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La duquesa que eligió vivir a su manera: tres maridos, 47 títulos nobiliarios y una rebeldía que marcó a la realeza

Corría 1926 y los “años locos” ponían en tendencia en Europa y América un sinfín de modas y estilos de vida que promovían la libertad corporal y femenina. En ese contexto, en España se d...

Corría 1926 y los “años locos” ponían en tendencia en Europa y América un sinfín de modas y estilos de vida que promovían la libertad corporal y femenina. En ese contexto, en España se daba el inicio de la Guerra Civil mientras transcurría la dictadura de Primo de Rivera. El 28 de marzo de ese año, en una habitación del Palacio de la Liria, en Madrid, nacía Cayetana Fitz-James Stuart, heredera del título nobiliario más importante de su país: la XVIII duquesa de Alba. Formada en un entorno de cultura y lujos, rompió con estereotipos y se volvió una figura que contrarrestaba muchos ideales de la era franquista. Tuvo seis hijos y nueve nietos y llegó a ser tan populosa como los reyes. Vivió a su manera e impulsó la hispanidad como ninguna otra mujer en su tiempo. Ahora, su historia llegó a Netflix.

El gigante del streaming sumó la serie documental Cayetana, la duquesa de todos, una producción impulsada por el Canal Sur de Andalucía al conmemorarse los cien años de su nacimiento. En pocos días, llegó a ocupar el top ten en varios países y actualmente todos hablan de ella.

Primero, sevillana; luego, española

Cuando nació Cayetana, se había vuelto la niña más importante de su continente, debido a los lazos de sangre con la monarquía española, escocesa e inglesa. Todo el mundo hablaba de ella. Incluso los reyes: Alfonso XIII y Victoria Eugenia fueron sus padrinos.

El exilio que experimentó de pequeña en 1931 por la II República, y entre 1932 y 1936 por la Guerra Civil, la marcaron a fuego, en especial cuando su madre enfermó de tuberculosis y no podía tener contacto con ella. “Le tiraba un zapatazo” cada vez que se acercaba a su cuarto a visitarla, según se reconstruye en el documental. Esto lo hacía no por desamor, sino para evitar que la niña se contagiara.

Fue tal la frialdad que sentía, que cuando la mujer murió, Cayetana no derramó ni una lágrima. De hecho, muchos testigos recuerdan que lloró más la pérdida de un poni que le habían regalado cuando era chiquita.

La duquesa de Alba nació en Madrid, pero amaba Sevilla. Su tía Sol le había inculcado la afinidad por el flamenco y la cultura andaluza. Fue de esa manera que se instaló en el Palacio de las Dueñas y aquella región autónoma la adoptó como una hija. Más tarde, Cayetana se transformó en un escaparate del ser español, de aquella identidad arraigada a las tradiciones, los bailes, las creencias y las corridas de toros.

Esta pasión la hizo sentirse en diferentes ocasiones como un “sapo de otro pozo”. Intrínsecamente, ella era madrileña y pertenecía a la estirpe aristocrática de la capital española, pero su sentir era más fuerte: para todos, era una sevillana más.

Una mujer que no tuvo pudor en bailar en más de una ocasión flamenco, montar a caballo, manejar un SEAT cuando no quedaba muy femenino y reunirse con sus vecinos del barrio aunque no fueran miembros de la realeza ni tuvieran cargos políticos.

Cayetana ostentaba un Récord Guinness: fue la persona con más títulos nobiliarios en el mundo (47 en total). Siempre se especuló con que los reyes europeos debían hacerle una reverencia, aunque ella prefería mostrarse con humildad, libre, suelta y fiel a sus principios. “Mi forma de pasar por la vida y mi aspecto y mis ideas, no creo que sean muy acordes con todos mis antepasados. Aunque yo tengo mucho orgullo de ser un alba y esa parte la llevo con toda naturalidad”, se la escucha decir en una grabación en el reciente documental.

Un matrimonio polémico

Luis Martínez de Irujo fue el primer esposo de Cayetana Fitz-James Stuart; con él tuvo seis hijos y perduró hasta que el duque murió en 1972. Seis años después, se casó con Jesús Aguirre, un reconocido escritor y exsacerdote. No tuvieron hijos y su unión terminó cuando este falleció en 2001.

Pese a que ya había roto todos los moldes en cuanto a los vínculos matrimoniales, la duquesa de Alba apostó por tercera vez al amor con Alfonso Díez, a quien conoció a través de su segundo marido. Esta relación se concretó en 2011 y generó un escándalo no solo mediático, sino dentro de la propia familia aristocrática.

Cayetana eligió a un hombre 24 años menor y esto no fue para nada bien visto por sus hijos. ¿Qué hizo para dejarlos contentos? Llegó a un acuerdo en el que dejaba establecido que Díez no podía convertirse en heredero de la fortuna del clan, algo a lo que él accedió. Pese a las críticas y los escándalos que los rodearon, él estuvo con ella hasta sus últimos días.

¿Despreciaba a sus nietos?

La duquesa de Alba se constituyó como una mujer fuerte, solidaria y empática, a la vez que culta, elegante y autónoma. Ayudaba a los más necesitados y pocos la recuerdan con rencor. Sin embargo, en la producción de Netflix se deja expuesto que no todo en su familia era color de rosas. Su hijo mayor, Carlos Fitz-James Stuart, reveló ante las cámaras que su madre hacía diferencias entre sus nietos.

“Mi madre en realidad tuvo tres nietos y no nueve. Los dos hijos de mi hermano Cayetano y la hija de mi hermana Eugenia. A los demás no les hizo ni caso. Esa es la realidad”, sentenció. Pese al dolor que le generaba esto, dejó en claro que no guarda ningún rencor a su madre.

Justamente los tres nietos que mencionó Carlos fueron los que convivieron con ella en el Palacio de la Liria: Tana (26), hija de Eugenia, Luis (24) y Amina (24), los mellizos de Cayetano. “Si como madre no fui perfecta, como abuela hago lo que me da la gana”, dijo la propia duquesa.

Cayetana Fitz-James Stuart murió el 20 de noviembre de 2014, a los 88 años, en el Palacio de las Dueñas de Sevilla. Según se supo, la causa fue una complicación respiratoria por neumonía y una arritmia. Sus restos descansan en el panteón de la Casa de Alba, bajo un monumento construido a principios del siglo XX. Desde que partió, pasó a ser una leyenda que supo abrir la aristocracia española y europea al siglo XXI.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/la-duquesa-que-eligio-vivir-a-su-manera-tres-maridos-47-titulos-nobiliarios-y-una-rebeldia-que-hizo-nid22042026/

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