La ciencia detrás del antojo: por qué el cuerpo pide azúcar aun cuando estamos satisfechos
La alimentación es uno de los pilares más importantes en la vida del ser humano. Las proteínas, carbohidratos y las verduras constituyen un plato perfecto y equilibrado. Para coronar este esquem...
La alimentación es uno de los pilares más importantes en la vida del ser humano. Las proteínas, carbohidratos y las verduras constituyen un plato perfecto y equilibrado. Para coronar este esquema nutritivo, los dulces también forman parte, como un complemento. Pero aquí reside la cuestión: ¿por qué el cuerpo pide comer algo dulce después de comer?.
Los postres son ese permitido, esa cuota dulce que completa el menú. Este paso no distingue si estás en medio de una dieta proteica o baja en calorías. A raíz de ello, especialistas en salud y nutrición buscaron los patrones que llevan al organismo a pedir esa cuota de azúcar para darle un cierre perfecto a la alimentación diaria.
Una de las teorías que más aceptación tuvo en el plano profesional es la de la saciedad sensorial específica. Esto quiere decir que comemos dulces aun estando llenos. La gula se apodera de los pensamientos y hace lugar para comerse un bocado de un postre, chocolate o algún otro dulce a elección.
Una de las voces que se pronunció al respecto es la de Mónica Katz, médica especialista en nutrición, quien dio un pantallazo más general sobre el tema: “Desde chicos, nos acostumbran a que el último componente del menú habitual es un alimento dulce, tendemos así a asociar ese alimento dulce con el placer global percibido, que en realidad fue generado por todo el menú consumido durante la comida”.
Otros, en cambio, remarcan que la necesidad de ingerir algo dulce está emparentado con el consumo excesivo de carbohidratos. Esta circunstancia hace que el cuerpo pida “desesperadamente” un postre para sentirse completamente saciado.
Estrategias para comer algo dulce pero saludable1) Incluir frutas en la comida: el componente dulce también puede estar en ensaladas. La inclusión de apio o manzana, por ejemplo, en las guarniciones podría ser una opción válida. Otra alternativa son las naranjas o frutas asadas para acompañar una proteína como la carne.
2) Elaborar postres con yogur: este producto lácteo le da una cuota más saludable a la mesa dulce, evitando que los chocolates u otros productos con azúcar se lleven todas las miradas.
3) Alejar el dulce del plato principal: este paso está orientado a quienes no resisten la tentación y ya piensan en el postre antes que en el primer plato, donde se encuentran, por lo general, los nutrientes necesarios.