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Ginette Reynal reveló cómo es su vida hoy, tras 30 años como modelo: entre pinturas, viajes y qué espera del amor

Ginette Reynal estuvo unos días de vacaciones en Francia para visitar amigos y familia, pero también para inspirarse y terminar las últimas obras que presentará en la 14° edición de BADA (Bue...

Ginette Reynal estuvo unos días de vacaciones en Francia para visitar amigos y familia, pero también para inspirarse y terminar las últimas obras que presentará en la 14° edición de BADA (Buenos Aires Artista Directo), la feria de arte que se realizará en La Rural desde el jueves 27 al domingo 30 de este mes. No es la primera vez que vive esta experiencia que la tiene muy entusiasmada, porque muestra obras de la nueva etapa que transita y que se entrelazan con su propia historia.

En una charla con LA NACION, la artista repasó sus inicios como modelo y recordó que ya pintaba mucho antes de subirse a una pasarela. También habló de sus adicciones y de cómo fue su proceso de sanación, y por qué considera que es importante compartir su experiencia.

—¿Qué tiene de atractivo esta feria?

—Que podés estar en contacto y conversar con la gente que se acerca a ver tu obra; me da mucho placer. Es una feria muy interactiva y está buena para el artista. No me dedico exclusivamente a pintar, pero lo hago desde hace un montón. Tomo clases con Rebeca Mendoza desde hace muchos años y la amo profundamente porque es muy sabia, muy inteligente y sabe tirar del hilito para desenredar el ovillo y ver lo que cada uno tiene para descubrir. Hace un tiempo que estoy trabajando con las luces y las sombras... Siempre trabajo con cosas que tienen que ver con cuestiones personales, con los colores y con la luz y la sombra.

—¿Qué te llevó a transitar esta etapa?

—Tal vez porque estoy tratando de darle lugar a otras facetas, a otros aspectos de mi personalidad. La sombra es algo que todos los seres humanos tenemos y no necesariamente tiene que ver con algo trágico, ni algo oscuro ni horrible. Siempre tenemos características o cosas que, por distintos motivos, quedan relegadas... Cuando yo elijo blanco, el negro queda sin elegir... La sombra es lo que recorto y nos cuesta mucho. Justamente, en este momento, es energía nueva que entra, porque creo que las luces y las sombras conviven dentro de nosotros. Somos todo y no únicamente una cosa.

—¿Por qué empezaste a pintar?

—Siempre me atrajo lo colorido. Cuando era muy chiquita, a los 7 años, me operaron de apendicitis y mi papá me regaló una caja enorme de lápices con 70 colores. Y eso disparó algo en mí. Siempre fui fantasiosa y me gustaba dibujar princesas, hadas... Después empecé con la moda en la adolescencia y enseguida me metí de lleno con el maquillaje y la forma de combinar los colores. Disfruté mucho mi profesión porque además fue una época de la moda en la que había mucha creatividad. Todo era más barroco; se usaba que los zapatos combinaran con no sé qué... Amo la moda, los accesorios, cómo vibra un color en una tela. Porque un mismo color en un terciopelo no es lo mismo que en una tafeta, o en una seda salvaje o en un jersey.

Muchas vidas en una

—Trabajaste durante 30 años como modelo y también transitaste una época mediática de la profesión. ¿Cómo la viviste?

—Empecé a trabajar a los 17 y hasta los 25 era una historia. Después entré a la televisión y todo cambió. Gerardo Sofovich me vio en un desfile y me propuso sumarme a Operación Ja Ja. Hice varios programas de humor y novelas. Y bastante teatro.

—Hasta hace poco estuviste en Doradas, de José María Muscari. ¿Volvés al teatro?

-Estoy trabajando con un par de amigas, Victoria Aragón y Marilu Diciancia, con las que el año pasado hicimos una obra que se llamaba Teléfono ligado. Algo independiente, muy personal. Y queremos volver a juntarnos para reversionarlo.

—Naciste en cuna de oro, fuiste modelo, hiciste teatro de revistas, pintás. Es como si vivieras muchas vidas en una. ¿Tenés esa sensación?

