Qué dijeron los testigos que declararon en la causa en la que está imputado Facundo Moyano
“No, ningún conflicto”, “El vínculo es bueno, cariñoso. Una pareja normal es lo que yo vi”, “Nunca me dijo que él había ejercicio violencia sobre ella”.Las afirmaciones form...
“No, ningún conflicto”, “El vínculo es bueno, cariñoso. Una pareja normal es lo que yo vi”, “Nunca me dijo que él había ejercicio violencia sobre ella”.
Las afirmaciones forman parte de las declaraciones testimoniales del expediente judicial donde Facundo Moyano está imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegal de la libertad en un contexto de violencia de género y hacen referencia a la relación de pareja entre el sindicalista y su novia, Candela Arizaga, de 23 años.
Pasado mañana, a partir de las 9, Arizaga ampliará su declaración ante la fiscal Florencia Nocerez, a cargo de la investigación.
“No tuvimos ninguna discusión ni nada por el estilo. Ni siquiera tuvimos sexo”, sostuvo Arizaga en su primera declaración, en referencia a los momentos previos a que, en un estado de excitación, saliera del edificio donde vive Moyano, y comenzara a correr por la avenida del Libertador al 5400, en Belgrano. Y definió lo sucedido como un “brote psicótico” como consecuencia del consumo de cocaína.
Según pudo reconstruir LA NACION de fuentes con acceso al expediente, la representante del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad les tomó declaración a 11 testigos, entre personal de la Policía de la Ciudad, empleados de la empresa de seguridad privada que cumple funciones en el edificio donde vive Moyano, vecinos del sindicalista, médicos, vecinos y amigas de Arizaga, entre otras personas.
Ninguna de las personas que declaró ante la fiscal Nocerez dijo haber sido testigo de una situación de violencia de Moyano hacia Arizaga.
Uno de los testigos fue una persona que vive en el mismo edificio donde alquila Moyano. “En este acto se deja constancia que durante el fin de semana no escuchó ningún tipo de movimientos ni gritos desde el departamento de su vecino ”, se explicó en el acta de la declaración de Atilio Césari.
Al ser consultado si presenció algún conflicto entre Moyano y Arizaga, Nelson Maza, uno de los empleados de seguridad del edificio, afirmó: “No, ningún conflicto”.
A su compañero Juan Ramón Pavón le preguntaron si fue testigo de una situación de violencia entre la pareja. El testigo respondió: “No, nunca”.
También declaró como testigo el oficial inspector de la Policía de la Ciudad Matías Ríos, quien el 4 de este mes firmó el acta que dio origen a la investigación que derivó en la detención e imputación de Moyano.
En la citada acta, Ríos había asentado que Arizaga le dijo que había sido golpeada y encerrada por su novio.
“Fui desplazado por una llamada al 911 por paciente con ataque cardíaco. Mientras me desplazaba observé qué por la avenida del Libertador y La Pampa, en dirección a Sucre, corría una mujer con baby doll rojo solicitando auxilio a viva voz y detrás de ella corría un masculino. Logrando la detención de ambos en Sucre y Virrey Vértiz. Respecto a los hechos, la mujer manifestó ser la novia del masculino, agregando que mientras estaba en su domicilio particular fue golpeada. A la vez que dicho sujeto la mantuvo en la finca contra su voluntad, razón por la que aprovechó una oportunidad para salir en busca de ayuda”, explicó el uniformado, según consta en el sumario, al que tuvo acceso LA NACION.
Al declarar ante la representante del Ministerio Público, Ríos sostuvo que “no vio lesiones visibles en Arizaga”. También hizo referencia a un testimonio brindado en una dependencia de la Policía de la Ciudad cuatro horas después de hacer el acta.
“Dijo no haber declarado bajo juramento respecto de los supuestos dichos de Candela al momento del brote porque ‘como estaba en el acta no lo puse, porque ya estaba ahí. Para no ser repetitivo en las cosas’”, según la reconstrucción del testimonio de Ríos que hizo LA NACION de fuentes con acceso al expediente.
También declaró la oficial de la Policía de la Ciudad Carolina Verón. “Candela me preguntó por Facu . ‘¿Dónde está Facu?’, ‘¿Cómo está él?’, preguntó. Yo no le dije nada, porque sinceramente no sabía. Le dije que iba a averiguar y ella insistió que quería saber dónde estaba y aclaró ‘a mí no me hizo nada’”, sostuvo la testigo.
Ante preguntas de la defensa del sindicalista, a cargo de los abogados Alfredo Gascón y Miguel Molina, la uniformada, que estuvo de consigna en el Hospital Pirovano, donde había sido trasladada la novia de Moyano después de ser interceptada en Sucre y Virrey Vértiz, también afirmó: “ nunca me dijo que él había ejercido violencia sobre ella, de hecho, preguntó por él, por cómo estaba”.
La médica del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) Rocío Averanga dijo: “Intenté preguntarle más cosas, como antecedentes de enfermedades, si le dolía, si la habían golpeado, y era todo muy vago, como que un no, y yo lo tomé como un no”.
La empleada doméstica que trabaja en el departamento de Moyano, Miriam García, bajo juramento de decir la verdad, habló del vínculo de pareja entre el exdiputado nacional y Candela: “El vínculo es bueno, cariñoso. Una pareja normal es lo que yo vi, en el momento en que yo estaba, es lo que vi, tenían una buena relación”.
Le preguntaron a la testigo si Candela en algún momento le había dicho que fue víctima de violencia por parte de Moyano. “No”, fue la respuesta.
También declaró Sol Estrada, una amiga de Arizaga. Afirmó que Candela nunca le dijo ser víctima de violencia por parte de su novio.
Ahora, las expectativas están puestas en la nueva declaración de Arizaga.