Generales Escuchar artículo

Esto (no) está bien

El video fue grabado el 17 de octubre, pero se viralizó recién dos o tres días después. La versión completa dura 26 segundos y muestra a un hombre y una mujer sentados en la mesa de un bistró...

El video fue grabado el 17 de octubre, pero se viralizó recién dos o tres días después. La versión completa dura 26 segundos y muestra a un hombre y una mujer sentados en la mesa de un bistró parisino, muy cerca del Arco del Triunfo. Es de noche, ambos fuman cigarrillos y beben algún tipo de licor en copas de coñac. Podría ser una postal típica –acaso, estereotipada– de la noche francesa, si no fuera por lo que se desata a sus espaldas: un incendio azuzado por manifestantes que protestan contra el costo de vida.

View this post on Instagram

Es una de las escenas más curiosas de la ola de protestas que sacude a Francia desde mediados de octubre, una de las más graves de los últimos años. En menos de 15 días de movilizaciones, se estima que los daños a la propiedad habrían superado los 1200 millones de euros y se contabilizaron unas 3000 detenciones. Tal vez por eso, la grabación de la pareja resulta tan llamativa: conversan de forma relajada –al menos, así parece–, indiferentes al caos social que los rodea. ¿No temen a los disturbios? ¿A las llamas cercanas? ¿Son idiotas? ¿Cínicos? ¿O saben algo que los demás no sabemos?

En redes sociales, el video fue rápidamente comparado con On Fire (“En llamas”), una tira cómica que el artista gráfico estadounidense KC Green publicó en 2013 y que luego se convirtió en meme. Son apenas dos cuadros: en el primero, un perro con sombrero bombín toma café en una habitación en llamas. En el segundo, sonriente, dice: “This is Fine” (“Esto está bien”). Por supuesto, nada está bien: el perro está atrapado en una situación desesperada que no quiere o no puede enfrentar. La imagen se transformó en un símbolo de quienes eligen pasar por alto una crisis mientras todo a su alrededor se cae a pedazos. ¿A quién no le pasó alguna vez?

Al redactar esto me doy cuenta de que este meme tiene una suerte de “antecedente” argentino: se trata de “Un teólogo en la muerte”, un relato de Jorge Luis Borges incluido en Historia universal de la infamia. El texto –atribuido falsamente al sueco Emmanuel Swedenborg– nos presenta a Melanchton, un estudioso que no sabe que está muerto porque, en el otro mundo, le suministraron “una casa ilusoriamente igual a la que había tenido en la tierra”. Allí intenta escribir sobre la justificación por la fe, pero sin hablar de la caridad, que juzga innecesaria para ingresar al cielo. Intransigente tanto en esa postura como en la negación de su propia muerte, observa cómo su existencia se degrada hasta que termina convertido en “un sirviente de los demonios”.

Me pregunto si será eso lo que pasó con la pareja parisina. ¿Se aferraban, como Melanchton y el perro de On Fire, a una ficción de normalidad mientras todo a su alrededor se desmoronaba? Hay otras respuestas posibles. Quizá estaban tan concentrados en su conversación que ni se enteraron de los disturbios que sacudían la capital francesa. O se sentían a salvo, sentados a una distancia prudencial de los incidentes.

Tanto hablar de fuego me hace pensar en “Sobre el apego”, un poema breve e incisivo publicado en 2010 por la poeta canadiense Suzanne Buffam. Dice:

“Una casa se incendia toda la noche / en el medio de un campo. / Algo hermoso de ver / aunque la casa en llamas resulte la mía. / Tarde o temprano / toda casa en llamas va a ser la mía”.

Aquella pareja francesa que conversaba plácidamente en medio del desconcierto, ¿habrá pensado en algo similar? ¿Que el cambio es inevitable y que aquello que muchos juzgan permanente está destinado a arder en cenizas? Quizá, en una noche fresca del otoño parisino, ambos creyeron que no tiene sentido combatirlo. Tal vez, para ellos, sea mejor sentarse a una mesa, tomar un brandy y fumar dos cigarrillos mientras se dejan acariciar por el calor de un incendio cercano.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/esto-no-esta-bien-nid28102026/

Comentarios
Volver arriba