Prisión preventiva para Eluney, la viuda negra VIP de Pilar
Cuando se despertó, L. G. advirtió que estaba “totalmente dopado”. También se dio cuenta de que vestía distinto a la que llevaba puesto la noche anterior y que su ropa interior estaba mojad...
Cuando se despertó, L. G. advirtió que estaba “totalmente dopado”. También se dio cuenta de que vestía distinto a la que llevaba puesto la noche anterior y que su ropa interior estaba mojada en el baño. Pronto notó el faltante de su notebook, una caja de seguridad con 1500 dólares y 4.000.000 de pesos, una consola de juegos, su teléfono celular, un perfume y llaves. Poco después supo que desde su cuenta bancaria se había hecho una transferencia de $350.000 a una billetera virtual.
L. G., de 31 años y vecino de Pilar, fue una víctima de Eluney, una joven viuda negra, como se conoce a la modalidad delictiva modalidad delictiva protagonizada por mujeres que duermen con somníferos a sus víctimas para sustraerles dinero y otros objetos de valor, que presumía en redes sociales una vida de lujos y subía fotos con fajos de dólares, copas de champagne y paseos en 4x4.
Lourdes Milagros Rodríguez, la verdadera identidad de Eluney, está presa. La joven de 21 años fue identificada tras una investigación encabezada por el fiscal de Pilar Andrés Quintana y detenida en José C. Paz a principios del mes pasado por detectives de la Subdelegación Departamental de Investigaciones (SubDDI) de Pilar de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
En las últimas horas, tras un pedido del fiscal Quintana, la jueza de Garantías Andrea Rodríguez Mentasty dictó la prisión preventiva de Rodríguez y Edwar Aníbal Castellanos Montilla, un ciudadano venezolano de 29 años que también integraba la banda.
“Entiendo que existen elementos de convicción suficientes e indicios vehementes para sostener que Rodríguez y Castellanos Montilla han participado, como coautores, de los hechos materia de intimación formulada por el Ministerio Público Fiscal al recibírseles declaración indagatoria, toda vez que Rodríguez fue reconocida por la víctima, se la ubica con ella en el edificio y en el supermercado, es titular de la línea y del dispositivo con que se concertó el encuentro, y en su casa se secuestraron un perfume sustraído y elementos compatibles con el sometimiento químico; y Castellanos Montilla es quien conducía el vehículo de apoyo”, se sostuvo en la resolución donde se dictó la prisión preventiva de los sospechosos.
La magistrada, además, solicitó que se le pida al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) cupo para alojar a los sospechosos en una “cárcel para procesados”.
El ataqueEl robo que sufrió L. G. ocurrió entre la noche del 24 de julio y la madrugada del 25 de julio pasado. Ese día, L. G. recibió a Eluney, como Rodríguez se hacía llamar en Instagram, en su departamento de Pilar. La joven llegó en un auto conducido por un chofer de una aplicación. El viaje fue contratado por la víctima. Se habían conocido en Instagram.
Antes de subir al departamento, la viuda negra y L. .G. fueron a un supermercado a comprar vino y cervezas. Después pidieron una pizza.
Según explicó el representante del Ministerio Público en el dictamen donde pidió la detención de la sospechosa, “Rodríguez se contactaba con hombres por medio de redes sociales y arreglaba una cita en el domicilio de estos. Una vez fijada la fecha del encuentro, Eluney informaba al resto de la banda la dirección para que sus cómplices realizaran un estudio previo de la zona a concurrir, en miras a determinar la logística a emplear y medios de fuga para asegurar el resultado y procurar su impunidad. Así, valiéndose de la confianza generada, simulando la intención de concretar un vínculo y/o encuentro sexual con las víctimas, Rodríguez introducía psicofármacos en las bebidas de las víctimas con el fin de adormecerlos y colocarlos en un estado de indefensión. Una vez logrado, avisaba a sus consortes, quienes prestaban los medios necesarios para llevar a cabo el desapoderamiento de los bienes de valor de las víctimas”.
La investigación comenzó tras la denuncia de la víctima, que tuvo que ser atendida en el Hospital Sanguinetti, dependiente de la Municipalidad de Pilar, donde se determinó que sufrió una intoxicación por “ingesta” de benzodiazepinas. Estuvo internado por 24 horas.
El operativo para detener a la Viuda negra VIPA partir de la información aportada por la víctima, como ser el número de teléfono con el que se comunicaba con Milagros -nombre con el que conoció a la sospechosa-, las capturas de pantalla de la foto de perfil y los enlaces de los chats, no fue difícil identificar a la viuda negra como Lourdes Milagros Rodríguez; con información del Registro Nacional de las Personas (Renaper) se ubicó su domicilio en el partido bonaerense de José C. Paz.
Para identificar a Castellanos Montilla fue clave el análisis de las filmaciones de las cámaras de seguridad que captaron el vehículo con el que Eluney y su cómplice se escaparon de la escena del robo; se trataba de un Renault Logan.
A partir de las filmaciones de cámaras se seguridad de la Municipalidad de Pilar se determinó que el vehículo había estado en la zona en las horas previas al golpe y que en el interior había cuatro hombres.
En un momento, el vehículo se dirigió a una estación de servicio para cargar combustible, momento en que sus ocupantes descendieron del auto y sus rostros quedaron filmados.
A las 20.22, el Renault Logan fue filmado en cercanías de la casa de la víctima. Eran los momentos previos a que Eluney llegara al encuentro con L. G., dijeron fuentes judiciales.
Si bien a partir de la chapa patente se supo que el auto estaba a nombre de una mujer, se determinó que estaba registrado para hacer recorridos para dos aplicaciones de viajes y como chofer figuraba Castellanos Montilla, un ciudadano venezolano de 29 años.
“La fotografía incorporada a la base de datos del Renaper coincidía con la imagen de uno de los sospechosos filmados por la cámara de seguridad de la estación de servicio donde, el día del robo a L. G., el vehículo había cargado combustible”, explicaron fuentes de la investigación.
Poco después, con los sospechosos identificados, el fiscal Quintana pidió las detenciones, que fue concretada por detectives de la policía bonaerense.
Pero Rodríguez y el chofer no fueron los únicos delincuentes que participaron del robo. La banda estaba integrada por otros tres delincuentes. Todos, según el expediente judicial, están acusados de integrar una organización delictiva que tenía como finalidad “perpetrar delitos contra la propiedad (bajo la modalidad comúnmente conocida como viuda negra), adormeciendo a las víctimas por medio del suministro de sustancias estupefacientes para así apoderarse ilegítimamente de elementos de valor”.