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Las empresas que marcan el rumbo de la agenda sustentable

Las variables ambientales, sociales y de gobernanza ya ocupan un lugar central en la agenda empresarial. En ese contexto, el Ranking Merco Responsabilidad ESG Argentina 2025 presentó su 12ª edici...

Las variables ambientales, sociales y de gobernanza ya ocupan un lugar central en la agenda empresarial. En ese contexto, el Ranking Merco Responsabilidad ESG Argentina 2025 presentó su 12ª edición, una radiografía sobre cuáles son las compañías que mejor están gestionando estos desafíos en el país. El monitor, uno de los principales indicadores de reputación corporativa, se estructura a partir de tres dimensiones clave: las empresas más responsables con el medioambiente, aquellas con mejor desempeño en el ámbito interno, clientes y sociedad, y las que se destacan en ética y gobierno corporativo.

El proceso de elaboración de esta edición se desarrolló entre junio de 2025 y marzo de 2026, con un total de 17.059 encuestas en las que participaron desde expertos en responsabilidad social corporativa, analistas financieros, periodistas, representantes de ONG, sindicatos y asociaciones de consumidores, entre otros actores, además de los miembros del Comité de Dirección de Merco.

Los resultados de este año posicionaron en el podio a Natura, Mercado Libre y Arcor, tres compañías que, desde distintos sectores, lograron consolidar estrategias de sustentabilidad integradas a sus modelos de negocio. El top cinco se completa con Toyota y Banco Galicia, lo que refleja la presencia de industrias diversas entre las organizaciones mejor valoradas.

“En un contexto donde la transparencia, la ética y el impacto social están cada vez más en agenda, el Ranking Merco Responsabilidad ESG permite identificar qué empresas están liderando estos desafíos en Argentina”, señala Natalia Biados Laurson, directora de Merco Argentina y explica que el ranking se construye a partir de una metodología multistakeholder que integra la mirada de distintos públicos y fuentes de información, y cuenta con auditoría externa de KPMG, que supervisa tanto el proceso metodológico como los resultados.

Natura: camino a la regeneración

Si hay una compañía que logró consolidar una estrategia de sustentabilidad como eje central del negocio, esa es Natura. La firma, que se ubicó en el primer puesto del ranking, viene profundizando un enfoque que ya no se limita a mitigar impactos, sino que apunta a un cambio de paradigma. “En el 2025 relanzamos nuestra visión 2050, frente a las múltiples crisis en el mundo. En el fondo, lo que Natura estudió es que hay una profunda crisis en las relaciones de los seres humanos con nosotros mismos, con los demás y con la naturaleza”, explica Paola Nimo, gerenta de Sustentabilidad de Natura Mercado Sur.

Ese diagnóstico derivó en una redefinición de la estrategia: pasar de la sustentabilidad a la regeneración. “Lo que vemos es que hoy ya no alcanza con conservar para las generaciones futuras. Es por eso que relanzamos nuestra ambición al 2050, siendo mucho más tangibles en nuestro compromiso. Tenemos la ambición de que en 25 años la empresa tiene que ser 100% regenerativa”, señala. El concepto, detalla, implica “imitar a la naturaleza”, que permanentemente se recupera y evoluciona hacia estados de mayor abundancia. En ese marco, la compañía se define no solo como una marca de belleza, sino como “un agente de transformación social y cultural”.

La estrategia se traduce en metas concretas. Hacia 2030, Natura se propone que el 100% de sus envases sean reutilizables, reciclables o compostables, alcanzar cero emisiones netas de carbono y lograr que el 30% de sus posiciones de liderazgo estén ocupadas por grupos históricamente subrepresentados. A su vez, la compañía trabaja con un modelo de medición propio —el IP&L (Integrated Profit & Loss)— que le permite monetizar impactos sociales, ambientales y económicos para orientar la toma de decisiones. “En 2024, por cada real invertido devolvimos 2,5 a la sociedad. Tenemos la meta de llegar al 2030 y pasar a 4, realmente exponenciar este resultado”, afirma la gerente de la firma de origen brasileño.

En la Argentina, esa lógica se materializa en iniciativas que abarcan toda la cadena de valor. Desde programas de alfabetización financiera y educación digital para su red de consultoras —en su mayoría mujeres— hasta políticas de reciclaje con puntos de recuperación de envases en tiendas. También a través del Instituto Natura, que impulsa proyectos vinculados a educación pública en 10 provincias. “No es solamente una estrategia de sustentabilidad, es llevarlo a la mínima expresión, que es el producto que vas a consumir en tu casa, y cuestionar cómo te llega, cómo lo consumís y cómo lo reciclás”, resume.

Uno de los pilares de esa estrategia es la medición y el trabajo colaborativo. “Lo que no se mide no se puede mejorar”, sostiene Nimo, quien destaca que gran parte de los avances de la compañía se construyen en articulación con otros actores. Un ejemplo es el desarrollo de sistemas regenerativos para la producción de óleo de palma, que llevó más de 16 años de trabajo junto a agricultores, académicos y organizaciones. “Todo esto lleva años. Es dedicación, es tiempo y es hacer con otros”, afirma.

Mercado Libre: en “beta continuo”

En el segundo lugar del ranking se ubicó Mercado Libre. Lejos de plantearse como un programa aislado, el enfoque de la empresa parte de la premisa de un trabajo permanente: “Vemos a la sustentabilidad como un camino. Esto quiere decir que no hay un punto de llegada, es un recorrido en beta continuo”, explica Guadalupe Marín, directora de Sustentabilidad para América Latina.

