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En el clásico de los contrastes, Estudiantes y Gimnasia invirtieron los roles

LA PLATA.- El fútbol argentino es tan vertiginoso que los análisis se tornan apresurados. Independiente, en menos de dos semanas, pasó de ser un equipo serio a un club en crisis. Boca, al revés...

LA PLATA.- El fútbol argentino es tan vertiginoso que los análisis se tornan apresurados. Independiente, en menos de dos semanas, pasó de ser un equipo serio a un club en crisis. Boca, al revés. Y la lista de ejemplos podría continuar. Abunda la premura y gobierna la histeria. Este análisis de cómo llegan Estudiantes y Gimnasia al clásico platense de este fin de semana (se jugará el sábado, a las 16:45) pretende apartarse de esa dinámica, aunque sí describir un hecho singular: el Pincha y el Lobo arriban en momentos opuestos, como tantas veces ocurrió en el último tiempo, pero con una curiosidad: el conjunto albirrojo está debilitado y el conjunto tripero se encuentra vigoroso.

Si bien el segundo semestre recién comienza, llama la atención la disparidad. Estudiantes, en cinco partidos, acumula el 26,66 por ciento de los puntos; mientras que Gimnasia, en cuatro encuentros, atesora el 75 %.

Las frías estadísticas poseen una explicación futbolística. El Pincha, desde el Mundial a esta parte, se desarma ante el primer infortunio; si no le sale todo perfecto como contra Defensa y Justicia (festejó un 3-0 en su único triunfo), pierde consistencia de a poco y se derrumba cuando lo golpean. El Lobo, en este torneo, demuestra lo contrario; se adapta a las situaciones de cada compromiso y puede adoptar distintas posturas sin perder solidez.

Los números también pueden explicarse con más números. En tres de sus cinco partidos, el equipo de Alexander Medina no convirtió goles. Los dirigidos por Ariel Pereyra, por su parte, marcaron goles en las cuatro fechas que disputaron.

El flojo presente de Estudiantes podría tratarse de una mala seguidilla y no más que eso. En uno de los encuentros del campeonato jugó con una formación alternativa y en la ida de octavos de final (1-1 vs. Universidad Católica de Chile) mereció mejor suerte.

Lo de Gimnasia, a esta altura, ya es más que una simple racha. Desde que asumió el Pata Pereyra, el Tripero disputó 12 partidos y ganó diez. “¿Pero contra quién jugó?”, preguntará enseguida alguno para bajarle el precio a esta dulce actualidad. Y lo cierto es que enfrentó a varios rivales de mayor jerarquía individual: River (dos veces), Belgrano, Argentinos Juniors, Vélez y Racing. Incluso debe destacarse su victoria contra Barracas Central que hasta cruzarse con el Lobo contaba con puntaje ideal.

En estas primeras semanas de la segunda parte del año, los dos equipos afrontaron complicaciones. Sin embargo, esas adversidades los afectaron de manera diversa. El Pincha vendió a Mikel Amondarain, el motor del mediocampo, y aún busca la manera de amortiguar su ausencia. En el Lobo, en cambio, todo parece fluir de manera positiva y hasta los obstáculos se convierten en oportunidades: perdió por lesión a su goleador (Marcelo Torres) y en su reemplazo halló un faro (Agustín Colazo llegó a préstamo y convirtió dos tantos en menos de dos encuentros).

Otro ítem interesante es cómo arriban al clásico, en relación a sus compromisos previos y posteriores. Estudiantes llega con dos días menos de descanso y pondrá en juego su principal objetivo del semestre a 72 horas de enfrentar a Gimnasia (deberá afrontar la vuelta de los octavos de final de la Libertadores, en Chile). La diferencia, entonces, es que el Tripero aterriza enfocado en un único propósito.

Las declaraciones de los entrenadores ratifican lo dicho. “Nosotros vamos a ir a ganar el clásico y después vamos a ir por la clasificación, los dos objetivos son claros”, expresó el Cacique Medina. “No pensamos en nada más que el próximo rival, que será el clásico”, manifestó el Pata Pereyra.

Ezequiel Piovi, mediocampista albirrojo, no ocultó que Estudiantes cuenta con un foco dividido: el clásico y la vuelta por la Libertadores. “Nos agarra en una seguidilla. Va a ser importante ganar por la tabla anual y para darnos una energía extra por el partido del martes”. Nicolás Barros Schelotto, en tanto, dejó en claro que el Lobo solo piensa en el clásico: “Para el hincha es un partido especial y vamos a tomarlo de esa manera. Pensamos en ir a ganar, como grupo y como club”.

Se viene el partido más importante de la ciudad de La Plata y pronto todas las palabras quedarán de lado. Mientras tanto, hasta que empiece, es el clásico de los contrastes pero al revés de lo que sucedió en los últimos años: Estudiantes llega convulsionado y Gimnasia, en paz.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/en-el-clasico-de-los-contrastes-estudiantes-y-gimnasia-invirtieron-los-roles-nid14082026/

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