Nadav Rajzman: “La minería ya es una realidad, pero el potencial de lo que está por delante es mucho mayor aún”
“Este año se espera que uno de cada diez dólares exportados provenga de la minería”. Con ese dato, el jefe de Economía de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Nadav Rajzman, res...
“Este año se espera que uno de cada diez dólares exportados provenga de la minería”. Con ese dato, el jefe de Economía de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Nadav Rajzman, resumió el crecimiento que atraviesa el sector durante su participación en el segundo evento de Minería organizado por LA NACION.
Economista graduado en la Universidad de Buenos Aires, con estudios de maestría en Economía y Desarrollo Industrial en la Universidad Nacional de General Sarmiento, Rajzman presentó un informe sobre los principales desafíos y oportunidades de la minería como motor del desarrollo federal. A lo largo de su exposición, repasó la evolución de las exportaciones, el panorama de los principales minerales, el impacto de las inversiones y los desafíos que enfrenta la actividad.
Al comenzar su exposición, Rajzman sostuvo que “en los últimos años las exportaciones mineras han crecido significativamente”. En ese sentido, indicó que “el año pasado alcanzaron los US$6000 millones y este año esperamos superar los US$9000 millones en exportaciones”.
El economista también afirmó que “si observamos el crecimiento de las exportaciones de la Argentina, en todas las provincias mineras este promedio ha sido superior al promedio nacional”.
Sin embargo, advirtió que “no todo lo que reluce es oro”. Al analizar los complejos de oro y plata, de donde proviene el 81% de las exportaciones mineras argentinas, explicó que “en la última década la producción cayó significativamente”. Según planteó, esto se relacionó con la historia del desarrollo minero argentino: “Los yacimientos ya se encuentran maduros y, para producir la misma cantidad que antes, hace falta extraer un mayor volumen”.
Rajzman señaló que, aunque las exportaciones crecieron por la suba de los precios internacionales del oro y la plata y por el contexto de conflictos internacionales que impulsaron a muchos inversores a refugiarse en esos minerales, “la producción viene cayendo”. Para el economista, esa situación “es una señal de alarma porque pone en riesgo, ante los vaivenes internacionales, la producción local minera”.
Respecto de la plata, indicó que la situación fue similar. “En la Argentina los yacimientos de oro y plata producen ambos minerales en forma conjunta, entonces la caída es muy similar: 35% respecto de la década pasada”, explicó. No obstante, aclaró que “como el precio subió menos en el caso de la plata, las exportaciones no pudieron incrementarse de la misma manera”.
En contraste, Rajzman destacó el desempeño del litio. Recordó que “a principios de 2016 contábamos únicamente con dos operaciones” y afirmó que, durante la última década, se realizaron inversiones por alrededor de US$7600 millones que permitieron multiplicar la producción “unas tres veces y media” y llevar la capacidad productiva a más del doble. En ese sentido, sostuvo que, a medida que continúen los procesos de ramp-up y avancen las nuevas inversiones, “la producción seguirá incrementándose”.
Además, remarcó una diferencia con el comportamiento del oro y la plata. “En el caso del litio es al revés: el precio cayó, pero las exportaciones subieron gracias al incremento de los volúmenes productivos”, explicó.
El potencial de las inversionesAl referirse al potencial de crecimiento del sector, Rajzman afirmó que actualmente existen 17 proyectos mineros, entre aprobados y pendientes, por US$40.000 millones dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). “Esto da cuenta de lo importante que ha sido este instrumento para dinamizar las inversiones en el sector”, sostuvo.
Precisó que hay 12 proyectos aprobados por US$21.100 millones y otros seis pendientes por cerca de US$19.000 millones, y destacó que el cobre concentra los mayores montos de inversión con apenas cuatro proyectos, mientras que el litio reúne una mayor cantidad de iniciativas de menor escala.
Asimismo, explicó que, al analizar el cronograma de desembolsos, “la mayor cantidad de inversiones se va a realizar a partir de 2027, sobre todo desde 2028”.
Infraestructura, proveedores y empleoEn cuanto al impacto territorial, Rajzman señaló que las inversiones se concentrarán principalmente en las provincias de Cuyo y el Noroeste Argentino, y planteó tres grandes ejes de desarrollo.
El primero fue la infraestructura. Explicó que la red de caminos, rutas, trenes y tendido eléctrico del país se desarrolló históricamente en torno a la región centro y que el crecimiento de la minería requerirá construir nueva infraestructura en las zonas cordilleranas y conectarla con el resto del país. “Toda esta producción va a tener que salir por los puertos de Buenos Aires y Santa Fe, pero también por el lado chileno”, afirmó.
En ese marco, sostuvo que uno de los principales desafíos será el financiamiento de esas obras, ya que “la minería va a necesitar esta infraestructura, pero va a ser de uso compartido”. También consideró fundamental la coordinación entre empresas, provincias, municipios y el Estado nacional para que las obras estén listas cuando los proyectos entren en funcionamiento.
El segundo eje estuvo vinculado con el desarrollo de proveedores. Rajzman explicó que la construcción de los proyectos demandará inversiones por US$40.000 millones únicamente en las operaciones mineras, a lo que se sumarán obras de infraestructura y servicios asociados. Señaló que habrá oportunidades en movimiento de suelos, obras de ingeniería, servicios técnicos, obra civil y, posteriormente, en el abastecimiento de insumos, reactivos químicos y tareas de mantenimiento.
“Lo que recomendamos desde CAEM a todo el entramado productivo de la Argentina es que conozca más acerca del sector y cómo trabajamos”, afirmó. Según sostuvo, aunque el país tiene una larga historia minera, “es un complejo relativamente poco desarrollado y aún hay mucho desconocimiento”.
El tercer eje fue el empleo. Rajzman aseguró que los cálculos realizados por la entidad muestran que el impacto sobre el empleo privado registrado será “enorme”, especialmente en provincias como San Juan y Catamarca. Además, destacó que “el empleo minero es plenamente registrado, de alta calidad, con salarios que están entre los más elevados”. En ese sentido, afirmó que “es el segundo mejor salario después de los salarios de Vaca Muerta” y consideró que existe una gran oportunidad para dinamizar las economías regionales, capacitar mano de obra y mejorar la calidad de vida. No obstante, advirtió que también será necesario fortalecer las redes de capacitación para responder a la demanda de perfiles técnicos.
Al cerrar su presentación, Rajzman sostuvo que “si bien la minería ya es una realidad, el potencial de lo que está por delante es mucho mayor aún”. En ese sentido, afirmó que las inversiones previstas, especialmente a partir de 2028, impulsarán obras de infraestructura que beneficiarán no solo a la actividad minera, sino también a otros sectores productivos, además de generar empleo de calidad y nuevas oportunidades para proveedores y emprendimientos.