Ese concepto atraviesa toda la estrategia ESG. Implica ajustar, escalar y redefinir prioridades a medida que el negocio evoluciona. “A medida que el negocio va creciendo y nos vamos expandiendo, siempre hay una mirada de ver cómo se sostiene eso en el largo plazo y no solo en términos económicos, sino también cómo maximizar los impactos sociales y cómo gestionar los impactos ambientales”, señala. En esa lógica, la sustentabilidad se apoya en tres grandes ejes: gestión ambiental como anticipación de riesgos, inclusión económica de pymes y emprendedores, y fortalecimiento de las comunidades donde operan.

En materia ambiental, hoy el 51% de sus operaciones en la región se abastece con energía renovable y cuenta con la flota eléctrica de última milla más grande de América Latina, con más de 17.500 vehículos de bajas emisiones. A nivel local, el uso de materiales también refleja esa estrategia: las bolsas de e-commerce incorporan hasta un 50% de plástico reciclado y el 100% del cartón utilizado es reciclado. A su vez, iniciativas como el programa SIOC permiten que el 28% de los envíos se despachen en su embalaje original, reduciendo el uso de materiales. “La huella de carbono es la columna vertebral de la estrategia ambiental”, afirma Marín.

El impacto social, por su parte, está directamente ligado al propósito de la empresa. “MercadoLibre nació con el propósito de democratizar el dinero y el comercio. Eso conlleva un impacto que tiene que ver con cómo mejoramos la vida de los usuarios, en este caso de las pymes, mipymes, de los vendedores, pero también de las personas que no acceden al sistema financiero tradicional”, sostiene. En la Argentina, ese enfoque se traduce en iniciativas como las cuentas digitales para menores —que ya alcanzan a más de 2,5 millones de jóvenes— y programas de educación financiera desarrollados junto a organizaciones como Junior Achievement, que en su última edición involucraron a más de 8000 estudiantes de todo el país.

La plataforma también funciona como motor de desarrollo económico: el 49% de los vendedores la identifica como su principal fuente de ingresos y el 45% de los comercios reporta un aumento en sus ventas al incorporar Mercado Pago. A esto se suman programas de impulso a emprendedores del interior, como las iniciativas desarrolladas junto a organizaciones sociales, y acciones de respuesta ante emergencias, donde la infraestructura tecnológica y logística se pone al servicio de la comunidad.

Para la ejecutiva, la clave está en sostener una estrategia consistente en el tiempo, sin perder de vista la complejidad del contexto. “No subirse a modas ni a agendas que se prenden y se apagan, sino tener el norte muy claro de cuál es la agenda de tu negocio y ser consistentes y transparentes con los niveles de dificultad”, afirma.

Arcor: una estrategia integrada al negocio

En el tercer lugar del ranking se ubicó Arcor, una compañía que viene trabajando la sustentabilidad como parte de su modelo de negocio desde hace más de una década. “Nuestra primera estrategia de sustentabilidad data del 2010, es una compañía que siempre integró los desafíos ambientales y sociales como un tema a abordar en su forma de hacer negocios”, señala Bárbara Bradford, gerente corporativa de Sustentabilidad del grupo. Ese enfoque, agrega, responde a una convicción de fondo: “Arcor no concibe el crecimiento de sus negocios sin considerar los desafíos ambientales y sociales que enfrentamos como humanidad, porque lo vemos como un factor de resiliencia y de sostenibilidad de nuestro negocio a largo plazo”.

Con esa mirada, la compañía relanzó en 2022 su estrategia al 2030, llamada “Vivir mejor”, que articula nueve compromisos bajo tres pilares: productivo, ambiental y social. “No son iniciativas aisladas, sino una hoja de ruta que sintetiza los principales desafíos que asumimos como compañía y cómo los incorporamos en la toma de decisiones, en la gestión diaria y en la planificación a largo plazo”, explica Bradford. Entre los ejes más relevantes se destacan la acción climática y la descarbonización, con foco en la transición energética y el uso de energías renovables, así como la protección de la biodiversidad. En ese sentido, Arcor ya trabaja en la conservación y regeneración de 16.000 hectáreas de bosque nativo en Misiones y 4000 hectáreas en Tucumán, además de impulsar prácticas de agricultura regenerativa en sus principales cadenas de abastecimiento.

La estrategia también se traduce en metas concretas y medibles. En materia de uso de recursos, la compañía se propuso reducir un 30% el consumo específico de agua y ya alcanzó una reducción del 22,15%. En cuanto a economía circular, apunta a que el 100% de sus envases sean reciclables, reutilizables o compostables al 2030, objetivo que hoy ya cumple en un 97%. A esto se suma una de sus metas más desafiantes: eliminar el envío de residuos a enterramiento en sus 49 plantas industriales. “Nuestras fábricas generan unas 300.000 toneladas de residuos. Esto implicó un trabajo de ocho años para reorganizar el sistema productivo y encontrarle una nueva vida a esos residuos”, detalla Bradford. A fines de 2025, el 38% de las plantas ya había alcanzado ese objetivo.

Desde hace más de 15 años la firma cuenta con un comité específico que define prioridades y valida los sistemas de gestión, mientras que todos los ejecutivos tienen objetivos de sustentabilidad asociados a su remuneración variable. “Para Arcor la sustentabilidad no es lo que hace un área o un programa, sino que es un desafío de toda la compañía”, afirma Bradford. Y concluye: “La clave del éxito fue integrarlo en nuestros procesos, en nuestros sistemas de gestión y, fundamentalmente, en los incentivos. Porque los incentivos son los que terminan alineando a la organización”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/las-empresas-que-marcan-el-rumbo-de-la-agenda-sustentable-nid03052026/

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