Imperdible: la muestra con imágenes inéditas que revela cómo se vive (y se vivió) en la Antártida
La Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires celebra su 20ª edición con una programa...
La Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires celebra su 20ª edición con una programación que se despliega por distintos puntos de la Ciudad. El Museo Nacional de Bellas Artes aloja la muestra principal, que incluye “Habitar lo extremo. Una biografía arquitectónica de la Antártida”. La invitación es a descubrir, a ver por primera vez un territorio que la historia representó como un espacio vacío aun cuando alberga uno de los paisajes arquitectónicos más singulares y extremos del planeta.
“Habitar lo extremo” es un proyecto del colectivo 6044 SUR, el primer grupo de investigación interdisciplinar dedicado al estudio de la arquitectura y el hábitat en la Antártida. Conformado casi en su totalidad por investigadoras argentinas, se encuentra radicado en la UBA, pero tiene alcance internacional, tanto que en los últimos años, Ximena Senatore junto con Violeta y Victoria Nuviala Antelo han sido invitadas por el Scientific Committee on Antarctic Research a coordinar un grupo de especialistas en arquitectura antártica.
”La Antártida se imaginó siempre como un desierto vacío. Nosotras la investigamos durante años y encontramos algo distinto: un continente construido, habitado y disputado desde hace dos siglos. Esta exposición es, ante todo, la biografía de ese territorio que no se suele contar”.
Violeta y Victoria Nuviala Antelo, curadoras de Habitar lo Extremo y cofundadoras de 6044 SUR
La exposición parte de la larga investigación de 6044 SUR, que reúne 150 obras arquitectónicas de 25 países presentes en el continente, y reconstruye así un recorrido inédito a través de fotografías, planos, videos y maquetas de arquitecturas desconocidas.
La arquitectura de la Antártida se configura entre prototipos experimentales, proyectos distópicos de posguerra, reinterpretaciones del Estilo Internacional y brutalismos soviéticos.
Muy lejos de nuestro pensamiento cotidiano, el continente antártico es uno de los laboratorios arquitectónicos más radicales del planeta, donde se han ensayado algunas de las formas más extremas de habitar, construir y proyectar en condiciones límite. Acercarse a esta fabulosa muestra es, literalmente, asomarnos al futuro. ¡No se la pierdan!