Francia en alerta: una protesta estudiantil escala, deja miles de detenidos y paraliza cientos de escuelas
PARÍS.- Rejas encadenadas, contenedores de basura en llamas, aulas vacías… Francia vivió este viernes una nueva jornada de agitación estudiantil. Más de 400 centros educativos permanecieron ...
PARÍS.- Rejas encadenadas, contenedores de basura en llamas, aulas vacías… Francia vivió este viernes una nueva jornada de agitación estudiantil. Más de 400 centros educativos permanecieron cerrados tras una semana de bloqueos que ha derivado en violentos enfrentamientos, numerosos heridos y centenares de detenidos.
Desde hace dos días el escenario cambió, para peor. Allí donde, desde el lunes, barricadas de basura y vallas se levantaban al amanecer, ahora son rejas cerradas las que reciben a los alumnos. Más de 400 colegios permanecen cerrados, según anunció el jueves por la noche el ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray. Las clases pasaron a modalidad “distancia”, a través de las pantallas.
Pero, hasta el momento, el movimiento no parece calmarse. Al mediodía, el Ministerio de Educación contabilizaba 564 centros educativos objeto de acciones o disturbios desde la mañana, o que aún los sufrían. Hubo nuevos incendios frente a colegios en París y en Montigny-lès-Metz, en Mosela, en el noreste de Francia. Por primera vez, todos los prefectos prohibieron las concentraciones en los alrededores de los institutos cerrados. En París, el prefecto de policía elaboró una lista de 13 instituciones sujetas a esa prohibición.
Pero el punto central de crisis se produjo ayer, cuando 1207 colegios protagonizaron violencias o bloqueos, según Geffray, de los aproximadamente 3700 que hay en Francia. El contagio también alcanzó a una treintena de campus universitarios, que se sumaron a la movilización, según la Unión Estudiantil. El ministro envió un mensaje directo a las familias: “No dejen que sus hijos salgan en este contexto”.
La imagen más impactante provino de Nantes cuando el instituto Nelson Mandela, un centro internacional con una arquitectura singular en la isla de Nantes, fue devorado por las llamas. Algunos alumnos todavía se encontraban en el edificio cuando se desató el incendio: 160 de ellos tuvieron que ser evacuados por el personal. Hoy, los empleados seguían borrando los grafitis en la entrada del edificio.
En Marsella, la escena consiguió helar a la comunidad educativa. Frente al instituto Victor-Hugo, varios miembros del personal fueron rociados con gasolina por individuos que atacaban unos contenedores de basura. Tanto en Lille —en el norte del país— como en París, los alrededores de los colegios se han transformado en líneas de frente, donde el gas lacrimógeno de la policía se enfrenta a los disparos de fuegos artificiales de los jóvenes.
🚨 LES LYCÉES FRANÇAIS BRÛLENT
Les BLOCUS continuent partout en France et notamment au lycée Nelson Mandela à NANTES qui a été incendié ce MATIN !!
Le mouvement devrait maintenant s’étendre aux universités. pic.twitter.com/GRGlbO0KMU
En todas partes, el mismo paisaje: contenedores carbonizados, vidrieras destrozadas y mobiliario urbano hecho pedazos. Más de 100 centros educativos sufrieron “daños graves” desde el inicio del movimiento, según el ministro de Educación.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, ya señalaba desde el lunes que estos bloqueos se asemejan menos a una protesta clásica que a violencia urbana. El jueves por la noche, denunció “una violencia desenfrenada” que, según él, ya no tiene nada que ver con la expresión legítima de las reivindicaciones estudiantiles.
Los educadores, por su parte, se encuentran en medio de la tormenta. Desde el inicio del movimiento, 65 empleados de la Educación Nacional resultaron heridos, según Geffray, así como 170 alumnos. Entre el personal afectado se encuentran 40 directores de centros. El ministro hizo hincapié en esa cifra en televisión, sin detallar la naturaleza de las heridas.
Según él, el movimiento estudiantil está “tomado como rehén por grupúsculos ultra violentos”. Algunos profesores le confiaron que las personas que tenían frente a ellos no eran sus alumnos. El ministro denuncia “un intento de destrucción de los servicios públicos”, pero asegura que las reivindicaciones estudiantiles “siguen siendo escuchables” y “deben ser escuchadas”.
