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Remar para sanar: superaron el cáncer de mama y ahora van en busca de un Mundial especial en Francia

Remar en un bote exige fuerza, paciencia y decisión, más cuando el agua está agitada. Superar un duro diagnóstico médico, también. Para un grupo de 25 mujeres ...

Remar en un bote exige fuerza, paciencia y decisión, más cuando el agua está agitada. Superar un duro diagnóstico médico, también. Para un grupo de 25 mujeres supervivientes de cáncer de mama, remar se convirtió en un estilo de vida, ya que conforman la Selección Argentina en Rosa, el primer equipo argentino en la historia que busca participar del próximo mundial de remo en bote dragón, que se disputará en Francia en agosto. “Estamos resignificando la vida. Hoy esta es nuestra razón y nuestro desafío”, dijo a LA NACIÓN Mariana Rodríguez, la capitana del equipo.

Del 23 al 30 de agosto se realizará en la ciudad francesa de Aix-les-Bains la competencia de la Internacional Breast Cancer Paddlers Comission (IBCPC), que tendrá la modalidad de 200 metros y 500 metros. Participarán 179 equipos de distintas partes del mundo, con un total de 4500 mujeres, que van de los 45 a los 71 años. Todas ellas superaron la enfermedad y buscan a través del deporte darle un sentido positivo a su dolorosa experiencia.

La conformación de los equipos rosas

Como muchas competencias internacionales, el mundial de remo en bote de dragón se realiza cada cuatro años en distintos países. Hasta ahora, Argentina nunca participó, pero esa ausencia se acaba este año. “Hace dos años se publicó la sede y empezamos a armar el equipo, abrimos la convocatoria a mujeres de todo el país”, explicó Mariana, que reside en Bariloche y tiene 60 años.

En la actualidad, en Argentina hay 23 equipos rosas, ubicados desde Santa Cruz hasta Misiones. Su función es ser un espacio de “rehabilitación física y emocional” para mujeres que transitaron el cáncer de mama, aclaró la integrante del equipo nacional.

La elección del remo por sobre otros deportes tiene una explicación científica. El remo en bote dragón para sobrevivientes de cáncer de mama surgió en 1996 en la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, cuando el fisiólogo Don McKenzie desafió la creencia médica de que las mujeres tratadas por esta enfermedad debían evitar el ejercicio intenso del tren superior por riesgo de linfedema.

Mujeres de todo el país integran el equipo

Para comprobarlo, entrenó durante tres meses a 24 sobrevivientes, instándolas a remar en botes dragón. Al finalizar la experiencia, ninguna desarrolló linfedema y, además, las participantes se sentían más fuertes, saludables y felices.

“El informe médico demostró que la movilidad a través del remo era buenísima para evitar esta patología que se desprende del cáncer de mama”, destacó Rodríguez y comentó que a partir de allí se empezaron a multiplicar los equipos de mujeres y ya hay más de 300 en el mundo.

“El bote dragón tiene una simbología especial. Son 20 mujeres juntas, una al lado de la otra, que van todas para adelante, coordinadas y con la cabeza levantada. Además, estas embarcaciones son más estables, con lo cual dan seguridad”, valoró la capitana del equipo.

Según Mariana, la “repercusión emocional” de este deporte es muy importante para las mujeres que lo practican. “Empezamos a sentirnos útiles, encontramos un motivo para salir adelante y salir a disfrutar al aire libre. Hay un empoderamiento emocional que lo hace único”, aseveró.

La primera participación argentina en el mundial

25 mujeres integran la primera Selección Argentina en Rosa que va a participar del Mundial, por lo que la expectativa de las integrantes es mayúscula. “Es un desafío hermosísimo. Después de haber pasado por un diagnóstico, somos mujeres mayores que nunca soñamos en participar en una competencia y, de golpe, vamos al Mundial. Es un evento deportivo, queremos dar una buena performance”, destacó.

Mariana se imagina una escena que la emociona hasta las lágrimas: “Vamos con la bandera celeste y blanca, a representar al país. Se me pone piel de gallina pensar en el desfile y llevar la bandera bien en alto”, sostuvo.