—Sí, conversando me da esa sensación. Puede ser... Lo que me gusta es la expresión a través de distintas formas de arte. Cuando hago teatro no puedo pintar porque tengo que estar muy activa, y cuando estoy pintando, lo hago durante un tiempo largo y pinto un montón. Esta exposición de BADA no la pinté este año sino el pasado, aunque estoy haciendo algunas cosas ahora aquí en Dordogne, Francia. Estoy de vacaciones visitando a mis hijos varones, Martín y Jerónimo, que viven en España, y otros familiares y amigos.

—¿Tu hija Mía es la única que vive en Buenos Aires?

—Sí, con mi nieto Ramsés que ya tiene 7 años. Y también le encanta pintar y dibujar y le gusta el graffiti. Es un buen punto de conexión que tenemos. Lo disfruto un montón y vamos al teatro, al cine, leemos juntos. Ser abuela es espectacular.

“Un largo camino”

—Sos una mujer que se reinventó mil vences y que también logró hablar sobre sus adicciones y superarlas. ¿Cómo atravesaste esa etapa y cómo estás hoy?

-Veo la vida como un largo camino y a medida que la transito, voy pasando por distintas etapas: a veces las cosas se ponen más fáciles, pero después te agarra un huracán. Pude atravesar todo eso con ayuda de otras personas, de la familia, con terapia psicológica, con los grupos. Siempre hay una mano, una oreja, un hombro dispuesto a escucharte, y también yo tengo mi hombro, mi oreja y mi mano para darle a quien lo necesite. Y en ese intercambio se produce la sanación.

—¿Qué aprendiste de este proceso?

—Pude aprender de todo eso que me sucedió. Todos tenemos una historia que contar y alguna tragedia, un familiar, algún amigo, un hermano o marido, alguna persona que amás y se enfermó o falleció o tiene un problema psiquiátrico. Trato de no quedarme pegada a la situación y hacer una buena lectura para recapitular y seguir adelante, a través de la terapia y de meditación. Por eso me parece tan importante compartir mi experiencia. Porque si no lo comparto y me lo guardo para mí, por ahí me quedo apegada al sufrimiento. Dicen que el dolor es inevitable y el sufrimiento es opcional. Y es verdad. Es muy importante escuchar y que me escuchen... Porque a veces los monstruos son más grandes dentro de uno, y cuando lo contás, se diluyen un poco.

—¿Seguís yendo a los grupos de Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos?

—Sí, tal vez no debería hablar porque son anónimos, pero me gusta decir que me ayudaron mucho y sigo yendo porque hay mucha gente que lo mira con desdén y tiene un juicio sobre la persona que es alcohólica o drogadicta, sin darse cuenta de que es una enfermedad. Es igual que tener depresión o cualquier enfermedad y a esas personas no las mirás con desagrado ni lo hacés sentir avergonzado por la condición que tiene. Sin embargo, hay un prejuicio con respecto al adicto de lo que sea, del juego, de la comida...

—¿Qué sentís al compartir tu experiencia y tu recuperación?

—Yo llevo mi recuperación y mi camino con mucho orgullo. Siento que está muy bueno compartirlo con los demás porque que una persona pueda hablar, pedir ayuda y recuperarse, ya es camino ganado. Es una enfermedad que no tiene cura y por eso hay que seguir asistiendo a los grupos, aunque a veces dé pereza.

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—¿Qué pensás de la Ginette que transitó todo eso?

—Me siento muy agradecida, básicamente. Es el sentimiento que me aflora primero. Me siento también muy contenta y muy bien conmigo misma y por haber podido llegar hasta acá entera y hablar de esto que me pasa sin sentirme avergonzada, y sin que las personas que yo amo estén avergonzadas. Porque cuando uno reconoce y hace algo al respecto y se sincera y pide perdón, las personas que tiene alrededor tienen la posibilidad de sentir que hay un deseo auténtico de enmendar y componer las cosas, y entender que ellos también pueden hacerlo.

—¿Estás en pareja?

—Estoy sola y la verdad que estoy bien. Aprendí muy bien a vivir sola entre comillas, porque tengo una familia grande y muchos amigos. Y con los años, tener ratos de soledad adquiere un valor enorme . Entonces, tener una pareja no es algo que me quite el sueño. Si aparece, maravilloso. Y si no, está bien.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/personajes/ginette-reynal-revelo-como-es-su-vida-hoy-tras-30-anos-como-modelo-entre-pinturas-viajes-y-que-nid18082026/

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