La Rural: nació Carlos, un cordero de una raza ovina que tiene un importante secreto
Mientras miles de visitantes recorren los pabellones y las pistas de la Exposición Rural de Palermo para observar a los mejores reproductores del país, la muestra sumó un protagonista inesperado...
Mientras miles de visitantes recorren los pabellones y las pistas de la Exposición Rural de Palermo para observar a los mejores reproductores del país, la muestra sumó un protagonista inesperado. Nació Carlos, un cordero de raza Dorper que se convirtió en el primer ovino nacido en esta edición. El ejemplar pertenece a la cabaña La Constancia, de Runciman, Santa Fe, y ya es una de las atracciones del sector ovino.
Su llegada se produjo apenas unos días después del nacimiento de “Lionela”, la primera ternera nacida en la muestra, por lo que la Rural volvió a convertirse en escenario de un hecho poco habitual para el público, que puede observar de cerca cómo transcurren estos nacimientos en pleno predio ferial.
El nacimiento no estaba previsto para esos días. Según explicó Luis Gallo, responsable de la cabaña, la oveja comenzó a mostrar algunas señales que hicieron sospechar que el parto se había adelantado. La falta de apetito fue el primer indicio y, con la experiencia de años de trabajo con la raza, el equipo entendió rápidamente que el nacimiento era inminente.
“Vimos que a la mañana no comió su ración y a la tarde tampoco. Con el ojo más o menos entrenado nos dimos cuenta de que se venía. Hubiésemos preferido que naciera en el campo, pero terminó ocurriendo acá. Por suerte fue un parto totalmente normal”, relató el productor.
El pequeño cordero pesó 3,5 kilos al nacer, un peso que, según explicó Gallo, resulta adecuado porque facilita el parto y permite una buena recuperación de la madre. Esa buena condición física hizo posible que ambos continúen con el cronograma previsto para la exposición.
De hecho, uno de los aspectos más llamativos es que Carlos no permanecerá únicamente en el corral: en pocos días ingresará junto a su madre a la pista central, donde La Ponderosa competirá en la categoría oveja menor. “Corporalmente no perdió casi peso, se mantuvo muy bien, así que estamos contentos porque va a poder entrar con su cría”, señaló el criador.
El nacimiento también sirvió para mostrar algunas de las características de la raza Dorper, una alternativa que en los últimos años ganó espacio entre los productores por su orientación carnicera. A diferencia de la mayoría de las razas ovinas, estos animales no producen lana sino pelo, por lo que no necesitan esquila. Durante el verano mudan naturalmente el pelaje y vuelven a desarrollarlo en invierno, cuando necesitan una mayor protección frente a las bajas temperaturas. Además, se destacan por su rusticidad, su buena aptitud maternal y la posibilidad de presentar partos múltiples.
La cabaña La Constancia cuenta con una extensa trayectoria en la actividad. Sus orígenes se remontan a 1963, cuando fue creada por el abuelo de la familia. A partir de 2001 pasó a ser administrada por la siguiente generación y hoy el establecimiento es conducido principalmente por Luis Gallo junto con su hermano. En esta edición de Palermo la cabaña llegó con una amplia participación. Además de ejemplares Dorper y Hampshire Down, presentó cabras y aves de raza.