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Los votantes de Pro apoyan una alianza nacional con La Libertad Avanza para 2027, según consultores

“Pónganse de acuerdo porque en 2027 no se puede perder”. Así resumiría hoy un votante de Pro su postura frente a los líderes de su espacio y de La Libertad Avanza (LLA). Es que, de cara a l...

“Pónganse de acuerdo porque en 2027 no se puede perder”. Así resumiría hoy un votante de Pro su postura frente a los líderes de su espacio y de La Libertad Avanza (LLA). Es que, de cara a las próximas elecciones presidenciales, la mayor parte del electorado amarillo desea que se conforme una alianza entre ambos partidos, según coincidieron los especialistas consultados por LA NACION.

Aunque muchos preferirían competir con un candidato propio, el antikirchnerismo y el temor a que una oferta “populista” vuelva al poder pesan más que esa vocación identitaria y las diferencias que conservan con el Gobierno. Esta postura del electorado macrista está en sintonía con los movimientos recientes de la dirigencia de Pro.

Tras meses de actos partidarios en los que el expresidente Mauricio Macri cuestionó al oficialismo, y después del lanzamiento de la precandidatura presidencial del exministro de Economía Hernán Lacunza, Macri y Karina Milei retomaron el contacto. De esa comunicación surgió una mesa de diálogo entre ambos espacios, que comenzó a reunirse semanas atrás −cuando los diputados nacionales de Pro Cristian Ritondo y Fernando de Andreis se encontraron con referentes libertarios en la Casa Rosada– y que, según anunciaron, se repetirá cada 15 días.

A nivel nacional, alrededor del 60% del electorado amarillo prefiere un acuerdo con LLA, según indicó Federico Aurelio, presidente de la consultora Aresco. “Entre los votantes de Pro, hoy hay más acuerdo que desacuerdo”, sintetizó.

La cifra desciende en la ciudad de Buenos Aires, bastión del macrismo. En la Capital, los votantes amarillos que apuestan por una alianza electoral y los que se oponen a ella representan una proporción similar.

Por su parte, Mora Jozami, titular de la consultora Casa Tres –que trabaja habitualmente con Pro–, explicó que al electorado amarillo lo une, sobre todo, el deseo de que el kirchnerismo no vuelva al poder. No quieren que se repita el escenario de 2019, cuando Macri, derrotado por Alberto Fernández, no logró su “segundo tiempo”.

“Una porción de ese electorado prefiere tener candidato propio por las diferencias que tiene con el Gobierno, pero ese deseo no es mayor que el miedo al kirchnerismo”, resumió Jozami.

La misma disyuntiva que atraviesa al electorado se replica en la dirigencia de Pro. Por un lado, los mandatarios provinciales del espacio –Jorge Macri (ciudad de Buenos Aires), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut)–, junto con el titular del partido en la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, impulsan un acuerdo con LLA en sus respectivos distritos.

Del otro lado están quienes se oponen a esa estrategia y promueven un armado propio: Hernán Lacunza, que insiste en que no bajó su precandidatura presidencial; el jefe del bloque de Pro en el Senado, Martín Goerling; y la exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, entre otros.

En el medio, Mauricio Macri hace equilibrio entre ambas posiciones. Mientras cuestiona públicamente al Gobierno y busca mostrar músculo político propio, habilita que referentes del espacio reactiven el diálogo oficial con Balcarce 50.

Federico Zapata, director de la consultora Escenarios, coincidió en el diagnóstico: “De cara al año que viene, el electorado de Pro prefiere un acuerdo. A este votante le entusiasma una oferta electoral conjunta que combine el liderazgo de Javier Milei con la tecnocracia y los equipos técnicos de Pro”.

“Este electorado pide: ‘pónganse de acuerdo, intégrense, porque no se puede perder’”, sintetizó.

Zapata también señaló que el surgimiento de Milei produjo una “metamorfosis” en el núcleo amarillo, que pasó de ser un votante de centroderecha republicano a convertirse en uno más alineado con las transformaciones económicas radicalizadas que impulsa el Gobierno.

Lucas Romero, titular de Synopsis Consultores, aportó números concretos. En julio, Pro alcanzó los diez puntos de intención de voto, su mayor nivel en el último tiempo. Tras el acercamiento con LLA, esa cifra cayó casi cuatro puntos, mientras que la libertaria creció dos. El consultor interpretó que ese traspaso podría corresponder a votantes que hubieran optado por Pro, pero que ante la posibilidad de un acuerdo eligen directamente a LLA.

Los seis puntos restantes, explicó, serían el núcleo duro que votaría a un candidato propio de Pro y que no busca un acuerdo, sino mantener su independencia.

Sin embargo, frente a un escenario de balotaje entre Javier Milei –lanzado a la reelección– y Axel Kicillof –que construye su proyección hacia una eventual candidatura presidencial–, el 71% de los votantes de Pro optaría por el libertario, el 23,7% votaría en blanco y apenas el 3% elegiría al candidato peronista.

Romero lo resumió así: “Hay una parte del electorado de Pro que está de acuerdo con una alianza. Otra porción es reacia al acuerdo, pero votaría a Milei frente a Kicillof en un balotaje. Y hay un grupo minoritario que no quiere saber nada con Milei”.

Cálculos electorales

Juan Germano, director de la consultora Isonomía, identificó a un segmento particular del electorado: los “siperistas”, ciudadanos que coinciden con el rumbo económico del Gobierno –la baja de la inflación, el orden fiscal, el superávit–, pero cuestionan, sobre todo, las formas del Presidente.

Según el consultor, este segmento tiene “perfume amarillo”: simpatiza con ese color político, aunque su voto dependerá de si percibe que apoyar a Pro pone en riesgo el rumbo general, es decir, si lo considera “electoralmente contraproducente”.

Si ese votante terminará prefiriendo un acuerdo o no dependerá, según Germano, del rumbo de los próximos meses y de cómo se perciba la competitividad de los partidos: “El ‘siperista’ puede premiar o castigar al propio espacio según la posibilidad de ganar o de ser contraproducente”.

Meses atrás, esta tensión ya se había hecho pública en la dirigencia. Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, planteó que una candidatura del expresidente dividiría a la derecha y sería funcional al kirchnerismo. Macri y Ritondo salieron al cruce: “Preguntale a Cristina si favorecimos al kirchnerismo”, ironizó el líder de Pro. “Nunca fuimos funcionales al kirchnerismo”, agregó el diputado.

Germano dejó, además, una advertencia final: “El ‘siperista’ es un un ciudadano que no necesariamente vota”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/los-votantes-de-pro-apoyan-una-alianza-nacional-con-la-libertad-avanza-para-2027-segun-consultores-nid23082026/

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