La Argentina retrocede en el ranking de libertad de prensa y denuncian una “hostilidad institucional”
Mientras el presidente Javier Milei intensifica día a día sus ataques verbales contra la prensa, y la sala de periodistas de la Casa Rosada lleva una semana cerrada por disposición oficial, la A...
Mientras el presidente Javier Milei intensifica día a día sus ataques verbales contra la prensa, y la sala de periodistas de la Casa Rosada lleva una semana cerrada por disposición oficial, la Argentina pierde terreno en el ámbito de la libertad de prensa.
Según el último informe de la organización Reporteros Sin Fronteras, el país registró un severo retroceso en el ranking que evalúa la Libertad de Prensa en el mundo. Ocupa el puesto 98 sobre un total de 180, cayó 11 puestos en el último año y registra un descenso de 69 lugares desde 2022 “por el auge de la hostilidad institucional hacia la prensa y los actos de violencia contra los periodistas que cubren las manifestaciones”, según reza el texto del informe al que accedió LA NACION.
“Los fervientes defensores de Donald Trump en América Latina, Javier Milei y Nayib Bukele, reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación y, como era de esperar, siguen la misma línea en el ránking. La Argentina (98; -11) y El Salvador (143; -8) registran un retroceso significativo, debido, entre otros factores, al declive de los indicadores del clima político y social, lo que confirma el aumento de la hostilidad y de las presiones gubernamentales hacia la prensa”, dice el informe.
Los números del país que gobierna Milei están lejos de los de sus socios del Mercosur: Uruguay, dónde gobierna el Frente Amplio de Yamandú Orsi, es el mejor posicionado, en el puesto 48, Brasil ocupa el 52 (con mejoras con respecto al informe anterior) y Paraguay el 88, mientras Bolivia, recientemente incorporado al bloque regional, también está mejor evaluado, en el puesto número 91.
Noruega, Países Bajos y Estonia son, según el ranking, los tres países de mayor respeto por la libertad de empresas periodísticas y periodistas. Reporteros sin Fronteras califica de “buena” la situación en esos países, y la de la Argentina como “difícil”, en un contexto mundial de graves amenazas al ejercicio del periodismo.
Según el informe, “por primera vez en la historia de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, más de la mitad de los países del mundo se encuentran en una situación “difícil” o “muy grave”.
“El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió los ataques regulares a la prensa y a los periodistas en una práctica sistemática, relegando a su país al puesto 64, una caída de siete posiciones este año”, dice el informe. Añade que allí “donde el crimen organizado mata”, como Ecuador, Perú y Mexico, los periodistas viven una situación “muy grave”.
En el fondo de la tabla regional se mantienen Nicaragua (172), Cuba (165) y Venezuela (160), países en los que “la libertad de prensa permanece en su nivel más bajo”, reza el informe.
Rusia, Irán, Corea del Norte y China figuran entre los últimos diez lugares en el ranking de la organización, que evalúa la situación de la prensa en 180 países.
La organización Reporteros sin Fronteras fue creada en 1985 en Montpellier, Francia, por los periodistas Robert Ménard, Rémy Loury, Jacques Molénat y Émilien Jubineau, que se inspiraron en otras organizaciones sin fines de lucro y de alcances similares, como Médicos Sin Fronteras. Su presidente actual es el periodista francés Pierre Haski.
Dedicada a la defensa de la libertad de prensa y el acceso a la información en todo el mundo, su sede central está en París. Es una institución reconocida como entidad consultiva por las Naciones Unidas, la Unesco, el Consejo de Europa y la Organización Internacional de la Francofonía (OIF). En 2005 recibió el Premio Sájarov a la libertad de conciencia, otorgado por el Parlamento Europeo.