actor había estado casado durante una década con la actriz Brooke Hayward, hija del productor Leland Hayward y de la actriz Margaret Sullavan y también tenía una hija llamada Marin.
Una vez terminado el rodaje, la relación avanzó a toda velocidad. El 31 de octubre de 1970, Hopper y Phillips se casaron en Taos, Nuevo México, en una ceremonia tan excéntrica como extraña. El guionista Stewart Stern, autor del libreto de Rebelde sin causa y uno de los invitados a la boda, recordó cómo el actor convirtió el casamiento en una especie de ritual místico. Según su relato, leyó fragmentos del Evangelio de Santo Tomás, decoró el lugar con velas y condujo personalmente toda la ceremonia, en un clima que los presentes describieron tan fascinante como desconcertante.
“Decoró todo el lugar con velas metidas en bolsas de papel. Era una mezcla de todo un poco místico. Ofició toda la ceremonia de matrimonio, y fue una auténtica locura”, le contó el escritor a la revista Uncut.
Los motivos de la rupturaNada hacía imaginar que esa boda, que parecía salida de una película experimental, estaba destinada a durar menos que un suspiro. El 8 de noviembre de 1970, apenas ocho días después de dar el “sí”, Michelle Phillips presentó la demanda de divorcio. Si bien durante décadas evitó hablar públicamente sobre los motivos de aquella decisión, la cantante dejó entrever el profundo malestar que vivió durante esos días.
En una entrevista con Vanity Fair calificó la experiencia de “insoportable” y recordó que escapó a Los Ángeles, donde su padre la convenció de terminar inmediatamente con el matrimonio. “Mi padre me arrastró a la oficina de su abogado y me dijo: ‘Los hombres como ese nunca cambian. Solicita el divorcio ahora mismo. Será incómodo durante unas semanas, pero luego todo habrá terminado’”, relató.
“Siete de esos días fueron bastante buenos. El octavo fue el malo”, bromeó, por su parte, Hopper sobre el matrimonio más breve —y probablemente el más caótico— de toda su vida. Años después, el también pintor y poeta reconoció que sus adicciones habían influido en muchos de sus comportamientos violentos de aquella época: “Bueno, estuvimos casados ocho días e hicimos todo lo que se nos ocurrió. Luego se fue a cantar con Leonard Cohen y dijo: ‘He decidido que la música es mi vida y no quiero volver a verte nunca más’”, declaró en una entrevista con The Guardian.
La ruptura provocó una enorme repercusión en Hollywood. “¿Un divorcio después de ocho días?” “¿Qué clase de fulana eres?”, eran las preguntas que Phillips tuvo que soportar una y otra vez. Sin embargo, su ex se llevó las peores críticas. Mientras que el Daily Mail reveló que el actor estaba tan afectado por las drogas y el alcohol que ni siquiera reconoció a su esposa la mañana siguiente de la boda, otros medios como The Guardian lanzaron que la cantante habría decidido abandonarlo debido a supuestas “exigencias sexuales antinaturales”, un rumor que circuló durante años pero que ella jamás confirmó.
En el libro Easy Riders, Raging Bulls, el periodista Peter Biskind reveló cómo era la convivencia puertas adentro: “Hopper aterrorizó a y a su hija Chynna disparando armas dentro de la casa y esposándola para impedir que huyera, diciendo que creía que era una bruja”, relató el escritor.
Si bien el acusado nunca hizo referencia a este hecho, sí reconoció haber sido violento o agresivo con las mujeres. “Si discutíamos y me atacaban físicamente, no tenía ningún problema en tratarlas prácticamente igual que a un hombre (…) Abofeteé a algunas mujeres. Pero, sinceramente, eso acabó después del alcohol“, asumió Hopper.
Una relación cordialCon el paso del tiempo, Hopper y Phillips parecen haber limado asperezas. “Nos llevamos bien”, confesó ella cuando le preguntaron cómo era cruzarse con su ex en algún evento o red carpet.
El matrimonio con Phillips fue el segundo de los cinco que tuvo Hopper. Después de la cantante, el actor de clásicos como Apocalipsis Now, Terciopelo Azul y Máxima Velocidad volvió a pasar por el altar con la actriz Daria Halprin. De esa relación nació su hija Ruthanna. Luego, se enamoró de Katherine LaNasa, con quien volvió a ser padre aunque, esta vez, de un varón llamado Henry. Su último intento fue con Victoria Duffy, con quien se encontraba atravesando un conflictivo divorcio cuando se enfermó de cáncer de próstata en 2009. Fruto de esa relación nació su cuarta hija, Galen Grier. Finalmente, el también fotógrafo falleció el 29 de mayo de 2010, a los 74 años, en su casa de Venice, California.
Michelle Phillips, por su parte, volvió a pasar por el altar con el actor Grainger Hines, aunque ese matrimonio tampoco tuvo un final feliz. Tras divorciarse, la actriz y cantante mantuvo un romance con el actor Warren Beatty y con el cantante Gene Clark, de The Byrds.