Mica Riera: su embarazo, su particular historia de amor y el “juego” de interpretar a Fabi Cantilo y Susana Giménez
Dicen que los bebés vienen con un pan bajo el brazo y seguramente sea el caso del hijo en camino de Mica Riera. La actriz se encuentra en un excelente momento no solo personal, sino también profe...
Dicen que los bebés vienen con un pan bajo el brazo y seguramente sea el caso del hijo en camino de Mica Riera. La actriz se encuentra en un excelente momento no solo personal, sino también profesional: protagonista de El chat de mamis, se pone además en la piel de la Susana Giménez de los 80 en la serie Moria de Netflix. En diálogo con LA NACION, la actriz habla de su embarazo y aunque suele no exponer su vida privada, devela que conoció a su novio Tomás a través de una App.
Sobre su interpretación de la diva que se pueda ver a través de la plataforma este viernes, admite: “Mucha gente dirá que no me parezco, hay una vara que quedó altísima con Fabiana (Cantilo)”. Sin embargo, no le teme a las críticas y cuenta cómo fue el proceso para hacer a esta Susana totalmente diferente a la que ella conoció a través de la televisión ya consagrada diva. Hija de la periodista de espectáculos Cristina Clement, cuenta además el consejo que le dio a sus quince años cuando vivió un incómodo episodio con un productor en un desfile.
—Felicitaciones por tu embarazo. ¿Cómo estás?
—Mejor, el primer trimestre la pasé mal, tenía todos los síntomas posibles; fue complejo.
—Además, esos primeros tiempos en los que nadie sabe…
—Si, igual como me sentía mal le conté a mis compañeros de elenco (Carla Conte, Eugenia Tobal, Manuela Pal, Berenice Gandullo, Karina Hernández y Lionel Arostegui, con quienes hace El chat de mamis en el Multitabaris) y equipo por si en alguna función no podía estar, por el protocolo de reemplazo. Además, estaba desganada y no quería que se sintieran mal. Una vez necesité reemplazo, salía y me iba a vomitar en el final de la primera función, porque los sábados hacemos doble, y no pude salir a la segunda. Miré la obra desde afuera y fue una linda experiencia.
—¡Y qué bien que guardaron el secreto!
—Sí, me permitieron hacerlo a mi tiempo y decidí contarlo al final de la función como una forma de devolverles todo el amor que me dieron, me sentí muy contenida por el grupo.
—Sabemos que es varón. ¿Cómo se va a llamar y de cuánto estás?
—Tenemos dos o tres nombres dando vueltas, pero aún no está decidido. Estoy de 18 semanas.
—¿Cómo hacés con tu personaje en El chat de mamis?
—Vanesa re podría estar embarazada, no hacemos mención ni alusión porque hay gente que no se da cuenta. Cuando se note y cambie mi corporalidad y forma de moverme lo pondremos y yo seguiré hasta que pueda. Tengo fecha para la segunda semana de enero.
—Aún te falta para entrar al chat de mamis real, pero, ¿qué mamá de la obra pensás que serías?
—Creo que todas somos un poco de cada una, pero creo que sería bastante parecida a mi personaje que le resta importancia a muchas cosas que tal vez no son tan importantes. Espero no ser la que no está nunca en la casa, capaz me pase por momentos y nos tendremos que acomodar, pero la verdad es que pienso: “qué bajón estar siempre charlando por WhatsApp con gente que no conocés”.
—Estás en pareja pero sabemos muy poco de tu vida personal.
—Sí, a mi novio no lo quiero mostrar porque no está cómodo con eso, lo mantuve siempre al margen, aunque me acompañó a algunos lugares. Él es perfil bajo, no tiene redes y no tiene nada que ver con el medio. Un poco también nos conocimos de esa forma, yo buscando alguien que no tenga que ver con el ambiente, ya que no me siento cómoda con la exposición y con que se hable de mí. Por eso estuvo bueno cuando apareció Tomi, que no tiene nada que ver con mi trabajo ni vio lo que hice.
—¿No te googleó o buscó en YouTube?
—No, él se sentía cómodo conociéndome a mí. Tiene una mirada muy sana y empática.
—¿Cómo se conocieron?
—Por una App. Pensaba dónde podía conocer a alguien que no tuviera que ver con el medio, me cuestioné mucho si ingresar o no en la aplicación porque tal vez alguien me conocía, de hecho, hubo gente que me reconoció y con el único que salí fue con él, después de seis meses dando vueltas. Buscaba alguien que no me quisiera conocer por mi laburo, además de que es muy buen mozo y buena persona. Me costaba mucho salir de la App y pasar a la vida.
—Siguiendo con lo personal, tu mamá, Cristina Clement, es periodista de espectáculos. ¿Te dio algún consejo cuando arrancaste en el medio?
—Me ha dado consejos, pero hay uno particular. Yo empecé siendo modelo. A mis quince recuerdo un desfile que eran dos días y el primer día un productor me bajó de una pasada de ropa interior y me dijo delante de todos que tenía un pozo en el culo; lo gritó. Yo salí re mal, llorando, fue una situación de mucha exposición, que hablen tan fuerte de tu cuerpo en una edad que uno desarrolla muchas cosas. Le conté a mi mamá y me dijo que al día siguiente no iba. Yo le dije que no, porque ya estaba comprometida, pero ella insistió: “Ya lo llamás”. Eso me marcó como mi yo trabajador, hacerme escuchar y que no me pasen por encima. Si hablás mal de mi delante de gente, si me gritás en un set, buscate otra actriz. Me pasó mucho más en el ámbito del modelaje que de la actuación. El modelaje lo padecí y en la actuación siempre encontré algo lúdico. Al final de mis años modelando comprendí que era un personaje, porque no era yo la que estaba ahí. En mi vida fui de estar posando, me siento re incomoda haciéndome la linda. Cuando hice Consentidos, dije: “Listo, nunca más modelo, la actuación tiene algo de sentir que estás jugando”.
View this post on Instagram—Hablando de jugar, ya jugaste a ser Fabiana Cantilo y ahora Susana, en la serie de Moria...
—Te puedo decir que comparto escenas con Sofía y está increíble, va a dar mucho que hablar. Para mi personaje estuve buscando bastante porque no quería hacer una caricatura de Susana, porque hay muchas cosas que se fueron acrecentando con el tiempo. Yo buscaba cómo era realmente ella en los 80, no tenía su tono de voz, traté de buscar su melodía al hablar y forma de mover el cuerpo. Tuve un mes para armarlo. Vi películas de ella, entrevistas. No quería que se pareciera físicamente o hablara igual, cual caricatura, sino captar esa energía de una futura diva que saldría adelante.
—¿Pudieron encontrarse?
—No, no lo logré. Mucha gente dirá que no me parezco, hay una vara que quedó altísima con Fabiana , porque soy parecida físicamente. Para Susana me depilé las cejas y ya me cambió la cara, me prestaron la peluca que usó Grisielda en la serie de Menem .
—Y además, sacarte de la cabeza a la Susana que viste toda la vida en tele, porque esta es anterior...
—Claro, con el tiempo se convirtió en el personaje que hoy conocemos y me tocaba ir a lo anterior y tratando de mostrar un esbozo de lo que iba a ser.