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River juega en Junín con un combo de presiones y una estadística demoledora

River llega a Junín con una misión crucial: ganar para creer. No hay más margen para el equipo de Leonardo Ponzio, que viene de conseguir una victoria tan justa como incompleta con un escueto 1-...

River llega a Junín con una misión crucial: ganar para creer. No hay más margen para el equipo de Leonardo Ponzio, que viene de conseguir una victoria tan justa como incompleta con un escueto 1-0 sobre el ya descendido Estudiantes de Río Cuarto. Porque aunque haya ganado cuatro de los últimos cinco partidos y eso le permita seguir en carrera en el grupo y en la tabla anual, el volumen de juego sigue estando en deuda y la cuota goleadora también: el Millonario lleva sólo 16 goles en 14 partidos, en un semestre en el que el nivel de los centrodelanteros genera preocupación.

A lo largo del semestre, Ángel Correa y Tomás Galván son los goleadores con tres festejos cada uno. Luego aparecen Thiago Almada, Gonzalo Montiel y Sebastián Driussi en la línea de los dos goles y el resto se los reparten Marcos Acuña, Tobías Andrada, Rafael Borré y uno en contra. Eso marca que River aún no pudo hacer valer el peso de las dos incorporaciones del mercado invernal para competir por el puesto que hoy sigue teniendo Driussi: invirtió 3,9 millones de dólares por el 100% del pase de Borré y deberá pagar un total de 7,25 millones de euros por el 54% del pase de Beltrán una vez que se active la obligación de compra apenas juegue en el Apertura 2027 ya que hoy está a préstamo.

Ninguno de los dos pudo aprovechar las cinco semanas iniciales del semestre en las que Driussi estuvo lesionado tras la pretemporada. Y por eso el delantero de 30 años hoy sigue siendo una pieza irremplazable para Ponzio, ya que acumula 24 partidos en el año, con 1584 minutos y nueve goles, siendo el máximo goleador del año hasta ahora. Sebastián sufrió un desgarro grado tres en el isquiotibial derecho el 15 de julio y se perdió los primeros seis encuentros. Regresó desde el banco de suplentes el 23 de agosto en el empate 2-2 con Vélez y a partir de ahí fue titular de forma consecutiva en los últimos seis duelos, con goles en el 1-1 con Independiente Santa Fe en el Monumental y en el 3-2 a Banfield como visitante.

Tras esos dos festejos, no volvió a convertir en los últimos cuatro encuentros y en el torneo local suma 14 remates (siete a puerta) en 379 minutos de cinco partidos. Ese promedio de 75 minutos por juego se explica por sus salidas en los segundos tiempos para evitar complicaciones físicas, al punto tal que la semana pasada tuvo una carga en los isquiotibiales previo al duelo con Estudiantes (RC) que lo obligó a regular en los últimos entrenamientos. Hoy Driussi es el número 9 que mejor se adapta al juego que busca imponer River, con mayor movilidad, asociación y técnica individual. Pero ya ha entrado en la dinámica negativa de un equipo que necesita muchas situaciones para convertir un gol y al que le convierten fácil con poco.

En la escala de prioridades aparece segundo Beltrán, con 556 minutos entre 11 partidos (cuatro como titular) y sin goles, pero con dos asistencias. En el torneo local, suma 505 minutos en diez juegos, con 12 tiros totales: cuatro a puerta y ocho desviados. Sin haber jugado la Copa Sudamericana por decisión del ex entrenador Eduardo Coudet, hoy tiene un promedio de 50 minutos por partido, ha tenido ingresos con un nivel intermitente y es la habitual pieza de recambio ante la salida de Driussi, pese a tener una cifra mucho menor de disparos por encuentro.

Por su parte, Rafa Borré está en el tercer lugar del ranking, suma 470 minutos entre 12 partidos (cuatro como titular) y anotó solo un gol: el olvidado 1-3 contra Aldosivi en Copa Argentina en un desvío tras un remate de Lautaro Pereyra. Dentro del torneo argentino, tiene 291 minutos en nueve partidos, con solamente tres tiros totales, todos contra Rosario Central: dos desviados y uno a puerta. Es el atacante con menor promedio de minutos por juego (33), no ha contado nunca con situaciones de gol concretas y hoy corre detrás de Driussi y Beltrán en la consideración de Leo Ponzio, más allá de haber ingresado el último sábado en el Monumental. Al delantero colombiano de 31 años todavía se lo nota sin sintonía fina con el equipo.

En este contexto, Almada, Correa y Driussi se erige como el triángulo titular en campo rival y la intención es que vuelvan a encontrarse en Junín contra Sarmiento en un duelo crucial. River debe ponerse al día con la fecha pendiente y, en caso de ganar, se meterá en puestos de clasificación a playoffs en su zona y quedará a solo tres puntos de la Copa Libertadores 2027 en la tabla anual. Objetivos que a comienzos de año parecían mínimos y hoy se han vuelto una profunda obligación en un áspero año deportivo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/river-juega-en-junin-con-un-combo-de-presiones-y-una-estadistica-demoledora-nid14102026/

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