Prisión perpetua para un camillero que confesó que mató a su beba de dos meses
Un hombre oriundo de la provincia de Mendoza fue condenado a prisión perpetua luego de confesar ante la Justicia haber ...
Un hombre oriundo de la provincia de Mendoza fue condenado a prisión perpetua luego de confesar ante la Justicia haber abusado sexualmente y luego asesinado a su hija, una beba de dos meses. Tres años después de ocurrido el crimen, Gustavo Olguín fue declarado culpable por por homicidio agravado por el vínculo y por alevosía, además de abuso sexual con acceso carnal agravado.
El hecho ocurrió el 13 de agosto de 2023, cuando la menor ingresó al Hospital Notti luego de un llamado al 911 en el que la madre dijo que su hija tenía “problemas para respirar y estaba muy pálida”. La niña tuvo que ser reanimada de un paro cardiorrespiratorio, según consignó el Diario UNO.
Permaneció internada dos días, en los cuales el personal médico notó lesiones por las que sospechó de un caso de maltrato infantil. Finalmente, la pequeña falleció.
La autopsia reveló que la beba presentaba una hemorragia cerebral, además de rasgos de penetración, e indicios de deshidratación. El Cuerpo Médico Forense (CMF) indicó que la causa de muerte fue un zamarreo que sufrió el mismo día del crimen y que no tenía lesiones de larga data.
La causaPor el infanticidio ocurrido en la localidad de Las Heras quedaron, en primer lugar, imputados ambos progenitores: Olguín, de profesión camillero, y la madre de la menor, una farmacéutica de 26 años. La acusación que pendía sobre ella era que había sido cómplice de la agresión que le había propinado el hombre a la beba.
Sin embargo, y luego de varias batallas judiciales, la mujer logró quedar sobreseída en junio de 2025, luego de quedar probado que el día de la muerte no se encontraba en su casa ya que había asistido a una guardia hospitalaria por una consulta.
En la causa también consta, según el mismo medio, que la madre “se preocupaba por la menor” y que se la notaba “consternada y desesperada” cuando llamó al 911 para alertar por lo sucedido el día del hecho.
Finalmente, el único imputado fue Olguín, de 29 años. El comienzo del juicio por jurados estaba previsto para la primera semana de mayo, pero este martes se realizó una audiencia en donde el acusado planteó la posibilidad de resolver su situación en un juicio abreviado. De esta forma, admitió haber cometido el crimen y la jueza Mónica Romero lo condenó a prisión perpetua.