El rey Carlos III pagó una millonaria deuda del príncipe Andrés por el alquiler de una mansión de la Corona
LONDRES.– El rey Carlos III pagó 1,5 millones de libras (2 millones de dólares) para saldar una deuda de su hermano menor, ...
LONDRES.– El rey Carlos III pagó 1,5 millones de libras (2 millones de dólares) para saldar una deuda de su hermano menor, el expríncipe Andrés, quien se vio obligado a abandonar una residencia propiedad de la Corona cerca del Castillo de Windsor debido a sus vínculos con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
El año pasado, Carlos III despojó a su hermano de su título principesco y le ordenó dejar la mansión Royal Lodge, en un intento por proteger al resto de la familia real del escándalo persistente en torno a su relación con Epstein. La decisión se produjo cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de páginas de documentos de su investigación sobre el delincuente sexual, que revelaron detalles hasta entonces desconocidos sobre sus vínculos con el expríncipe.
Mountbatten-Windsor, de 66 años, había renunciado a su cargo como enviado comercial del Reino Unido en 2011 y se había apartado de todas las funciones reales en 2019, en medio de las preocupaciones por su relación con Epstein.
Después de abandonar Royal Lodge en febrero, se trasladó a una residencia en la finca de Sandringham, en el este de Inglaterra, que pertenece al rey a título privado. Pocos días después, fue arrestado bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, por acusaciones de que había proporcionado información sensible a Epstein durante su etapa como representante especial de comercio. La policía lo interrogó durante 11 horas y registró tanto Royal Lodge como su nueva residencia en Sandringham.
Mountbatten-Windsor ha negado haber cometido irregularidades relacionadas con su vínculo con Epstein.
El Rey salda la deudaEl jueves, un juez del Tribunal Superior anunció que los abogados de la Policía del Valle del Támesis y de Mountbatten-Windsor habían acordado que las órdenes que autorizaban los registros eran ilegales. Otros procedimientos judiciales determinarán qué pruebas obtenidas durante los allanamientos deberán excluirse de cualquier eventual proceso penal. La Policía del Valle del Támesis, cuya jurisdicción abarca la zona de Windsor, informó que la investigación continúa.
En ese contexto, Carlos III le prestó a su hermano esa suma para cubrir los costos pendientes de Royal Lodge. El dinero salió de los ingresos privados del monarca, con el objetivo de garantizar que Crown Estate recibiera el pago a tiempo, según dijo el viernes una persona familiarizada con la operación.
Crown Estate, la entidad que administra las propiedades de la Corona, informó ese mismo día que le había cobrado a Mountbatten-Windsor 1,8 millones de libras debido al ruinoso estado de la propiedad. Sin embargo, le concedió un crédito de 302.000 libras (400.000 dólares) por renunciar anticipadamente al contrato de alquiler. La diferencia dejó una deuda de 1,5 millones de libras, que fue abonada por el rey.
El anuncio coincidió con la confirmación de que Mountbatten-Windsor había desocupado por completo Royal Lodge, una mansión señorial de 30 habitaciones rodeada de parques, cerca del Castillo de Windsor, al oeste de Londres. Aunque el expríncipe había abandonado personalmente la residencia en febrero, la devolución total de la propiedad se confirmó el viernes.
“El contrato de alquiler de Royal Lodge ha terminado y nuestra atención ahora está centrada firmemente en su uso futuro y las oportunidades de generar valor financiero adicional para la nación a partir de su devolución anticipada”, dijo Crown Estate en un comunicado.
La permanencia de Mountbatten-Windsor en Royal Lodge se había convertido en un asunto delicado porque no pagaba alquiler por la mansión ni por las 40,3 hectáreas que la rodean. Crown Estate administra terrenos que, nominalmente, pertenecen al rey en beneficio de los contribuyentes.
Mountbatten-Windsor había firmado un contrato de alquiler por 75 años en 2003, cuando todavía era un miembro activo de la familia real, asistía a actos públicos en representación de su madre, la reina Isabel II, y se desempeñaba como representante especial de comercio del Reino Unido. El acuerdo le exigía destinar 7,5 millones de libras a la renovación de la propiedad y realizar un pago único de 1 millón de libras.
Según Crown Estate, el expríncipe tenía derecho a recibir una compensación por los gastos de renovación si renunciaba al contrato de arrendamiento durante los primeros 25 años.
Agencia AP