“Momento histórico”: reclaman avanzar con una mayor baja de impuestos para un cultivo que es un boom
MAR DEL PLATA.- “Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”. Con esa definición, el presidente de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), Juan Martín Salas Oyarzun...
MAR DEL PLATA.- “Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”. Con esa definición, el presidente de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir), Juan Martín Salas Oyarzun, señaló que la producción del cultivo casi que se duplicó respecto de la campaña 2021/22 y actualmente se proyecta en torno a los 7 millones de toneladas para esta cosecha. Además, planteó que, si se consolida un contexto en el que “la amenaza de más impuestos, cuotas al comercio y regulaciones se van desvaneciendo”, el sector puede seguir creciendo. En ese marco, remarcó la importancia de avanzar en una baja de la presión impositiva para mejorar la competitividad y sostuvo que, bajo esas condiciones, el país podría llegar a producir hasta 9,5 millones de toneladas. Hoy el cultivo tributa 4,5% de retenciones, pero también enfrenta la presión fiscal a nivel de las provincias y municipios en general.
“La producción de grano de la cadena va a terminar creciendo este año un 94% respecto de la campaña 21/22”, señaló durante la apertura del VIII Congreso Argentino de Girasol, que se realiza en el hotel Sheraton de Mar del Plata, donde también subrayó que este salto productivo se logró con una mejora en la eficiencia. “La presente campaña vamos a generar un volumen de grano cercano a la máxima producción argentina de los años 1998 y 1999, que fue de 7 millones de toneladas, pero dedicando 1,3 millones de hectáreas menos que en aquellos años”, precisó.
Ese dato, indicó, refleja un sistema más eficiente y sostenible, con mayor generación de valor en origen. “Ese es el primer agregado de valor en origen y una muestra clara de aumento de sostenibilidad de nuestro sistema productivo”, afirmó.
En la misma línea, destacó que en 2025 las exportaciones de aceites y otros productos de la cadena generaron casi un 50% más de divisas que el año anterior. “Esto significa que consumidores del resto del mundo retribuyen nuestro trabajo, inversión e innovación”, afirmó, y agregó que “la producción de aceite en 2025 fue la más alta desde el año 2000 y en los primeros meses de 2026 la tendencia continúa en aumento respecto del año anterior, con mayor nivel de inversión y nuevos actores”.
Debe US$120 millones: la láctea SanCor pidió su quiebra
De cara al futuro, planteó que el potencial de crecimiento es aún mayor. “Si la demanda internacional sobre el girasol se mantiene firme y recuperásemos la superficie que tuvo el cultivo en la Argentina a fines del siglo XX, podemos llegar a producir 9,5 millones de toneladas”, sostuvo. Y sintetizó esa proyección con una frase que marcó el tono del discurso: “Podemos transformarnos cada vez más en un mar de girasol”.
En ese marco, sostuvo que el crecimiento del sector se apoya en un contexto en el que se fueron despejando trabas y condiciones que antes lo limitaban. “Ha quedado demostrado que cuando la amenaza de más impuestos, cuotas al comercio y regulaciones se van desvaneciendo, se desatan las fuerzas productivas y esto redunda en el beneficio directo para toda la población”, afirmó. En esa línea, reclamó una menor carga tributaria: “La disminución de la presión impositiva en los impuestos más distorsivos: impuesto inflacionario, retenciones, ingresos brutos, sellos y como ha quedado demostrado recientemente la tasa vial, son parte de las condiciones necesarias para lograr una normalización económica definitiva y un mayor grado de competitividad e inversiones en nuestra economía en general”.
En ese escenario, sostuvo que el mercado externo gana cada vez más relevancia, con India como principal destino y la necesidad de diversificar compradores y nichos en el mundo. “Debemos atender la demanda de India, principal importador mundial y actor cada vez más protagónico de la economía mundial”. A la vez, planteó: “También tenemos que diversificar nuestros destinos e identificar más y mejor los nichos de mercado específicos en todo el mundo y abastecerlos”.
También destacó que el crecimiento de la producción está generando cambios en la dinámica del mercado. “El crecimiento de la producción nos permite un mercado con más oferta y demanda local y con nuevos operadores que se van sumando, lo que redunda en mayor fluidez en los negocios”, señaló, y agregó que “la cadena ha ido capitalizando aprendizajes en la operatoria de comercialización de grano”.
Además, destacó que los rindes vienen mostrando mejoras en las últimas campañas. “Los rendimientos de las últimas dos campañas, medidos en kilos y en contenido de materia grasa por hectárea, nos muestran que los potenciales han crecido”, indicó. En esa línea, también señaló los avances en investigación: “El sector de desarrollo genético e investigación viene mostrando resultados concretos con cada vez más programas de desarrollo locales”. Agregó: “Nuestra asociación va a continuar apoyando la divulgación científica como parte de nuestra esencia”.
Al mismo tiempo, advirtió que todavía hay margen para mejorar en el campo. “Paralelamente debemos ir reduciendo las brechas entre los rindes potenciales y los obtenidos a campo”, señaló.
Remarcó que “productores, asesores y extensionistas siguen teniendo el rol protagónico en este sentido y Asagir los va a continuar acompañando con acciones concretas”.
Al mismo tiempo, advirtió sobre desafíos estructurales que acompañan la expansión del cultivo. “Al expandir el área productiva se hace más evidente el desafío de infraestructura general y logística tanto por tierra como fluvial y marítima”, señaló. Dijo que esta agenda “debe ser encarada por el sector público y el privado a niveles nacional, provincial y municipal”.
“Nos reunimos para compartir y difundir conocimiento, experiencias y visiones. Nuestra misión es impulsar el desarrollo sostenible del girasol generando acciones conjuntas con la red agroindustrial”, expresó, al dejar inaugurado el encuentro.