Grabó a los delincuentes que le dispararon para robarle la moto en la autopista
El motociclista regresaba a su casa, en el partido de La Matanza, después de pasar el día en la zona de Lobos cuando, al llegar a Cañuelas, fue interceptado por dos delincuentes que emparejaron ...
El motociclista regresaba a su casa, en el partido de La Matanza, después de pasar el día en la zona de Lobos cuando, al llegar a Cañuelas, fue interceptado por dos delincuentes que emparejaron su marcha y le dispararon para robarle su moto de alta gama.
Los balazos que le dispararon los delincuentes pasaron a centímetros de la cabeza cuando circulaba a más de 100 kilómetros por hora. El motociclista salvó su vida cuando logró escapar por una salida de la autopista que conducía hacia la colectora.
El violento episodio ocurrió el domingo a las 17.15, en la autopista Ezeiza-Cañuelas y quedó registrado en las grabaciones realizadas por el damnificado con las cámaras que tenía instaladas en su moto.
Le dispararon en plena autopista para robarle la motoEn una de las grabaciones se pudo observar cómo los asaltantes se aproximaron al motociclista, esquivaron a los automovilistas que circulaban por la autopista y emparejaron la marcha de la víctima.
Con la cámara que tenía instalada en la parte delantera de la moto, la víctima grabó la secuencia en la que uno de los asaltantes le apuntó con un arma para obligarlo a detenerse para que entregara el vehículo.
Debido a que la víctima se negó a detenerse, el delincuente armado disparó dos tiros contra el motociclista. En ese momento los asaltantes ya habían superado la línea de marcha de su víctima, que en una rápida reacción eludió al automovilista que circulaba detrás suyo y logró tomar la salida de la autopista en dirección a la colectora.
Los delincuentes no pudieron perseguirlo porque ya habían pasado la salida y no podían regresar sin que los embistiera alguno de los automovilistas que circulaban detrás.
“Existen varias zonas del conurbano que están liberadas, con puntos de encuentro de los delincuentes. A pesar de los controles instalados por las autoridades en algunos sectores críticos, los asaltantes se las ingenian para eludirlos. En la Panamericana la policía instaló un destacamento”, expresó Ricardo Rivero Haedo, quien luego de que lo balearan para robarle la moto se convirtió en un referente en la búsqueda de soluciones que permitan frenar esta clase de delitos.
Rivero Haedo presentó varios proyectos para agravar las penas a los delincuentes acusados de encubrimiento, una figura con una expectativa de condena de seis meses a tres años de prisión que constituye un eslabón importante en la comercialización de motos robadas.
Según sus allegados, el damnificado por el hecho ocurrido el domingo en Cañuelas no radicó la denuncia porque no le robaron la moto y porque, aunque fue por pocos centímetros, no resultó lesionado. No obstante, según sus amigos, no quiere salir más en moto debido al shock que le provocó la situación de violencia extrema que enfrentó.
De acuerdo con las estadísticas oficiales, desde 2021 a la actualidad la cantidad de denuncias por robos de motos en la Argentina creció 134,5%. La estadística indicó que cada 12 minutos se denuncia un robo de moto en nuestro país. Diariamente se denunció un promedio de 115 robos de motos en el territorio nacional.
Entre junio de 2024 y el 1° de julio pasado se denunciaron 41.609 robos de motos en la Argentina. Esa cifra incluyó solo las motos que estaban aseguradas. Se trató de casos en los que las víctimas radicaron la denuncia policial porque necesitaban de esa documentación para iniciar el reclamo en la compañía de seguros para reponer la moto sustraída.
No figuran en las estadísticas los hechos donde las víctimas de las motos no radicaron las denuncias debido a que no las tenían aseguradas. Ante el crecimiento de la cantidad de hechos, las aseguradoras aumentaron los precios de las coberturas.
Esta circunstancia tuvo efecto sobre los propietarios de motos de baja cilindrada, especialmente los repartidores que, por su tarea, están más expuestos a ser blancos de los asaltantes. Entonces, muchos de los trabajadores de delivery dejaron de contratar las coberturas por robos y solamente adquirieron las pólizas por responsabilidad civil, obligatorias para poder circular.
Esto significa que muchos de los repartidores no contrataron la cobertura por robo de las motos por no poder pagarlas. Dicha circunstancia abrió la puerta a otra modalidad: que los asaltantes pidan rescate a los trabajadores de delivery asaltados para devolverles la moto con el objetivo de que puedan seguir con su labor.