Como todo deporte amateur en Argentina, el gran escollo es el financiamiento. Desde la Selección Argentina en Rosa buscaron la ayuda de organismos estatales de Salud y Deportes, pero no recibieron respuesta positiva. “Pensamos que es una actividad que debería ser sostenida porque realmente hace bien al cuerpo y al alma”, opinó la participante.

Las deportistas hicieron una regata de 32 kilómetros para juntar fondos

Para recaudar fondos, recientemente las remadoras organizaron una regata de 32 kilómetros y lanzaron una ingeniosa campaña: que haya “padrinos” de cada palada. En su extenso recorrido, hicieron unas 9.600 paladas y por 5000 pesos cada una se pueden costear los gastos del viaje y alojamiento de la competencia en Francia.

“No recibimos nada ni de una empresa ni del Estado, sabemos que el pueblo argentino es muy solidario. Con eso podríamos cubrir lo que necesitamos para el Mundial”, y precisó que el alias ARGROSA.PESOS está habilitado para poder ayudarlas.

El cáncer de mama como problemática de salud

El cáncer de mama es un problema importante para la salud en Argentina, ya que es la primera causa de muerte por tumores en mujeres, según datos oficiales. Anualmente, se producen 6.100 muertes por esta enfermedad y se estima que se producirán más de 22.000 nuevos casos por año, lo cual representa el 32,1% del total de incidencia de cáncer en Argentina.

Mariana tuvo el diagnóstico de la enfermedad en 2017, luego de hacerse los controles anuales de mamografía y ecografía. “Aparecieron dos bultitos raros que no estaban antes. Eran muy chiquitos. Se sacaron y eran cancerígenos. Tuve que hacer rayos, no tuve que pasar por una quimio”, contó sobre su experiencia con el cáncer de mama.

“La detección temprana realmente te da una calidad de vida muy buena. Por eso desde el movimiento rosa además de hacer deporte para rehabilitarnos, hacemos muchas campañas de concientización, porque aunque parezca mentira, hay muchas mujeres que hoy en día tienen temor de ir a hacer una consulta”, se lamentó Rodríguez y alertó que se trata de una “enfermedad silenciosa”. “No tenés nada hasta que tenés. La palabra cáncer genera mucho miedo”, advirtió.

A partir de la dificultad de compartir esta experiencia con los demás, las mujeres que atraviesan esta enfermedad buscan el acompañamiento de otras que están viviendo lo mismo. “A mí me ayudó estar en contacto con el Movimiento Argentino de Cáncer de Mama (MACMA). Encontrarme con pares y hablar el mismo idioma, los mismos miedos, los mismos dolores me ayudó muchísimo. Son cosas que ni la familia ni los médicos las pueden entender”, aseguró.

El deporte como resignificación de la enfermedad

El remo en bote dragón no solo es beneficioso para el cuerpo de estas mujeres, sino también para su salud mental. “Es importante para la rehabilitación estar conectada con el agua, la naturaleza. Te saca todo ese rum rum que tenés en la cabeza. Hay momentos donde te deprimís y ves todo fatal y las horas de entrenamiento te resetean el cerebro y conectás con la vida, con tus pares”, valoró Rodríguez.

Más allá de las virtudes terapéuticas, el remo también significa tener objetivos personales, que muchas veces se ven desdibujados luego de transitar la enfermedad. “Es fundamental poder soñar, se puede sobrellevar cualquier tipo de diagnóstico si uno está bien acompañado y si tenés un desafío por delante”, aseguró Mariana.

“Estas 25 mujeres que hoy vamos a participar del Mundial, estamos resignificando la vida y estamos poniéndonos en primer lugar, pero no desde el egoísmo. Está todo bien con la pareja, con la casa, con los hijos, con los nietos, pero necesitamos tener una razón para vivir. Hoy esta es nuestra razón y nuestro desafío. Queremos invitar a todas las mujeres a que busquen un motivo para seguir adelante y que sea personal”, concluyó Mariana.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/remar-para-sanar-superaron-el-cancer-de-mama-y-ahora-van-en-busca-de-un-mundial-especial-en-francia-nid23042026/

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