La BBC suprimirá 2000 puestos de trabajo, cerca del 10% de su plantilla, según medios británicos
LONDRES.– La emisora pública británica BBC se prepara para una de las transformaciones más profundas de su historia reciente: recortará cerca de 2000 puestos de trabajo –alrededor del 10% d...
LONDRES.– La emisora pública británica BBC se prepara para una de las transformaciones más profundas de su historia reciente: recortará cerca de 2000 puestos de trabajo –alrededor del 10% de su plantilla– en los próximos tres años, en el mayor ajuste laboral en al menos 15 años. La medida forma parte de un plan más amplio de reducción de costos que refleja las crecientes dificultades del histórico grupo audiovisual en un contexto de cambios acelerados en la industria.
Los recortes, que afectan a una fuerza laboral de unos 21.500 empleados, fueron comunicados al personal en una reunión general este miércoles, según informaron medios británicos como The Guardian y Sky News. La decisión se enmarca en el objetivo de achicar el gasto en un 10%, equivalente a unos 600 millones de libras, una meta que la corporación ya había anticipado en febrero sin detallar entonces el impacto en el empleo.
La magnitud del ajuste lo convierte en el mayor desde 2011 y marca un punto de inflexión para la BBC, que enfrenta presiones simultáneas tanto en el plano financiero como en el institucional. La reestructuración se pondrá en marcha en la antesala de un cambio de liderazgo: el exejecutivo de Google Matt Brittin asumirá como director general el 18 de mayo, en reemplazo de Tim Davie, quien dejó el cargo a comienzos de abril tras anunciar su dimisión meses atrás en medio de controversias editoriales.
Durante su gestión, Davie había advertido que la BBC debía adaptarse a un entorno cada vez más competitivo, dominado por las plataformas digitales y el consumo bajo demanda. Aunque defendió que la corporación se estaba “manteniendo firme”, reconoció que el crecimiento de servicios como Netflix, Disney y YouTube estaba erosionando tanto la audiencia tradicional como las fuentes de financiamiento.
El modelo de financiación de la BBC, basado en el canon televisivo que pagan los hogares británicos, también muestra signos de desgaste. Si bien la tasa anual aumentó el 1 de abril —de 174,50 a 180 libras, en línea con la inflación—, la cantidad de contribuyentes cayó en unos 300.000 hogares en el último año. El descenso se atribuye tanto al aumento de la evasión como a un cambio en los hábitos de consumo, con más usuarios que optan exclusivamente por plataformas de streaming.
En total, la BBC recaudó unos 3800 millones de libras a través del canon, complementados por cerca de 2000 millones provenientes de actividades comerciales y otras fuentes. Sin embargo, estos ingresos ya no alcanzan para sostener la estructura actual sin ajustes significativos, especialmente en un escenario donde la televisión pública pierde terreno frente a competidores globales con modelos más flexibles.
El recorte de personal también se produce en un momento clave para el futuro institucional de la BBC, que negocia con el gobierno británico la renovación de su carta real, el marco legal que define su funcionamiento y que vence a finales del próximo año. En ese contexto, el debate sobre el sistema de financiación y el rol de la emisora pública en la era digital se vuelve central.
Desde el sindicato Bectu, que representa a trabajadores del sector audiovisual, las reacciones fueron inmediatas. Su presidenta, Philippa Childs, advirtió que “recortes de esta magnitud serán devastadores para la plantilla y para la BBC en su conjunto”. También señaló que el personal ya se encuentra bajo una presión considerable tras rondas anteriores de despidos y que nuevas reducciones podrían afectar la capacidad de la corporación para cumplir su misión de servicio público.
El regulador británico Ofcom ya había alertado el año pasado sobre este escenario, al describir a la televisión pública como una “especie en peligro de extinción” frente al avance del streaming. En respuesta, la BBC busca reforzar su oferta digital, con una expansión de su plataforma iPlayer y acuerdos de contenido, como el anunciado recientemente con YouTube, en un intento por captar nuevas audiencias.
Agencia AFP