Luis Brandoni y Robert De Niro: una amistad que nació gracias a Lito Cruz y que duró 45 años
La cultura y la política argentinas están de luto por la muerte de ...
La cultura y la política argentinas están de luto por la muerte de Luis Brandoni. El actor de 86 años falleció luego de permanecer nueve días internado tras un accidente doméstico: sufrió una caída que provocó un golpe en la cabeza y le causó un hematoma subdural.
Su salud se deterioró las últimas 48 horas y, según confirmó su amigo y productor, Carlos Rottemberg -quien, además, fue el encargado de anunciar públicamente su deceso- su familia, con mucho dolor, preveía el desenlace.
Además de los medios argentinos y de todos los que querían al entrañable Beto, como se lo conocía popularmente, desde Estados Unidos una estrella mundial estaba en contacto con su familia y prestaba atención a cada parte médico: el actor Robert De Niro, con quien Brandoni mantuvo una amistad de 45 años.
El notable gesto que dio inicio a la amistadLuis Brandoni y Robert De Niro se conocieron en Nueva York en 1980 a través del recordado actor Lito Cruz. Por ese entonces, el artista que falleció en diciembre de 2017 había ido a ver una obra de teatro de De Niro, para la que luego pediría los derechos para adaptarla en Buenos Aires. Una vez que se los cedieron, comunicó el día del debut, y allí apareció el artista de Hollywood para estar presente en la función. “A partir de ahí nos vimos en distintas oportunidades”, destacó Brandoni en una entrevista televisiva.
Desde entonces, los colegas mantuvieron conversaciones muy profundas. ¿En qué idioma? Un poco en la lengua natal de cada uno, inglés y español, pero también elegían comunicarse en italiano, idioma que ambos dominaban muy bien. Además, hablaban “con las manos”. Con gestos, señas, como ellos podían.
Brandoni no tenía reparos en hablar de su amistad con De Niro. Lo ha hecho en más de una oportunidad. Siempre con el respeto que tenía por sus amigos, y sobre su colega, solía destacar el notable gesto con el que nació la relación que duró 45 años.
En 1986, Beto viajó a trabajar a los Estados Unidos. Fue a filmar la primera parte de la película Made in Argentina (de Juan José Jusid), que transcurre en Nueva York. El argentino protagoniza una escena con un actor norteamericano con el que había ensayado la noche anterior al rodaje. Y al terminar el repaso del libreto, el artista local fue a comer a uno de los restaurantes que tiene De Niro en la Gran Manzana. Cuando Bobby -como llaman a la estrella de Hollywood- se enteró de que Luis Brandoni estaba en la ciudad, no dudó un instante. “¡Brandoni! Decile que me llame”, le dijo de inmediato a su colega. Un gesto del protagonista de El Padrino que sorprendió al argentino al día siguiente cuando recibió el mensaje.
Era 21 de diciembre, vísperas a las Fiestas y la principal preocupación de Robert De Niro era cómo iba a pasar Brandoni la Navidad en Nueva York. Es por eso que se comunicó con él para invitarlo a celebrarla junto a su familia. Así que, sabiendo que en Argentina se suele comer el 24, el protagonista de Los Fockers recibió en Nochebuena al actor de Plaza Lezama junto a su entonces pareja, la actriz Marta Bianchi, y una de sus hijas.
“Esas son cosas que le pasan a las familias de origen italiano, así que ahí surgió una relación y nos vimos muchas veces”, le dijo a Susana Roccasalvo en una entrevista años atrás. Y agregó que en las visitas de De Niro a la Argentina fue él quien lo recibió en su casa de Buenos Aires.
¿Cómo definía a su amigo? “Una persona normal”, sintetizó, destacando la humildad de su colega y, sobre todo, el bajo perfil. “Tengo que decir como un elogio a él que en la calle no lo conoce nadie, primero porque tiene una actitud tan humilde y segundo porque además ha hecho personajes que no se parecen en nada a él; algunos muy traumáticos, otros de comedia. Todo lo hace maravillosamente, pero en realidad es una persona muy afable”, agregó, en 2022, sobre la estrella de Hollywood.
Por ese entonces, los colegas y amigos habían compartido el rodaje de Nada, la serie dirigida por Mariano Conh y Gastón Duprat. Para ello, De Niro viajó a Buenos Aires y se instaló junto a su familia. Brandoni lo recibió como siempre y disfrutó de haber coincidido en el set. El actor argentino estaba muy orgulloso del proyecto que triunfó en América Latina, España, Italia y Estados Unidos.
Quienes los vieron trabajar juntos, sostienen que se compenetraban, que mantenían conversaciones muy interesantes y que era un lujo escucharlos hablar en distintos idiomas. Entendiéndose, y haciéndose entender. Solo ellos dos lograban ese magnetismo.
Por caso, y a propósito de la serie de Disney+, a Brandoni le quedó pendiente continuar con aquel proyecto con su amigo. La idea era una segunda parte que se llamara Todo y que sucediera en Nueva York. Por ende, se filmaría en dicha ciudad. Sin embargo, no se había avanzado siquiera en la escritura del libro. Era un deseo de ambos actores volver a trabajar juntos, volver a compartir el set y disfrutar juntos de Nueva York.
Por estas horas, De Niro acompaña a la familia Brandoni a la distancia. No pudo viajar para estar presente en el último adiós a su querido amigo Beto, pero lo despide desde la intimidad que lo caracteriza y con el dolor por haber perdido a un gran amigo.