Lamine Yamal se lesionó al marcar un gol de penal para Barcelona, no lo festejó y se fue directo al vestuario
En la recta final de la Liga de España, que lidera con cierta holgura sobre Real Madrid, Barcelona encontró este miércoles un inesperado motivo de preocupación que, además, alcanza a la selecc...
En la recta final de la Liga de España, que lidera con cierta holgura sobre Real Madrid, Barcelona encontró este miércoles un inesperado motivo de preocupación que, además, alcanza a la selección campeona de Europa. Antes de terminar el primer tiempo, Lamine Yamal debió ser reemplazado por una lesión.
El número 10 pateó y convirtió el penal que significó el 1-0 parcial para el conjunto local en el partido frente a Celta de Vigo, por la fecha 33, pero no hubo ninguna celebración. Tras golpear la pelota y anotar, enseguida bajó la cabeza, dio unos pasos lentos hacia adelante y se dejó caer sobre el campo de juego del Camp Nou, lamentándose por una molestia.
Enseguida, sus compañeros notaron que algo extraño sucedía e interrumpieron el intento de unirse a un festejo que nunca comenzó. Tendido en el césped, Yamal se llevó la mano derecha a la boca y llegó a decirles algo antes de que el entrenador Hansi Flick recibiera la señal de que no podía seguir el encuentro.
ALERTA MUNDIAL: A PESAR DE HACER EL GOL DE PENAL, LAMINE YAMAL NO FESTEJÓ Y SE TIRÓ AL SUELO POR UNA POSIBLE LESIÓN.
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Decepcionado, el español dejó el campo y se fue directamente al vestuario, sin sentarse en el banco, tras intercambiar unas palabras con su DT en el camino. En la jugada que provocó la sanción, el propio Lamine había recibido una fuerte falta sobre el muslo derecho de Yoel Lago, que le cruzó el cuerpo en el área.
Mientras era reemplazado por Roony Bardghji, el juego quedó igualmente detenido por varios minutos mientras en una tribuna atendían a una persona que se había descompensado. Por eso, la etapa inicial se extendió por 22 minutos después de cumplido el tiempo reglamentario.
Como cuando estaba en el suelo y sus compañeros lo consultaban sobre la dolencia que lo hizo derrumbarse, también cuando Yamal y Flick conversaron fuera de la cancha el futbolista evitó que alguien leyera sus labios en ese ida y vuelta que concluyó tras un abrazo del entrenador. Consolado por algunos en el camino, la preocupación se tornó algo menos severa al verse a la estrella del equipo catalán subir las escaleras que lo llevaron hasta el vestuario por sus propios medios, ya sin médicos cerca.
Entonces, las primeras especulaciones en el estadio hablan de la salida por precaución tras una molestia muscular que sólo estudios en las próximas horas develarán el alcance.
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