IDEA dejó un mensaje para los candidatos de 2027: “Veremos si están a la altura de las exigencias o de sus miserias”
MAR DEL PLATA.– Santiago Mignone, presidente de IDEA, cerró este viernes el 62° Coloquio con la mirada puesta en los próximos 20 años, pero con una escala inevitable y bastante más cercana: ...
MAR DEL PLATA.– Santiago Mignone, presidente de IDEA, cerró este viernes el 62° Coloquio con la mirada puesta en los próximos 20 años, pero con una escala inevitable y bastante más cercana: las elecciones presidenciales de 2027. Respaldó el proceso de estabilización económica, pidió no retroceder sobre lo conseguido y dejó un mensaje dirigido a quienes competirán el año próximo: “Veremos ahí si los candidatos están a la altura de las exigencias o de sus miserias”.
La definición llegó sobre el final de una exposición de unos 15 minutos, después de tres días en los que IDEA había intentado llevar la discusión más allá de la coyuntura. “El cambio más importante que necesitamos es dejar de pensar solamente en el próximo año y empezar a pensar en los próximos 20”, planteó Mignone. Inmediatamente después apareció el calendario político: “El año próximo tendremos un año electoral”.
El presidente de IDEA dejó también una definición económica clara. Consideró “determinante sostener el esfuerzo realizado y persistir en el rumbo de estabilización de la economía”.
“El camino es por ahí”, sostuvo. Reconoció que no será un recorrido simple ni libre de tensiones y que por momentos será arduo, pero afirmó: “Creemos que no hay otro”.
Mignone retomó así una de las ideas que habían atravesado el Coloquio desde su apertura. “La estabilidad no es un fin en sí mismo, es una herramienta para mejorar la vida de las personas”, señaló. Y agregó que el crecimiento solo tiene sentido si genera “más desarrollo humano”, que definió como mayor riqueza, equidad, educación, oportunidades y bienestar.
Después enumeró las condiciones que, según IDEA, son necesarias para consolidar ese proceso: políticas económicas consistentes, equilibrio fiscal, inflación en niveles compatibles con los internacionales y sostenibilidad de la deuda.
Pero puso especial énfasis en un punto: respetar los compromisos asumidos por el Estado independientemente del gobierno que los haya tomado. Mignone repitió la idea dos veces durante su discurso.
ImpuestosLa agenda tributaria ocupó otro tramo importante. Mignone reclamó que la Nación y las provincias acuerden una nueva ley de coparticipación federal de impuestos y vinculó esa discusión con la eliminación definitiva de los impuestos distorsivos. Recordó que una nueva norma constituye un mandato constitucional pendiente desde hace más de tres décadas. “Los mandatos constitucionales no son olvidables”, dijo.
También pidió combatir la informalidad y la evasión, avanzar con una mayor apertura comercial y profundizar la integración internacional mediante acuerdos con otros países, bloques o regiones. Al mismo tiempo, sostuvo que las transformaciones deben estar acompañadas por políticas de capacitación e inclusión para los sectores más vulnerables.
Hubo un capítulo especialmente crítico sobre la Justicia. Mignone reclamó instituciones sólidas, seguridad jurídica, reglas previsibles y respeto por la propiedad privada, y definió un servicio judicial independiente y eficaz como “la piedra angular de la seguridad jurídica”. También cuestionó los tiempos de los expedientes y reclamó reducir los márgenes de discrecionalidad en la selección de jueces.
La hora de las urnasPero el tramo más político llegó hacia el final. Mignone reconoció que hay sectores que atraviesan dificultades, aunque planteó que la respuesta no debería ser desarmar el proceso iniciado. Para explicarlo eligió una metáfora: “No se trata acá de tirar abajo la pared que con esfuerzo venimos construyendo toda la sociedad argentina”. La propuesta, continuó, es “mantener lo construido, apuntalar lo necesario” y seguir agregando “ladrillo sobre ladrillo” para hacer esa pared “más grande y fuerte”.
Fue inmediatamente después cuando apareció 2027. “El año próximo tendremos un año electoral”, dijo. Y lanzó la frase más política del cierre: “Veremos ahí si los candidatos están a la altura de las exigencias o de sus miserias”. Mignone pidió que la discusión no quede atrapada únicamente en la coyuntura y que incorpore una perspectiva de largo plazo.
Durante el Coloquio, recordó, se analizaron experiencias de países que consiguieron estabilizar sus economías y sostener procesos de desarrollo. La conclusión condensó buena parte de lo discutido durante los tres días en Mar del Plata. “Un país no se transforma en un solo mandato presidencial. Tampoco en un ciclo económico favorable”, analizó.
“Se transforma cuando es capaz de sostener durante décadas un proyecto compartido de desarrollo. Un proyecto de Nación”, completó Mignone.
Y dejó planteada así la distancia que atravesó buena parte del Coloquio: IDEA se reunió para discutir los próximos 20 años; la política argentina ya empieza a discutir el próximo.