BREAKING:
The riots have started again in Paris.
The entrance of Roger Verlomme high school has been set on fire pic.twitter.com/uf5eSulwFd
El Ministerio del Interior anunció, por su parte, miles de detenciones. La jornada del jueves dejó un saldo de 1949 arrestos, principalmente por agresiones contra policías o gendarmes, actos de violencia y disturbios. Solo en esas 24 horas, más de 300 agentes de las fuerzas del orden resultaron heridos. Un aumento vertiginoso: 164 detenciones el lunes en 180 centros afectados, 625 el miércoles, cuando más de 350 institutos estaban bloqueados, y cerca de 2000 el jueves.
Nuñez se reunió el jueves por la noche con prefectos, directores de la policía y la gendarmería, y responsables de inteligencia. Según él, la situación presenta “todas las características de una situación de violencia urbana”. Los ministros advirtieron que las fuerzas del orden intervendrán en caso de violencia o de bloqueo total.
En el ámbito de la Justicia, la factura podría verse dirigida a los padres. El titular de la cartera, Gérald Darmanin, se reunió el jueves por la noche con los fiscales generales. Y este viernes anunció que les había pedido que activaran la responsabilidad civil de los padres de los menores que participen en los disturbios, con el fin de que “paguen los daños”.
🔴 Orléans : Le magasin JD Sports, rue de la République, attaqué et pillé par des émeutiers ce jeudipic.twitter.com/wLbGAKiFRz
— Actu17 (@Actu17) October 2, 2026Según sus palabras, unas 2000 personas han sido detenidas desde el inicio del movimiento, de las cuales el 90 % son menores de edad. Un tercio de los arrestados lo fue por agresiones contra personas. El ministro apunta a los daños causados en centros educativos, mobiliario urbano y transporte.
“¿Qué hacen unos chicos de 15 o 16 años atacando paradas de autobús o a su director de colegio?”, dijo. El ministro denunció la existencia de una “minoría activa y violenta”, de la que duda que esté compuesta por estudiantes de secundaria.
Todo comenzó en la región suburbana de París hace unos diez días. Entonces, un grupo de estudiantes se concentró frente a sus colegios para protestar contra la cantidad de alumnos en las aulas, la sobrecarga de horarios y la falta de profesores. La protesta se produjo en terreno minado, ya que el presupuesto de 2026 había eliminado 1365 puestos de trabajo en la educación secundaria pública, y el inicio del año escolar, a comienzos de septiembre, se produjo con aulas saturadas. Tras una primera jornada nacional el martes, la Unión Sindical de Estudiantes, punta de lanza del movimiento, convocó a una “segunda fase” el jueves de esta semana.
Naturalmente, como siempre sucede en Francia, el conflicto pasó rápidamente al terreno político. El palacio del Elíseo —sede de la Presidencia— ve en la protesta una “maniobra organizada por la extrema izquierda de La Francia Insumisa (LFI)”. Por su parte, el coordinador de LFI, Manuel Bompard, acusa al gobierno de “caer en el conspiracionismo”.
🇫🇷 The High School riots continue today in Toulouse, France pic.twitter.com/Rg8fzwaH18
— Visegrád 24 (@visegrad24) October 2, 2026Y el presupuesto de 2027, presentado el jueves, echó más leña al fuego. El mismo preveía costos de inscripción para los ciclos de formación profesional (BTS) y las clases preparatorias, lo que fue denunciado de inmediato por la izquierda y varios sindicatos. “El gobierno está provocando a la juventud estudiantil”, reaccionó Jean-Luc Mélenchon, candidato presidencial por LFI. Unas horas más tarde, el gobierno dio marcha atrás y renunció a la medida.
Este viernes, Geffray intentó retomar el diálogo. Desde las 9 de la mañana, recibió a los sindicatos de la educación, a la Unión Sindical de Estudiantes, a las federaciones de padres y a los representantes del Consejo Nacional de la Vida Estudiantil. El gobierno promete la creación de una plataforma de concertación. La cuestión ahora es saber si los colegios reabrirán el lunes o si el fin de semana no será más que una tregua antes de una nueva semana de bloqueos.