Hallan una fosa común de hace 7000 años con decenas de esqueletos humanos sin cabeza: “Sus cráneos son arqueológicamente
En 2022, arqueólogos de Eslovenia...
En 2022, arqueólogos de Eslovenia hallaron una fosa común en la que se enterraron 77 personas sin sus cabezas. Al momento de la expedición, esto estremeció a los expertos, aunque no se diferenció de otras tantas comunidades del Neolítico a lo largo y ancho de Europa. Luego de cuatro años, los científicos habrían resuelto la razón de este ritual funerario de 7000 años de antigüedad, aunque los cráneos todavía no se encontraron.
El descubrimiento tuvo lugar en el yacimiento de Vráble-Veľké Lehemby, en el suroeste esloveno. Allí se desenterró un depósito masivo de cuerpos humanos decapitados perteneciente a la Cultura de la Cerámica de Bandas (LBK). Si bien en otras regiones de Europa también se registraron tumbas donde los cuerpos fueron desprovistos de sus cráneos, aquí la razón habría sido muy distinta. Los detalles de la investigación se publicaron el 2 de junio en Cambridge University Press.
El contexto del hallazgoVráble es uno de los asentamientos más grandes conocidos de la cultura LBK en Europa central, compuesto por tres barrios distintos. Uno de estos barrios estaba rodeado por un sistema de doble foso de 1.3 km de largo.
En 2022, los arqueólogos descubrieron en el fondo de uno de estos fosos una concentración de al menos 77 esqueletos decapitados y solo uno completo. Los cuerpos se depositaron de forma irregular (boca arriba, boca abajo o retorcidos) y en la mayoría se encontraron unos sobre otros.
Qué dicen los resultados de la investigaciónLos análisis preliminares sugieren que las cabezas fueron removidas intencionalmente utilizando herramientas afiladas, no por golpes contundentes. Para sorpresa de los arqueólogos, las vértebras del cuello solían estar alineadas, lo que indica que los cuerpos no estaban en estado avanzado de descomposición al ser depositados.
A pesar de la cantidad de cuerpos, las cabezas están “arqueológicamente invisibles”; no se encontraron en el foso, lo que sugiere que fueron llevadas a otro lugar o utilizadas para otros fines rituales.
Para comprender este comportamiento o hábito funeral de las comunidades LBK, destacaron que la personalidad de los individuos del Neolítico tiene que verse como relacional, individual y a menudo distribuida entre los cuerpos humanos y otras entidades del mundo.
Los expertos interpretan que la tumba masiva sucedió en un periodo de “crisis” al final de la cultura LBK. El debate gira en torno a si se trata de un escenario de violencia masiva (masacre), prácticas de caza de cabezas o sacrificios rituales, vinculados a una cosmología donde el cuerpo y la persona se veían de forma relacional y no individual.
Los arqueólogos que se implicaron en la investigación señalaron en el artículo que “el recinto no está dirigido principalmente contra una amenaza exterior, sino contra otros miembros de la misma comunidad del asentamiento”.
¿Dónde están las cabezas? En muchas masacres neolíticas, como en Asparn-Schletz o Halberstadt-Sonntagsfeld, los cráneos se colocaron junto a los cuerpos, pero en Vráble habrían sido trasladados a otro lugar, posiblemente para ser exhibidos en casas o llevados a otros asentamientos.
Acerca del propósito de estos rituales, resolvieron: “Tales prácticas habrían implicado intentos de influir directamente en cualquier problema mediante la manipulación mágica del espacio de la comunidad, simbolizado por el recinto, o de colectivos sociales específicos, simbolizados por los cuerpos humanos y sus partes”.