Elecciones en Reino Unido: una votación clave que pone a prueba al primer ministro
LONDRES.– Los votantes británicos acudieron a las urnas el jueves en elecciones locales y regionales que podrían sacudir la política del país y asestar un duro golpe al primer ministro ...
LONDRES.– Los votantes británicos acudieron a las urnas el jueves en elecciones locales y regionales que podrían sacudir la política del país y asestar un duro golpe al primer ministro Keir Starmer, que atraviesa un momento de debilidad.
El Partido Laborista, de centroizquierda, se prepara para fuertes pérdidas en unos comicios que elegirán a unos 5000 concejales locales y a un puñado de alcaldes en Inglaterra, además de parlamentos semiautónomos en Escocia y Gales. Se trata del mayor conjunto de elecciones desde la victoria arrolladora del Laborismo en julio de 2024 que llevó a Starmer al gobierno, y los opositores las han presentado como un referéndum de medio término sobre el primer ministro.
Las urnas abrieron a las 7.00 hora local (3.00 en la Argentina) y cerrarán a las 22.00 (18.00 en la Argentina). Algunas autoridades locales contarán los votos durante la noche, pero la mayoría de los resultados se conocerán probablemente el viernes por la tarde.
Una derrota contundente podría desencadenar intentos de legisladores laboristas descontentos de destituir a un líder que los llevó al poder hace menos de dos años. Incluso si Starmer sobrevive por ahora, muchos analistas dudan que llegue a encabezar el partido en las próximas elecciones nacionales, que deben celebrarse antes de 2029.
El Laborismo de retiradaLa popularidad de Starmer se ha desplomado tras repetidos errores desde que asumió como primer ministro en julio de 2024. Su gobierno ha tenido dificultades para cumplir con el crecimiento económico prometido, reparar servicios públicos deteriorados y aliviar el costo de vida, tareas que se han vuelto más difíciles por la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, que ha bloqueado el envío de petróleo a través del estrecho de Ormuz.
El primer ministro se ha visto aún más perjudicado por su desastrosa decisión de nombrar a Peter Mandelson, un amigo y veterano laborista con antecedentes de escándalos relacionados al fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein –así como conexiones comerciales con Rusia y China–, como embajador del Reino Unido en Washington.
El Partido Laborista defiende unos 2500 escaños en los gobiernos locales de Inglaterra, y sus miembros temen que pueda perder muchos de ellos.
Starmer ya sobrevivió a una crisis en febrero, cuando algunos legisladores laboristas, incluido el líder del partido en Escocia, le pidieron que dimitiera por el nombramiento de Mandelson.
Starmer promete resistirStarmer, de 63 años, ha prometido resistir, comprometiéndose a abordar la crisis del costo de vida en Reino Unido.
“Podemos afrontar este momento juntos –convertirnos en una nación más fuerte, más resiliente y más unida, con oportunidades para todos– o podemos hundirnos en la política del agravio y la división”, escribió Starmer en la plataforma web Substack el fin de semana.
En lo que parece una señal de otro posible relanzamiento tras las elecciones, Starmer prometió un “gobierno activo e intervencionista”.
Legisladores y activistas laboristas dicen que durante la campaña se han encontrado frecuentemente con la ira de los votantes.
Las pérdidas en estas elecciones probablemente aumenten aún más la frustración con Starmer y su equipo en Downing Street dentro del partido, y algunos diputados laboristas sostienen que podría haber un movimiento en su contra después de los comicios, posiblemente en forma de una carta pidiendo que establezca un calendario para su salida.
Sin embargo, el camino para reemplazarlo no es fácil.
Dos posibles favoritos para sucederlo –el alcalde del Gran Manchester Andy Burnham y la exviceprimera ministra Angela Rayner– aún no están en posiciones para lanzar una candidatura, y otros potenciales rivales parecen por ahora reacios a desafiarlo.
El exvicelíder laborista Tom Watson, quien en 2006 firmó una carta pidiendo al entonces primer ministro Tony Blair que fijara una fecha para su renuncia, aconsejó a los legisladores evitar repetir ese error.
“Les diría que no sean tan imprudentes como lo fuimos nosotros”, dijo Watson, ahora miembro de la Cámara Alta. “En primer lugar, no funcionará. En segundo lugar, los votantes verán a un partido hablándose a sí mismo mientras el país le está gritando”, agregó el laborista.
Avance de la extrema derechaLuke Tryl, de la encuestadora More in Common, dijo que las elecciones locales probablemente mostrarán “el colapso total del sistema bipartidista tradicional” que durante décadas estuvo dominado por los partidos Laborista y Conservador.
Se espera que el gran ganador de los comicios sea el partido de derecha dura Reform UK, liderado por Nigel Farage, que apunta a votantes de clase trabajadora en antiguos bastiones laboristas del norte de Inglaterra y en las periferias de Londres, con su mensaje antiestablishment y antiinmigración. El Partido Verde también probablemente gane cientos de escaños en centros urbanos y ciudades universitarias.
El principal partido de la oposición, los Conservadores, también se espera que pierda terreno, mientras que los liberales demócratas centristas podrían registrar algunas ganancias.
Starmer ni siquiera mencionó a los conservadores en su último mensaje previo a las elecciones, enmarcando la contienda como una elección entre “el progreso y un futuro mejor” bajo el Laborismo y “la ira y la división ofrecidas por Reform o las promesas vacías de los Verdes”.
Farage dijo en la víspera de las elecciones que un buen resultado para Reform significaría que Starmer estaría “fuera antes de mediados del verano ”.
Tanto Reform UK como los Verdes han crecido rápidamente en el último año o dos y están bajo un mayor escrutinio. Farage enfrenta preguntas sobre una donación de 5 millones de libras de un empresario de criptomonedas que aceptó en 2024 pero no declaró. Él sostiene que fue un regalo personal.
Los Verdes, que han reforzado su perfil pro palestino bajo el líder autodefinido como “eco–populista” Zack Polanski, han expulsado a varios candidatos por publicaciones antisemitas en redes sociales.
Reform también busca avances en Escocia y Gales, aunque los nacionalistas pro independencia del Partido Nacional Escocés (SNP) y Plaid Cymru probablemente formen gobierno en Edimburgo y Cardiff.
“En algunos lugares el Laborismo perderá frente a Reform, en otros frente a los Verdes, y en otros perderá uno o dos escaños frente a los liberales demócratas y los conservadores también”, dijo Tony Travers, profesor de gobierno en la London School of Economics. “Están compitiendo en cuatro frentes en Inglaterra, cinco en Gales y Escocia”, agregó el experto.
Agencias AP y Reuters