El belga Zeno Debast llegó al Mundial lesionado y se recuperó, pero su club no lo deja jugar contra España
Mientras Bélgica prepara su partido de cuartos de final ante España, que se jugará este viernes en Los Ángeles (desde las 16, hora de la Argentina), la federación de ese país anunció que un ...
Mientras Bélgica prepara su partido de cuartos de final ante España, que se jugará este viernes en Los Ángeles (desde las 16, hora de la Argentina), la federación de ese país anunció que un futbolista no estará disponible para el trascendental encuentro porque su club no se lo permite. Se trata del defensor Zeno Debast, que pertenece al Sporting de Lisboa (Portugal), quien llegó con una lesión muscular en el muslo izquierdo a la Copa del Mundo y apenas pudo ir al banco de suplentes en el encuentro ante Estados Unidos, por los octavos.
“Zeno Debast no estará disponible para los cuartos de final”, comunicó la federación belga, según se lee en el portal deportivo Sporza. A continuación, la entidad rectora del fútbol de aquel país informa los motivos de la decisión: “Su club, el Sporting de Lisboa, le ha comunicado que no lo considera médicamente apto para participar. Esto contradice la opinión del cuerpo médico de los Diablos Rojos y por un órgano independiente contratado por la FIFA que sí le dieron el visto bueno”. Debast, mientras tanto, se entrena en forma individual.
El diario portugués A Bola aporta más datos: “Sporting y la Federación de Bélgica mantienen contacto diario y constante respecto del estado de Zeno Debast. Se ha programado una reunión en Los Ángeles antes del partido para que ambas partes informen sobre la condición física del jugador”, apunta el periódico luso.
De todas formas, y más allá del caso Debast, el campamento belga irradia optimismo de cara al partido con España. A diferencia de otros equipos, que empezaron la Copa del Mundo a un nivel muy alto y después se pincharon, Bélgica llega en su mejor momento al encuentro contra la Roja, luego de golear a Estados Unidos por 4-1 con una sólida producción colectiva.
“Ganamos mucha confianza, porque sabíamos que iba a ser un partido difícil contra Estados Unidos. Obviamente ellos son el equipo local, con un estadio lleno (que está) con ellos, así que es agradable rendir bien en defensa, en ataque, y simplemente jugar nuestro partido”, declaró el arquero-símbolo, Thibaut Courtois en el estadio de Los Ángeles Galaxy.
El antecedente más cercano entre ambas selecciones data de Rusia 2018, cuando los Diablos Rojos se impusieron por 2-1 en la misma instancia que ahora: cuartos de final. “Ellos eran favoritos contra nosotros, y quizá individualmente tenían más calidad en el equipo”, dijo Courtois. Y agregó: ”Pero siento que ahora somos un gran equipo en conjunto, y estamos luchando. Especialmente el partido contra Senegal mostró nuestra capacidad de seguir creyendo hasta el final, y eso también es una fortaleza en el Mundial. Lo importante es ganar partidos. También es algo bueno jugar bien, pero lo más importante es ganar y competir, y eso es lo que hicimos”.
El caso Di María en 2014Si bien la instancia es distinta, la presión de Sporting de Lisboa por su futbolista remite a la de Real Madrid por Ángel Di María en la antesala de la final de Brasil 2014, que Alemania le ganó en el alargue a la Argentina. “Hubo una carta del Madrid que llegó a las 11 de la mañana, unas horas antes de la final que era a las 17. Como me la dieron la rompí y no le hice caso, pero fue decisión de Alejandro (Sabella) y al mismo tiempo no quería dejar al equipo con uno menos a los cinco minutos. Sufrí mucho esa mañana, fue lo peor que me pasó en la vida”, confesó Fideo en aquel momento.
En 2020, Di María se explayó sobre el tema: “El día de la final llegó una carta de Real Madrid a las 11 de la mañana diciéndome que no juegue. La final era a las 4 de la tarde y yo estaba poniéndome hielo en la pierna con la intención de jugar, si es que se podía. Rompí la carta, no le hice caso. Hablé con Alejandro y él no quería exponerme, le dije lo que yo pensaba y que iba a hacer todo lo posible para jugar. Lo único que me preocupaba era no lesionarme de nuevo a los cinco minutos de haber empezado el partido y con eso perder un cambio de un modo innecesario”, relató el rosarino. El extremo no jugó ni un solo minuto en aquel partido decisivo, disputado en el estadio Maracaná.