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El expresidente Santiago Peña declara en la Fiscalía por el colapso de Ueno Bank

ASUNCIÓN.- La euforia por la detención de ...

ASUNCIÓN.- La euforia por la detención de Santiago Peña que se vivió en todas las plazas, donde se manifestaban los ahorristas por la caída de Ueno Bank, se convirtió en bronca un par de horas después ¿El motivo? El expresidente quedó detenido en su domicilio particular y eso fue lo que encendió las hornallas de la indignación.

Esa noticia fue el preludio de una noche larga que terminó cuando, en dos camionetas negras, se llevaron al detenido al Regimiento Escolta Presidencial (REP), después de algunos enfrentamientos entre manifestantes y policías frente a la vivienda.

Fue una medida procesal pero, en rigor, una suerte de salvoconducto para descomprimir la presión social, que no solo quería destitución, sino también cárcel común.

Luego de su primer noche privado de la libertad, Peña debía ser trasladado a las 11.30 a la Fiscalía de delitos económicos, un edificio en pleno centro de Asunción que está lejos de poder albergar un operativo semejante. A media mañana, la guardia periodística que lo esperaba levantó su campamento cuando llegó la noticia que sería en la Fiscalía General, un complejo de edificios con varias entradas por diferentes calles.

Finalmente, un convoy de varias camionetas de policía rodeaban a una color negro donde estaba el exmandatario. Finalmente, ingresó este sábado a media mañana al patio central de la Fiscalía por una puerta lateral, lejos de las miradas de los curiosos.

Ya en las dependencias oficiales, Peña bajó sin esposas, de jean, zapatillas y camisa blanca, y entró por un portón interior.

Lo que sigue es la indagatoria, el acto en el que el investigado declara ante los fiscales y ejerce su defensa. Después, la Fiscalía decide si le pide medidas cautelares al juez penal.

Le leerán los cargos por los que se lo investiga: lesión de confianza, administración en provecho propio y tráfico de influencias, según el fiscal Christian Benítez, quien dijo que la imputación podría formalizarse esta misma tarde. Su abogado, Ricardo Preda, presente en el juicio político, dice que Peña va a colaborar con la Justicia y cuestiona que se le pueda dictar prisión preventiva.

Además, la Fiscalía ordenó detener a Carlos Carvallo, el expresidente del Banco Central del Paraguay (BCP) que firmó la acusación contra Ueno.

Peña llegó a declarar en la mañana lluviosa de Asunción y caminó sin esposas dentro del edificio de la Fiscalía, subió una escalera y llegó al despacho de la indagatoria. Lo esperaban los fiscales en una mesa de vidrio, con tres biblioratos que contenían la acusación.

Las imágenes de un Peña distendido y sin esposas era interpretada como una señal de negociación con el nuevo gobierno del Paraguay. De hecho, el trato que ha tenido desde que fue detenido es muy distinto al que se mostró con los otros arrestados en el caso Ueno.

Mientras Peña era indagado, la policía cortó una mano del boulevard donde está la sede de la Fiscalía General. Inmediatamente, se empezaron a congregar manifestantes que hicieron escuchar su voz. “Santi a Tacumbú”, fue uno de los cánticos que más se oía en estas horas en Asunción.

Se trata de más popular de los reclamos de la calle: quieren a Peña en el penal que, durante décadas, fue la vergüenza del sistema carcelario paraguayo. Pensado para unos 1500 internos, el edificio de Asunción llegó a contar con cerca de 4000 reclusos. Dentro de la cárcel, se dieron sangrientas peleas de clanes que se disputaban el control.

La paradoja es que fue el gobierno de Peña el que, en mayo de este año, le cambió el nombre por el de Centro Nacional de Prevenidos y lo destinó solo a presos sin sentencia. Tras vaciarlo de condenados, la población quedó en torno a 1100 personas. Si un juez le dicta preventiva, el expresidente encaja justo en el perfil del penal que él mismo mandó reorganizar.

Como se dijo, los movimientos procesales en torno a la figura de Peña tienen un fuerte componente político. De hecho, en la noche del viernes , la detención domiciliaria fue el motivo de una fuerte movilización de manifestantes que exigían el traslado.

Mientras el escándalo de Ueno tenía su capítulo penal más espectacular, el BCP comunicó que los bancos permanecerían abiertos en la mañana de este sábado. Cada entidad informó un cronograma de aperturas de sucursales con sus horarios. Algo similar ocurrirá el domingo, también hasta el mediodía.

La medida tiene por objeto dejar las ventanillas abiertas del sistema financiero para que los clientes de Ueno que no tengan otro banco puedan abrir una cuenta y así recibir el dinero del Fondo de Garantías que el BCP ya empezó a devolver.

El viernes, durante las primeras horas de la mañana, ya habían recuperado el dinero que tenían en Ueno Bank alrededor de 800.000 personas. En total los afectados son más de 3.000.000.

La devolución formal empezó el jueves a la noche y con cuentagotas. El Banco Central eligió para la primera tanda a quienes cumplían dos condiciones: no deberle nada a Ueno y tener una cuenta abierta en otro banco donde recibir la plata. Eran unos 262.000 ahorristas, y a cada uno le giraron como máximo el equivalente a US$15.565. Para los que tenían poco, alcanzó: recuperaron todo. Para el resto fue apenas un adelanto. Una ley votada a las apuradas, que Peña firmó un día antes de presentar su renuncia, estiró ese anticipo hasta unos US$19.050 por persona.

El techo de la red estatal está en unos US$35.700 por depositante, sumando todas sus cuentas en el banco. Antes de pagar, se descuentan las cuotas vencidas que cada cliente arrastre con la entidad. El BCP dice que con eso cubre al 97% de los ahorristas. El 3% restante, los grandes depositantes, quedó en la fila de la liquidación, detrás del Instituto de Previsión Social. Para ellos el Central habla de “métodos alternativos” que nadie supo explicar todavía.

Por la tarde se jugará gran parte del futuro inmediato del Paraguay. Será cuando se defina el lugar dónde será alojado Santiago Peña durante los primeros días de detención. Y más allá de que el sistema financiero parece firme por ahora y que en las cuentas empieza a gotear el dinero que desapareció de Ueno Bank, en la calle se transpira bronca. Quieren venganza y “Santi Peña”, como le dicen acá en Paraguay, es la figura donde se deposita ese sentimiento.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/el-expresidente-santiago-pena-declara-en-la-fiscalia-por-el-colapso-de-ueno-bank-nid07112026/

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