Turki Alalshikh: el jeque que irrumpió en el boxeo a fuerza de dólares y carteleras importantes avisa un forzoso retiro
“No me queda mucho tiempo aquí. Mi salud y mi memoria se deterioran rápidamente y espero poder armar mis últimos dos grandes shows de boxeo”. Así sentenció su presente, el jeque Turki Alal...
“No me queda mucho tiempo aquí. Mi salud y mi memoria se deterioran rápidamente y espero poder armar mis últimos dos grandes shows de boxeo”. Así sentenció su presente, el jeque Turki Alalshikh, nacido en Riad hace 45 años, asesor de la corte real de Arabia Saudita y uno de los hombres más cercanos al príncipe heredero Mohamed Bin Saldman.
Turki irrumpió pomposamente en la industria pugilística en 2017 y sobre la base de pagos incomparables en este negocio pudo imponerse a los promotores y entidades tradicionales. Primero, litigando; luego, asociándose, y posteriormente, forcejeando con todo tipo de conveniencias. Y todo esto nos lleva a preguntarnos: ¿es positivo o negativo su paso por el boxeo?
A través de su organización Riyad Season y el dinero del petróleo, Turki pudo trasladar desde Estados Unidos e Inglaterra hasta sus tierras desérticas, combates ilustres como el desquite de Anthony Joshua con Andy Ruiz, las dos victorias del ucraniano Olexsandr Usyk sobre Tyson Fury y el mismísimo Joshua, la retención de Saúl Canelo Álvarez sobre el cubano Willian Schull, los dos grandes cotejos entre los rusos Dmitry Bivol y Artur Beterbiev y los combates de los pesados británicos Tyson Fury y Anthony Joshua ante el luchador africano Francis Ngannou. Hasta el bonaerense Fernando Pumita Martinez resignó su corona ante Bam Rodriguez en sus rimbombantes carteleras.
El jeque forjó en su región grandes clásicos del ring en base a oro y poder; con gran consumo televisivo, pero sin el contorno pasional único y distintivo del boxeo en escenarios tradicionales.
Turki vende The RingAlalshikh adquirió al multifacético Oscar de la Hoya los derechos de The Ring, la icónica revista creada por Nat Fleischer en 1922, por una suma de diez millones de dólares.
The Ring, la marca más prestigiosa de este ámbito, fue perdiendo credibilidad y exposición en las últimas décadas y sus acciones en descenso fueron ofrecidas a la empresa DAZN, cuya aplicación digital tiende a difundir los más trascendente de boxeo de estos días.
Turki es el principal inversor del combate entre el camerunés Christian Mbilli, poseedor del cetro mundial supermediano (CMB), y el mexicano Saúl Canelo Álvarez, ahora en el rol de “retador a la corona”, el 31 del corriente en el Kingdom Arena de Riad. Mas allá de los pronósticos con un Canelo gastado y en ocaso, de 36 años; inconcebiblemente, las proyecciones del equipo del mexicano deliberen sobre una gran despedida del ring en el estadio Azteca en 2027, tratando de batir el récord de asistencia logrado en el mítico recinto por su compatriota Julio Cesar Chávez que congregó 132.247 espectadores cuando batió a Greg Haugen en 1993. ¿Extraño?
Pese a que Alalshikh quiso llevar el combate a Nueva York, finalmente los excampeones mundiales ingleses Tyson Fury y Anthony Joshua pelearán el 11 de diciembre próximo en el Principality Stadium de Cardiff, País de Gales.
En horas se agotaron las 80.000 entradas puestas a la venta con precios populares: de 17.000, las más caras, a 20 dólares en lo alto del estadio. Netflix tendrá a su cargo la televisación universal de este multitudinario evento.
Turki Alalshikh nunca fue considerado un autentico en esta industria. ¿Un inversor salvador para este deporte o un ave de paso? Pese a todo, aprendió de los campeones notables de este oficio que se necesita un marco inolvidable y un combate histórico para decir: ¡adiós a las armas!