Juan Carlos López de GH: del trabajo que no se arrepiente a su noviazgo con una famosa y su amistad con Lizy Tagliani
Juan Carlos López, conocido como simplemente JC, ingresó a Gran Hermano durante la etapa de repechaje y tras dos meses de juego, fue eliminado del reality ya que no logró hacer alianzas sólidas...
Juan Carlos López, conocido como simplemente JC, ingresó a Gran Hermano durante la etapa de repechaje y tras dos meses de juego, fue eliminado del reality ya que no logró hacer alianzas sólidas que le permitieran seguir en carrera. En una charla con LA NACION, el exparticipante se sinceró sobre su trabajo como stripper, la opinión de su familia al respecto y también habló sobre su vida sentimental.
—¿Qué balance hacés de tu paso por la casa de Gran Hermano?
-Cada día que pasa, lo pienso de forma diferente. En general, por las repercusiones que vi afuera, me critican porque dicen que mi juego fue muy tranquilo. En la parte positiva, veo que todo el mundo habla bien, caí bien e intenté ser un buen tipo porque no me gusta decir que soy buena persona, sino que lo intento. Pero al final vi que adentro de la casa se jugaba mucho con cosas que no me gustan, con cosas miserables. Entonces me quedo conforme con la imagen que dejo, no tanto por lo que piensen afuera, sino por lo que intento ser en la vida.
—¿Sentís que la casa te cambió en algo?
—Durante el juego sí porque a veces a pesar de que trataba de no discutir por cualquier cosa, terminaba haciéndolo por algo que en la vida no tendría una pelea. Entonces te agarrás de los pelos con alguien por algo que no sos vos. Yo no quería jugar ese juego de peleas, pero a veces terminaba jugándolo igual porque si no desaparecés y así empezaba a normalizar cosas. Fuera de la casa todavía no sé si cambié en algo, pienso que voy a seguir siendo la misma persona. Supongo que de toda esta experiencia hay que sacar algo positivo y buscar algún cambio para mejorar, pero todavía es muy pronto para saberlo, la verdad es que por ahora tengo la cabeza un poco revolucionada.
El modelo a stripper—¿Cómo era tu día a día antes de entrar en Gran Hermano?
—Hasta entrar en la casa, principalmente estaba con las redes, TikTok, Facebook, Onlyfans. Mi día a día es bastante relajado, me despierto a la hora que quiero, voy al gimnasio, a fútbol, veo a mi mamá, hago las cosas de la casa. Mi departamento lo arreglé con mi papá, por ejemplo, eso me gusta. Y de vez en cuando bailo en shows, pero lo hago más por gusto porque tampoco se gana gran cosa.
—¿Cómo fue tu camino hacia convertirte en stripper?
—Cuando yo empecé, ya trabajaba de modelo y por mi cuerpo marcado a los 18 años hacía todas las pasarelas en boxer. Con el tema de la desnudez, dicho entre comillas, no tenía problema. Pero estuve dos años diciendo que “no” a la propuesta de un lugar para bailar porque en un momento era tabú, ya que si eras modelo estaba mal visto también ser stripper hasta que un día me decidí y me fue bien. Justo gané unos concursos, el de Susana y el de VideoMatch, y todo se empezó a normalizar un poco. Me hacían notas en el Golden, donde yo bailaba, y de a poco en el modelaje empezaron a aceptar que podía ser stripper sin que eso tuviera algo de malo. A mi familia al principio le pareció un poquito raro, pero lo tomaron súper bien.
—¿Tuviste alguna charla con alguien de tu familia para que aceptara tu trabajo?
—No, porque desde muy chico ya tomaba las decisiones solo. Siempre hablé con mi mamá de todos los temas, pero solo para comentarle, no para pedirle permiso o convencerla. Ella puso alguna carita, pero todo bien .
De romances y sueños—¿Fuiste pareja de Valeria Britos durante un tiempo?
—Salimos un año en 2009. Ya trabajaba como stripper y la conozco a ella por Lizy Tagliani, a la que yo había llevado ahí a trabajar de conductora. Un día fue un grupo de amigos de Lizy y entre ellos estaba Valeria. Entonces después del show, le comenté a Lizy que Valeria me encantaba de chico. Ahí tuvimos buena onda, empezamos a vernos de vez en cuando y terminamos saliendo. Es divina Valeria.
-¿Con Lizy seguís teniendo relación?
—Sí, yo la conocí en un show, que creo que fue el primero que hizo en un boliche; ella iba como invitada. Pegamos buena onda y enseguida le dije a los del Golden que Lizy tenía que ser la conductora. Una vez Lizy contó en un programa, que yo fui de los primeros que creyó en ella, que le dio un trabajo. Y después la rompió porque así es ella. Así que trabajamos varios años en el Golden, éramos re unidos, incluso íbamos a eventos afuera y nos hicimos súper amigos. De hecho, hace poco fuimos a su casa con mi mamá y conocimos a su hijo.
—¿Qué idea tenés de cara al futuro?
—No me gusta ilusionarme con cosas que quizás no se dan, pero si vamos a pedir, o como decía Silvia adentro de la casa, “pedir grande para recibir grande”, vamos por una novela. Me gustaría actuar, tanto acá como en México, un país en el que viví ocho años. A mí siempre me decían que tenía que estar en Gran Hermano, en La casa de los famosos y en una novela. Así que ahora me falta la novela.
—¿Qué recordás de tu etapa en México?
—Fue genial. Estuve en La casa de los famosos, al que veían diez millones de personas. Se trataba de un reality de amor, nosotros éramos los amorosos que estábamos en un panel y la gente venía a conquistarnos, pero todas las semanas se iba alguien. Y ahí estuve cuatro años, fue una locura. Yo no podía salir a la calle porque hacía una cuadra y me tenía que quedar cinco horas con la gente sacándome fotos, me arrancaban la ropa. Fue lindo pero literal, no podía salir.