María Luisa López a sus 100 años: “Como todo en pequeñas cantidades, pero siempre me permito una copa de vino”
Llegar a los 100 años es un acontecimiento que pocas personas consiguen experimentar. Mientras la ciencia continúa investigando cuáles son los factores que favorecen una vida larga y saludable, ...
Llegar a los 100 años es un acontecimiento que pocas personas consiguen experimentar. Mientras la ciencia continúa investigando cuáles son los factores que favorecen una vida larga y saludable, las historias de quienes alcanzan esta edad despiertan muchísima curiosidad. Uno de los casos más conocidos es el de María Luisa López Grigera, una reconocida filóloga hispano-argentina que compartió algunos de los hábitos que la acompañaron durante gran parte de su vida.
En una entrevista al medio ABC de España, la profesora explicó que para ella no es un logro personal tener 100 años y que gran parte de esta suerte está relacionada con su herencia genética, la educación que recibió y los cuidados que le proporcionaron sus padres en la infancia. Sin embargo, reconoció que hubo un consejo que le dio un reconocido médico que siguió al pie de la letra después de descubrirlo.
“El secreto me lo dijo un médico norteamericano hace cuarenta años. Me dijo que para vivir muchos años es preciso mantener el cerebro bien organizado y eso es lo que he intentado hacer todo el tiempo con mi trabajo y con mi vida”, aseguró.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de la entrevista fue la sencillez con la que María Luisa describió su alimentación. “Siempre he procurado comer alimentos naturales y he huido de la comida procesada y condimentada. Como de todo, pero en pocas cantidades, todo muy medido, sobre todo proteínas animales y vegetales”, aclaró.
Pero uno de sus grandes permitidos que se da es tomar una copa de vino en cada oportunidad que se lo permite. “Consumo muchas verduras y cosas frescas y, como buena gallega, no falta mi copita de Albariño, que siempre ayuda, aunque ahora bebo agua. Creo que este vino me ha ayudado a llegar hasta aquí, aunque ahora lo reservo más para celebraciones, por ejemplo, cuando hace pocos días cumplí los 100. Estoy muy orgullosa de mi tierra gallega y de sus vinos”, dijo con una sonrisa.
Por último, al ser consultada sobre qué sentía que había aprendido de vivir tantos años, la mujer respondió: “A entender a los demás, comprenderlos. Eso es importantísimo, poder interpretar a las personas. Me parece un regalo del cielo”.