Generales Escuchar artículo

Se ven sólidos datos de las cuentas externas, pero todavía hay problemas de actividad en algunos sectores

El último dato disponible del PBI mensual (EMAE) que corresponde al mes de marzo muestra que la actividad económica era un 8% más alta que el nivel alcanzado en el último bimestre del año 2023...

El último dato disponible del PBI mensual (EMAE) que corresponde al mes de marzo muestra que la actividad económica era un 8% más alta que el nivel alcanzado en el último bimestre del año 2023. Si bien es posible que el dato de abril muestre algún retroceso, hay una mejora significativa que se ha logrado a pesar del apretón fiscal de 2024 y de la dureza monetaria observada durante buena parte de 2025.

La producción industrial y la construcción perdieron en abril buena parte de lo que habían ganado en marzo. Una mirada más larga muestra que ambos sectores han oscilado en los últimos 10 meses en un nivel que en la industria se ubica 2,5% por debajo del promedio del último bimestre de 2023 y en la construcción casi 20% más bajo.

La información disponible con datos mensuales sobre consumo parece tener una discrepancia con la evolución del consumo privado que muestran las cuentas nacionales. Sin embargo, sabemos que hay un segmento de la población que ha tenido una mejora importante en sus ingresos reales que son los trabajadores informales (independientemente de los problemas de medición que puedan existir). En la medida en que una parte del consumo de estos trabajadores se realice en negocios que no dan ticket podría ser que las mediciones habituales no estén captando bien esa mayor capacidad de consumo de estos trabajadores. Esto sería consistente con la recaudación, que también muestra poco dinamismo en los impuestos más asociados al nivel de consumo formal.

Además, el cambio observado en los indicadores financieros durante 2026 (tasas pasivas de interés negativas en términos reales, estabilidad cambiaria, reducción del riesgo país) que podría continuar en los próximos meses luego de la mejora en la calificación crediticia, y la reducción reciente en la tasa de inflación deberían ayudar a mejorar la actividad durante el segundo semestre del año.

La mejora importante del balance comercial devengado empieza a reflejar el impacto de algunos cambios estructurales que está viviendo la economía argentina. El superávit del primer cuatrimestre de 2025 que fue de US$ 1300 millones aumentó a US$ 8300 millones en los primeros cuatro meses de este año. El crecimiento de 21% en las exportaciones explica buena parte de esa mejora, aunque se observa también una contención de importaciones que ha empezado a revertirse en los insumos intermedios, pero no así en los bienes de capital y sus partes y piezas.

El incremento en las exportaciones de energía explica el 14% del aumento interanual de casi US$ 5500 millones de mayores ventas al exterior en el primer cuatrimestre del año. El sector agropecuario explica casi la mitad y las exportaciones industriales (excluyendo las piedras preciosas y el oro) un 20%. A pesar del fortalecimiento del peso y de los problemas de actividad del sector, algunos sectores industriales están mejorando apreciablemente sus exportaciones. Quizás ello se explique porque, si bien el tipo de cambio real multilateral está en niveles similares a los observados en 2015 y 2017, los salarios privados formales en dólares constantes hoy son de alrededor de US$ 1250 por mes cuando eran entre US$1900 y US$2200 en aquellos dos años.

De todas maneras, debe señalarse que medidas en dólares constantes las exportaciones totales de los primeros meses de 2026 todavía se encuentran alrededor de 15% por debajo de los máximos alcanzados en los años de precios récord de las commodities.

Los datos de caja del balance cambiario que publica mensualmente el BCRA permiten aproximar el aporte a la oferta y demanda de divisas en el mercado cambiario de Buenos Aires de las distintas actividades, de las personas físicas y del Gobierno. Esta estimación incluye el impacto de la cuenta corriente de cada sector (saldo comercial de bienes y servicios y pago neto de intereses, utilidades y dividendos) y de la cuenta capital y financiera que incluye la inversión directa y el endeudamiento neto presumiblemente destinados a financiar inversión.

En la tabla adjunta (ver aparte) que incluye los datos acumulados de los cuatro primeros meses de años seleccionados (expresados en dólares constantes de hoy) se puede ver el gran aumento observado en la energía y minería que se acerca a la oferta tradicional del agro (incluyendo la industria de oleaginosas) pero también es notoria la mejora en el resto de la industria que redujo sustancialmente su demanda neta de divisas, por una mejora en la cuenta corriente pero también por mayores aportes netos de inversión extranjera y endeudamiento. De hecho, de valores más o menos neutros en los años anteriores en este último indicador se pasó a un aporte neto de alrededor de US$1800 millones en el primer cuatrimestre de este año. En otras palabras, parecería que hay un repunte en la inversión de algunos sectores industriales.

Otros sectores también han reducido en forma sustancial su demanda neta de divisas explicado por una mejora en la cuenta corriente y en la cuenta capital.

El Gobierno tiene poco impacto en los números, pero sí se puede ver la demanda neta de las personas físicas, que cuando no hay cepo (2017 o 2026) compra a un ritmo mensual de US$ 2500 millones a US$3000 millones.

Parecería entonces que hay algún aporte relevante de financiamiento externo en varios sectores, no solamente limitado a energía y minería, además de una mejora bastante generalizada en la cuenta corriente de las diferentes actividades económicas.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/solidos-datos-de-las-cuentas-externas-pero-todavia-problemas-de-actividad-en-algunos-sectores-nid14062026/

Comentarios
Volver arriba