Generales Escuchar artículo

Eric Dane: cómo fueron sus últimos meses, la lucha contra su enfermedad y las confesiones que dejó antes de morir

El 19 de febrero de 2026, ...

El 19 de febrero de 2026, Eric Dane murió a los 53 años, tras su lucha contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa cuyo diagnóstico había hecho público apenas diez meses antes. Conocido mundialmente por interpretar al doctor Mark Sloan en Grey’s Anatomy y a Cal Jacobs en Euphoria, el actor pasó sus últimos meses enfrentando un progresivo deterioro físico, acompañado por su familia y especialmente por sus dos hijas, Billie y Georgia.

Ahora, a ocho meses de su muerte, sus memorias póstumas permiten conocer cómo atravesó aquella etapa y recuperar algunos de los episodios más difíciles de su vida. En My Book of Days: A Memoir in Moments, que llegará a las librerías de los Estados Unidos el próximo 3 de noviembre, Dane reconstruyó desde sus años de mayor popularidad en Hollywood hasta sus problemas con las adicciones, las dificultades de su matrimonio y el diagnóstico que cambió el rumbo de sus últimos años.

View this post on Instagram

La revista People publicó en exclusiva varios fragmentos del libro. Además, Rebecca Gayheart, la actriz con quien Dane estuvo casado durante 14 años y tuvo dos hijas, también habló sobre los últimos meses del actor. Aunque la pareja se había separado y ella solicitó el divorcio en 2018, el trámite nunca llegó a concretarse. En marzo de 2025, Gayheart pidió retirar la solicitud.

Según contó a People, Dane quería aprovechar el tiempo que le quedaba para compartir tantos momentos como pudiera con sus hijas. Los almuerzos para comer sushi, las películas, escuchar música en discos de vinilo y las noches de juegos se convirtieron en parte de una nueva rutina familiar.

“Intentamos estar presentes a pesar de todo nuestro miedo, frustración e incertidumbre”, recordó Gayheart. Y agregó: “Fue una experiencia realmente agotadora y desgarradora, pero también nos mostró su extraordinaria fortaleza todos los días, y fue maravilloso que las chicas y yo pudiéramos presenciarlo”.

Los primeros síntomas y el avance de la enfermedad

En sus memorias, Dane recordó con precisión el día en que advirtió que algo no estaba bien. Fue el 7 de enero de 2024, mientras comía sushi con sus hijas. De repente, comenzó a tener dificultades para utilizar los palillos con la mano derecha. Sintió un hormigueo y después perdió sensibilidad en los dedos. Al principio creyó que podía tratarse de un problema nervioso provocado por usar demasiado el teléfono. Tres semanas después, el episodio se repitió, pero esta vez ya no podía sujetar los palillos. Comenzó entonces una búsqueda de respuestas que se extendió durante nueve meses, hasta que recibió el diagnóstico de ELA.

La primera persona a la que llamó fue Rebecca. En el libro, Dane reconstruyó aquella conversación: “Es lo que temíamos”, recordó haberle dicho. “No recuerdo una sola palabra de lo que dije después. Solo recuerdo haber sentido un impacto violento, como si me hubieran dejado sin aire, y a Rebecca llorando desconsoladamente del otro lado del teléfono. Entonces me derrumbé y mis sollozos hicieron temblar mi cuerpo”, escribió el actor. Entre lágrimas, ella le aseguró: “Estoy acá, vamos a luchar juntos contra esto. No me voy a ir a ninguna parte”.

Dane también dejó por escrito la determinación que sintió después de conocer el diagnóstico. “Voy a enfrentar esto. Voy a luchar. Voy a enseñarles a mis hijas a transitar esta vida con gracia y dignidad, pase lo que pase”, expresó. En ese momento, su familia se convirtió en la principal motivación para enfrentar la enfermedad.

Sin embargo, el deterioro físico avanzó. Durante unas vacaciones en México, en 2024, descubrió que había perdido la fuerza necesaria para nadar. Estaba en el agua cuando su hija menor, Georgia, y una amiga tuvieron que ayudarlo a salir. Después llamó a Rebecca para contarle lo ocurrido. “No puedo nadar, Rebecca. No puedo nadar”, recordó haberle dicho. Ella rompió en llanto y él también. Cuando lograron recuperar la calma, Gayheart le confesó que había temido la llegada de aquel momento desde que conocieron el diagnóstico.

En octubre de 2025, sus amigos organizaron un viaje a Tokio para que pudiera ver a Oasis, la banda británica que había vuelto a reunirse después de 15 años de distanciamiento entre los hermanos Liam y Noel Gallagher. El concierto le permitió disfrutar de una experiencia que había deseado durante mucho tiempo, aunque también lo enfrentó a la dificultad de conservar la esperanza mientras su salud empeoraba. “Es difícil mantener la esperanza de que suceda lo imposible mientras esperás lo inevitable”, escribió el actor. Aun así, reconoció que haber podido presenciar el regreso de Oasis había sido una suerte de pequeño milagro.

