Irán amenaza con frenar todo el comercio en tres áreas clave si EE.UU. sigue con el bloqueo en Ormuz
TEHERÁN (AFP).- Irán amenazó este miércoles con bloquear el mar Rojo, al que no tiene acceso fronterizo, en caso de que se mantenga el freno estadounidense sobre el ...
TEHERÁN (AFP).- Irán amenazó este miércoles con bloquear el mar Rojo, al que no tiene acceso fronterizo, en caso de que se mantenga el freno estadounidense sobre el estrecho de Ormuz, cuyo paso a buques iraníes está parado desde el lunes.
Si Estados Unidos mantiene su bloqueo marítimo y “crea inseguridad para los buques comerciales de Irán y los petroleros”, eso significará “el preludio” de una violación del alto el fuego, en vigor desde el 8 de abril, estimó el general Alí Abdollahi, jefe del mando de las fuerzas armadas iraníes.
“Las poderosas fuerzas armadas de la República Islámica no permitirán ninguna exportación o importación en el Golfo Pérsico, en el mar de Omán o en el mar Rojo”, añadió, según un comunicado difundido por la televisión estatal.
Cerca del mar Rojo, Irán tiene como aliados a los hutíes de Yemen. Si se realiza un bloqueo en esa zona, el objetivo central sería el estrecho de Bab el-Mandeb, frente a la costa de Yemen, un punto estratégico clave para el transporte marítimo y un paso angosto que controla el tráfico hacia el canal de Suez.
Bab al-Mandab, o la Puerta de las Lágrimas, llamada así por sus peligrosas condiciones de navegación, es la salida sur del mar Rojo, situada entre Yemen en la península arábiga, y Djibuti y Eritrea en la costa africana.
Es una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de mercancías a nivel global, en particular petróleo crudo y combustible del Golfo con destino al Mediterráneo a través del Canal de Suez o el oleoducto SUMED en la costa egipcia del mar Rojo, así como mercancías con destino a Asia, incluido el petróleo ruso.
El estrecho tiene 29 kilómetros de ancho en su punto más angosto, lo que limita el tráfico a dos canales para los envíos de entrada y salida.
Los rebeldes hutíes, que son un componente clave del llamado “eje de la resistencia” de grupos aliados a Irán, se mantienen al margen del conflicto que comenzó con los ataques de Estados Unidos e Israel contra Teherán y que arrastró a casi toda la región a la guerra el 28 de febrero.
Bloqueo en OrmuzEstados Unidos intensificó la presión sobre Irán con un bloqueo naval. El Comando Central declaró durante la noche del martes en redes sociales que el bloqueo se “aplicó plenamente” y que las fuerzas estadounidenses “detuvieron por completo el comercio económico que entra y sale de Irán por mar”.
Statement from Adm. Brad Cooper, CENTCOM commander: pic.twitter.com/dJxKJcEcmO
— U.S. Central Command (@CENTCOM) April 15, 2026Sin embargo, el panorama basado en los datos de seguimiento marítimo era menos claro. Al parecer varios barcos que zarparon de puertos iraníes cruzaron el estrecho de Ormuz a pesar del bloqueo.
Con esta medida, los analistas afirman que el mandatario estadounidense, Donald Trump, pretende no solo asfixiar los ingresos iraníes, sino también presionar a China, el mayor comprador de petróleo de Irán, para que impulse a Teherán a reabrir el estrecho.
Por su parte el republicano dijo haber pedido a su homólogo chino Xi Jinping que no suministre armas a Irán y que Xi le contestó que no lo estaba haciendo, en una entrevista con Fox Business emitida este miércoles.
Poco antes de las 9 de este miércoles, el presidente publicó un mensaje en sus redes sociales sobre este tema. “China está muy contenta de que esté abriendo permanentemente el estrecho de Ormuz. Lo hago también por ellos y por el mundo. Esta situación no volverá a repetirse. Accedieron a no enviar armas a Irán. El presidente Xi me dará un fuerte abrazo cuando llegue allí en unas semanas”, dijo en Truth Social.
¿Siguen las conversaciones?En declaraciones el martes a New York Post, el republicano abrió la puerta a reanudar las negociaciones de paz con Irán “en los próximos dos días”, después del fracaso de la primera sesión el fin de semana.
Dos funcionarios pakistaníes dijeron que Islamabad intenta que Washington y Teherán retomen el diálogo. El primer ministro Shehbaz Sharif inició una intensa gira diplomática de cuatro días por Arabia Saudita, Qatar y Turquía.
En paralelo Washington presiona para que se ponga fin al conflicto entre Israel y el grupo proiraní libanés Hezbollah, por temor a que pueda poner en peligro el alto el fuego de dos semanas con Irán y una solución al conflicto. El Líbano se vio arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando Hezbollah abrió un frente contra Israel.
Los embajadores de ambos países se reunieron el martes en sus primeras conversaciones directas de alto nivel desde 1993, con la mediación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. El enviado israelí, Yechiel Leiter, calificó de “maravilloso intercambio” el diálogo entre las partes, aunque su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, se mostró menos efusiva sobre este diálogo “constructivo” y afirmó que había presionado para que se alcance un alto el fuego.