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Votantes dispersos en busca del candidato que no existe

¿Dónde termina el miedo al regreso del kirchnerismo y empiezan las debilidades propias de la gestión libertaria? En medio de las inequívocas señales de desconfianza de los mercados financieros...

¿Dónde termina el miedo al regreso del kirchnerismo y empiezan las debilidades propias de la gestión libertaria? En medio de las inequívocas señales de desconfianza de los mercados financieros y de las dudas que despierta la quietud de la economía se puede ver con más claridad que nunca la defectuosa reconstrucción del sistema político del país.

Otra vez, como casi durante toda la historia electoral, la Argentina tiende a la permanencia de dos grandes conglomerados sin demasiados puntos intermedios ni terceros en discordia. Esa fórmula bipartidista que devino en dos grandes alianzas desde el comienzo de este siglo tiene como problema la ausencia de representación de votantes sin pertenencia fija.

Dicho en términos actuales, frente a las elecciones presidenciales de 2027, existe una parte muy importante del electorado que no quiere que vuelva el kirchnerismo y no desea que siga Javier Milei. Presumiblemente entre un 30 y hasta un 40 por ciento de huérfanos políticos preferiría encontrar mejores alternativas y temen no tener otro remedio que inclinarse en favor de una u otra opción.

Esos votantes en busca de un candidato que los conforme no son un grupo uniforme. Están los que tienden a votar por el peronismo, mientras otros apuestan siempre a versiones opuestas el PJ.

La versión más intensa tiende a integrarse al creciente ejército de personas que eligen no votar. Las tasas de participación han ido en descenso elección tras elección. La falta de votos positivos es un tiro directo a la representación de los candidatos que resultan electos por cada vez menos cantidad de ciudadanos.

Ese largo proceso de rearmado en otros dos grandes conglomerados, ahora uno de ellos comandado por Javier Milei, es sencillo de ser observado en estos días. Está reflejado en la mirada crítica que los votantes vuelcan cuando responden las encuestas.

La situación habilita el lanzamiento de distintos globos de ensayos, pichones de Milei que insinúan la posibilidad de ser candidatos desde la nada misma y habilitan ejercicios de diferenciación como los que se acostumbró a practicar Patricia Bullrich.

¿Es apenas una forma de mantener una identidad, pero dentro del esquema libertario el que hace la senadora nacional? Bullrich por ahora no cruzará esa frontera, pero nunca descartará convertirse en la variante prolija de Milei si encuentra que puede competir para tener un lugar en una segunda vuelta, es decir, dejar al propio presidente en tercer lugar.

Bullrich necesita que le vaya mal a Milei, pero no tal mal al extremo de un derrumbe del esquema económico, como para presentarse como la alternativa con buenos modales. Algo así intentó y logró Fernando de la Rúa, cuando ganó la presidencia garantizando mantener la convertibilidad de Carlos Menem.

El riesgo al que se expone, y al que también apuesta Milei, es poner al país a jugar al todo o nada: reforma capitalista con malos tratos o regresión al populismo.

Es en ese punto donde el Presidente queda más expuesto. Empieza a desdibujarse la calidad y duración de la fuerte transformación macroeconómica cuando todas las turbulencias del presente son imputadas a las posibilidades de que gane el populismo.

Llevado al extremo, es una invitación a una situación circular y repetitiva. Es más que una insinuación dejar ver que la economía y su capacidad de desarrollo estarán eternamente limitadas al siempre latente riesgo del regreso del populismo.

La calidad y sostenimiento de todo plan económico debería autosostenerse por sí mismo, empezando por blindar al país de una vuelta a las supercherías económicas de la familia Kirchner y sus derivados.

Milei y su ministro Luis Caputo han puesto sus propias deficiencias en el cómodo lugar de culpar al demonio agazapado. No es que ese demonio no exista; lo que no hay es una política sólida que elimine su capacidad de regreso.

Si propuestas repetidas como las de Cristina e hijo o Axel Kicillof tienen una intención de voto que superan al tercio del electorado es también un defecto de quienes para gobernar están obligados a borrar con nuevos y mejores hechos la posibilidad de presentar como soluciones del futuro los fracasos del pasado.

El gobierno libertario encuentra otra dificultad en la sobreventa de expectativas, en la idea de que la firme determinación de Milei de hacer un ajuste de gastos estricto era sinónimo de acortamiento de plazos para obtener los resultados esperados.

Los cambios profundos llevan tiempo y exigen paciencia de los votantes. El Presidente tiene un presente cargado de malas noticias que los indicadores reflejan a pesar de las elucubraciones que hace para evitar reconocer los problemas que tiene.

El miércoles, desde París, en el Coloquio de Idea, usó la palabra paciencia varias veces en un reconocimiento de que no podrá mostrar una recuperación del metro cuadrado de sus votantes de clase media. La apuesta es a que los ciudadanos sigan esperando las mejoras y acentuar la diferenciación con el kirchnerismo para que la competencia sea otra vez un juego en blanco y negro.

Esos problemas son una puerta que conduce a una situación incierta y facilitan el armado de múltiples discursos opositores que empiezan en un cuestionamiento de las formas, pero impactan fuertemente en la realidad de una economía que crece poco y nada. Tal vez, una condición necesaria para la dieta contra la inflación.

La fórmula mágica es poder bajar la inflación sin condenar a muerte a varios sectores clave de la actividad económica. Milei no la tiene y tampoco parecen conocerla quienes quieren aprovecharse de esta etapa complicada.

El Presidente se equivoca cuando autocelebra por anticipado y descalifica a quienes le hacen la más mínima observación. La palabra importa mucho cuando se trata de números. Y viceversa.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/ideas/votantes-dispersos-en-busca-del-candidato-que-no-existe-nid03102026/

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