Pero uno de los recuerdos más conmovedores que dejó escritos ocurrió dos meses después, en diciembre de 2025, durante una presentación de El cascanueces en la que participó Billie, su hija mayor. Al terminar la función, Dane descubrió que ya no podía darle el abrazo que acostumbraban compartir después de cada presentación. Sus brazos habían perdido movilidad y no podía levantarlos. “Billie, perdoname, siento mucho no poder rodearte con mis brazos. Ojalá pudiera hacerlo. Ya no puedo levantarlos”, recordó haberle dicho.

Su hija se arrodilló frente a él, lo abrazó y ambos comenzaron a llorar. En sus memorias, Dane describió la escena con una mezcla de tristeza y gratitud. A pesar de las limitaciones que le imponía la enfermedad, encontró algo profundamente significativo en aquel momento. Incluso pensó que tal vez tendrían que inventar una nueva tradición. Antes de separarse, Billie le susurró que lo amaba.

Las adicciones: “Mi cuerpo se vino abajo”

Las memorias no se limitan a la enfermedad que atravesó durante sus últimos años. Dane también decidió revisar los períodos más difíciles de su carrera y hablar abiertamente de sus problemas con las drogas, que comenzaron mucho antes de alcanzar la fama.

“Yo llamo a esa etapa mi período oscuro. Hice audiciones para algunos papeles, conseguí algunos, pero principalmente me dediqué a consumir drogas. Me drogaba, me emborrachaba, me inyectaba sustancias, fumaba crack. Consumí todas las drogas imaginables. No creo que haya una droga que no haya probado”, escribió en uno de los fragmentos del libro publicados por People.

Años después, alrededor de 2008, cuando ya era una de las figuras más populares de Grey’s Anatomy, sufrió una recaída tras lesionarse una vértebra cervical mientras hacía ejercicio. Volvió a consumir analgésicos y su estado comenzó a afectar tanto su vida cotidiana como su trabajo.

“Mi cuerpo se vino abajo”, recordó. Según su relato, perdió peso, su aspecto físico cambió considerablemente y empezó a aislarse de sus compañeros de elenco. Aunque intentaba no presentarse a trabajar bajo los efectos de las drogas, reconoció que hubo ocasiones en las que no pudo controlarlo.

Durante sus años en la serie, ingresó cinco veces a rehabilitación. La creadora de Grey’s Anatomy, Shonda Rhimes, llegó a ofrecerle que se tomara un descanso cuando advirtió las dificultades que atravesaba.

También se refirió a su salida de la ficción médica en 2012. Aunque reconoció que sus problemas personales no lo habían ayudado, sostuvo que la decisión de prescindir de su personaje respondió principalmente a razones económicas: su contrato se había vuelto demasiado costoso para la producción.

Más adelante protagonizó The Last Ship, pero los problemas de salud mental continuaron. En 2017 ingresó a un centro de tratamiento por depresión, lo que obligó a interrumpir durante seis semanas el rodaje de la serie.

En sus memorias también reconoció el impacto que sus dificultades personales y sus ausencias tuvieron sobre su matrimonio con Rebecca. Sin embargo, después de la separación conservaron una relación cercana y siguieron compartiendo momentos como familia. “Dejamos nuestro matrimonio, pero no dejamos nuestra familia”, escribió el actor.

Cuando llegó el diagnóstico de ELA, Gayheart se convirtió nuevamente en uno de sus principales apoyos. Dane recordó que ella lo visitaba a diario, incluso durante la noche, y que seguía siendo la persona a la que acudía cuando necesitaba hablar, llorar o expresar su angustia.

En sus declaraciones a People, la actriz contó que Dane había dudado antes de escribir sus memorias, especialmente porque eso implicaba exponer sus problemas de adicción. Sin embargo, ahora agradece que haya tomado aquella decisión. “Estoy agradecida de que lo haya hecho, porque les da a mis hijas la oportunidad de conocer a su papá como ser humano”, aseguró.

El proyecto, que Dane había anunciado en diciembre de 2025, también tendrá una versión en audiolibro, con una participación especial: Jacob Elordi, quien interpretó al hijo de Dane en Euphoria, será el encargado de narrar la mayor parte del relato. La información fue confirmada por un representante de Penguin Random House a Entertainment Weekly.

Entre los recuerdos y las confesiones que dejó plasmados en sus memorias, Dane también incluyó un mensaje especialmente dirigido a Billie y Georgia, sus dos hijas. “Nunca se rindan. Pase lo que pase, luchen hasta el último aliento”, les pidió. Y agregó: “Esta enfermedad se está llevando lentamente mi cuerpo, pero nunca se llevará mi espíritu”. Finalmente, resumió el lugar que ambas ocupaban en su vida con unas palabras: “Ustedes dos son mi legado, mi corazón, mi todo”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/eric-dane-como-fueron-sus-ultimos-meses-la-lucha-contra-su-enfermedad-y-las-confesiones-que-dejo-nid22102026/

Comentarios
Volver arriba